Presidente Chávez, a hilar fino con los candidatos a las gobernaciones

Es un grito desesperado, una advertencia de un militante común. Con todo su respeto camarada Presidente, los candidatos a las gobernaciones del país deben ser aquellos que reúnan todas las condiciones perfectas, para asegurar la victoria perfecta. No hay opción. Sabemos que ya usted ha determinado, con su agudo olfato político, los candidatos para algunas gobernaciones, en las cuales estamos seguros se obtendrá el triunfo este próximo 16 de diciembre. Ya, por ejemplo, en estados como Zulia, Nueva Esparta, Carabobo, Miranda, Portuguesa, Monagas, Vargas y Aragua, al parecer la situación está bien definida y los candidatos han venido haciendo un trabajo sostenido. No obstante, en casi todo el resto del país aún el panorama no está claro, la decisión no está tomada.

Nuestra preocupación radica en que, en aquellos estados donde no se ha escogido el candidato de la revolución, por la premura del caso se escoja a un camarada que no cumpla con los criterios antes mencionados. Entendemos que usted evaluará, entre otras cosas, la gestión de algunos gobernadores en función, su participación en el recién pasado proceso electoral y los resultados obtenidos. Pero además de las sugerencias, advertencias, comentarios y propuestas de aquellos grupos, colectivos o individualidades que tienen la fortuna de poder hablar con usted, debe escuchar la opinión del pueblo acerca de estos gobernantes en ejercicio. Esto lo sugerimos por los casos donde pueda haber una ineficiente gestión de gobierno, un desprecio por los objetivos socialistas de esta revolución, alianza con quistes de la burguesía local o nacional, negocios con contratos (cobro por entrega de contratos), desprecio contra el pueblo, corrupción o consentimiento de la corrupción, abuso de poder, pérdida absoluta de contacto con la realidad, desconocimiento de los problemas de la entidad o poco interés en resolverlos, poco o ningún apoyo o esfuerzo antes y durante la campaña presidencial, desprecio manifiesto, u oculto, hacia usted o su estilo de gobierno (recomendamos leer, al respecto, artículos varios en APORREA y Ensartaos).

Por otro lado, consideramos que el candidato, el cual no necesariamente debe ser el gobernador actual, tiene que estar intrínsecamente relacionado con la región. Recuerde experiencias pasadas donde se ha intentado con candidatos paracaidistas y esto ha significado la derrota. Este tipo de candidato usualmente no gusta a las organizaciones de apoyo, menos a la comunidad en general. Son flanco fácil de atacar durante la campaña electoral. Preferiblemente deberían ser personas nacidas, criadas o estrechamente relacionadas con las entidades federales, aunque esto no es limitativo. En este sentido, en los estados andinos, por ejemplo, Mérida y Táchira, ambos ahora en manos de la oposición, la escogencia debe ser la perfecta. Un mínimo error sería fatal. Por acá se escuchan nombres y como es normal, son objetos de apoyos o de críticas. Hay entre ellos figuras políticas de alto quilate, con intensa actividad política durante todos estos años. Pero también, presentan, algunos de ellos, debilidades que generan susceptibilidades al momento de la batalla electoral. Es un vaivén de nombres. En Mérida se mencionan a Alexis Ramírez, Florencio Porras, Guido Ochoa, Jeyhson Guzmán, Alejandro Fleming, entre otros. En Táchira, a Tareck El Aissami, Vielma Mora, Ronald Blanco, Iris Varela, Jaime Escalante, entre otros.

Insistimos apreciado Presidente Chávez, no oiga una sola opinión. Hay estructuras organizativas, colectivos e individualidades en esas entidades que pudieran dar aportes o en todo caso, emitirle una opinión importante que coadyuvaría indudablemente a la escogencia del mejor. Recuerde que uno de los graves problemas está asociado a las serias dificultades que reporta nuestra organización política en esas entidades federales y a las apetencias personales, tribales, grupales o como se les quiera llamar, de algunos camaradas que han perdido el rumbo político de este proceso revolucionario y a quienes no les importa la derrota, sino los beneficios que sus posiciones dentro de la estructura de poder y la revolución les reportan.

Ojalá no se colee ningún adverso salta-talanquera y contra-revolucionario (no nos estamos refiriendo a los arriba mencionados camaradas), tras el fabuloso triunfo electoral que usted acaba de obtener por su capacidad y liderazgo. Cuidado al levantarle la mano a alguno que resulte luego ser un muérgano, como dijera el camarada tachirense “el Gordo Caminos”. Sí, un muérgano cuyas habilidades políticas y recomendaciones le permitan abordar el portaaviones Chávez pero que luego dejen sólo el desastre.



(*) Profesor Titular ULA

Email: [email protected]

Twitter: @ulandino

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