La Raíz Zamorana de la Revolución: El Programa Federal (III)

En el pensamiento de Ezequiel Zamora, general del pueblo soberano, confluye el elemento donde se proyecta el fin último del sistema ideológico bolivariano y robinsoniano: “Levantaréis el gobierno federal que asegure para siempre la libertad, la igualdad, la fraternidad, dogma de la república genuina, que proclamaron los patriarcas de vuestra independencia. Y veréis abierta la nueva era de la federación colombiana; que fueron los últimos votos de nuestro Libertador”.

A pesar del ritmo fulgurante de la guerra y las innumerables tareas y actividades que debería cumplir como jefe militar, Zamora no pierde el enfoque estratégico y político del objetivo estratégico de transformar radicalmente la sociedad. En junio de 1859, desde Barinas, señala: ...”ha abierto la era del gobierno propio de este pueblo. ¿De que depende? De sí mismo, en la dirección y manejo de sus propios intereses”.

Al comenzar la revolución en Coro (1859) Zamora se encarga de nombrar un gobierno general de la federación compuesto por cinco miembros. La jurisdicción del nuevo Estado comprende las provincias de Portuguesa, Barinas y Apure. En la primera, Zamora ha mantenido un liderazgo desde la década anterior como funcionario de José Tadeo Monagas.

En el puro estilo federal, esta nueva entidad se constituye como Estado políticamente independiente y se asume como una de las unidades políticas de Venezuela. Defiende su independencia administrativa y respeta la integridad de la nación federal. Asume el Poder Ejecutivo mientras las elecciones designan a los poderes públicos. Sus atribuciones son: 1.- Relaciones Exteriores; 2.- Ejército y Armada; 3.- Crédito Público; 4.- Aduanas; 5.- Pesos y Ley de Moneda; 6.- Pabellón y Escudo; 7.- Servicios de Correos; 8.- Patronato eclesiástico. Se convocará una asamblea constituyente que dictará la nueva constitución.

Los principios o garantías que rigen el Estado son: abolición de la pena de muerte; libertad de prensa, de tránsito, de asociación, de representación e industria; prohibición de la esclavitud; inviolabilidad del domicilio, la correspondencia y la propiedad; derecho a la asistencia pública, libertad, igualdad y seguridad.

Uno de los triunfos más resonantes y fulgurantes del general Zamora fue la campaña de Santa Inés. La estrategia militar y la política de masas desarrollada por Zamora, el conductor de esta revolución, habían demostrado que sí se podía y si se puede triunfar de modo inexorable.

Lamentablemente , luego del triunfo de Santa Inés, en el primer sitio de San Carlos, estando Zamora en la casa de los Acuña, salió con un piquete a abrir un boquete a otra casa inmediata, y al empezar la operación, recibió un balazo en la ceja derecha, lo cual lo derribó sin vida. Con Zamora, se entierra con él la Revolución Federal. Sin embargo: “La Revolución Federal, o mejor dicho social es una hidra de mil cabezas que se muestra en todas partes, y que vencida en un punto, reaparece en diez, sin dejar esperanzas en su completa exterminación”.

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