Presidente, ahora la Misión es "Garantía de fiel cumplimiento"

Lo que acaba de ocurrir es un claro mensaje a García. El opositor carece de toda clase de competencias como para haberse acercado tanto a esa especie de “Cañonero” que es Chávez. Pero sucedió. Ya empezaron los relatos superficiales, estrambóticos y complacientes, que nada dicen del cómo un peñero se haya colocado en la estela del portaviones llanero. Hay que ir a lo hondo y este es el momento. Por lo pronto, haber reconocido su derrota y tender las varas para un puente, viniendo de una persona de ese talante, es muy sospechoso. Este tipo va a jugar, pero con cartas marcadas. Veamos algunas consideraciones:

1. Del otro bloque todos salieron o los llevaron a votar. Nosotros no. Tenemos un partido funcionalmente deficiente. Ningún proceso revolucionario se podrá mantener en el tiempo sin un partido hecho de hormigón, con fuerza, que sea referencia obligada en la toma de decisiones. Bolívar fue arrinconado después de haber guiado una fuerza multinacional desde los llanos, atravesando la cordillera, el altiplano hasta las pampas, derrotando a un poderoso imperio colonial. Ahí están sus tumbas: Carabobo, Boyacá, Junín, Pichincha y Ayacucho. Pero el Libertador subestimó un flanco de mucha significación práctica: la organización política. La oligarquía criolla se coló por esa rendija, partidos liberal y conservador, buscó un ícono y lo encontró: el centauro de los Llanos. Presidente rehaga el PSUV, es fácil. Llévelo a terapia (¿intensiva?), aplique electro shock, haga transfusión, expulse los esbirros, convoque las bases y que hablen; pero tiene que darles poder, directo, de 220, no líneas diferidas que después se conviertan en una red de fugas. Aquí en Monagas, por ejemplo, en el partido tendrían que estar pendientes que sectores céntricos están en penumbras, ámbito propicio del delito y tarea de la Alcaldía, el hospital Central, con todos los recursos, materiales y humanos, es un monumento a la indolencia, en perjuicio de los usuarios. ¿Dónde están los médicos, del partido, que visiten, discutan y busquen soluciones? En ninguna parte.
2. El Presidente ha dejado esperando a buena parte de la población por la elaboración de nuevos conceptos relativos a la ciencia política, él tiene las suficientes lecturas, los encuentros y el equipamiento cultural como para asumir la construcción de nociones teóricas, que puedan conducir hacia la eficiencia administrativa. Pero Chávez, por el contrario, se ha dedicado a desempolvar viejos esquemas, que por cierto aquí fueron promovidos, con “bravura” y aspavientos, rompiéndose la ropa encima, por los mismos personajes que hoy, ya decrépitos, andan pujando y empujando, sin ningún tipo de vergüenza, la carreta del perdedor. De esas viejas teorías valdría la pena recuperar ese aforismo marxista-leninista: “ …a cada quien según sus capacidades”. Esto porque hay mucha gente ocupando cargos sin las credenciales mínimas y se autojustifican diciendo que ese tipo de evento es un triunfo de la revolución. Esto recuerda mucho los tiempos en que para parecerse un revolucionario había que andar como un pordiosero.

3. Esa idea suya de un ministerio de seguimiento hágala realidad vía Misión, para rebasar la inútil y odiosa burocracia, que toque todas las estructuras y niveles y vaya a todos los rincones del país; donde  participen funcionarios, gente del partido y grupos aliados y de las comunidades organizadas; que rindan periódicamente cuentas, que se les oiga y se hagan los correctivos necesarios. Enfrentar desde ya esa sensación tangible y visible según la cual aquí todo el mundo hace lo que le da la gana y no pasa nada. Es penoso decirlo, pero es este precisamente el terreno bien abonado para que la gente vote por la derecha. Lo acabamos de ver: tucusito picándole la cola a un águila.

3.a. Presidente, con todo respeto, deje que sus ministros trabajen, que expongan sus ideas, permítales que sean creativos; no se le ocurra reeditar esa manía que tuvo CAP que cuando algún ministro le llevaba un informe, el gocho se lo destrozaba con un lápiz haciéndole todo tipo de correcciones; después los colaboradores terminaron presentándose con hojas en blanco y lapicero para tomar notas. ¡vaya! Aproveche para que oigamos crecer la hierba. Que surjan los liderazgos, que se muestren, que hablen, usted puede escoger entre varios que los hay. Después actúe como se hace en el llano, seleccione su caballo, entrénelo, enséñelo y confíe en él.

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