Ganó el chavismo de consciencia nacional

A las 6pm del domingo 7 de octubre de 2012, Henrique Capriles Radonski pedía mediante un “tuirer, como dice el profesor de inglés Dámaso Blanco graduado en la university of Birongo, que se cerraran las mesas de votaciones. Ese mismo día cerca de las 12 de la noche, salía diciendo que…” me respaldaron 6 millones de votos, o sea, me quieren 6 millones de votantes”

Pero C. Radonski se equivocó de “autobús del progreso”; lo respaldaron fueron los medios audiovisuales, escritos y radiales quienes estuvieron bombardeando al pueblo durante el 2011 y el 2012. Hicieron su trabajo. A la prueba me remito. Suelo andar por algunos barrios de la capital venezolana y lo que vi y escuché me erizaron los cabellos. Aquí fue donde falló la revolución, porque en la mayoría de esos lugares la comunicación de los hechos de la actual gestión bolivariana está ausente. No existen suficientes medios alternativos para que el pueblo lea la realidad y denuncie la mentira. Algunas emisoras llamadas comunitarias se han convertido en negocios de sus directivos como igualmente muchos periódicos de la misma índole: es urgente que se revise esta situación.

En un barrio por Caricuao, subiendo por una sucia escaleras, vi cuatro casas, dos de madera en estado deplorable. En todas había afiches de C. Radonski adornando sus frontales. ¿Qué significa eso?

Dos de las señora de esas casas me dijeron que “Nosotras estamos con Capriles porque no nos gusta el comunismo” ¿¿¿???

Eso, lo confesaron, “lo escuchamos por Globovisión y lo dice Marta Colomina por radio”. En verdad estas declaraciones son muestra de que más allá de una franela roja, de un corazón que vuela, de un grafitti en equis pared, hace falta que a estas personas se les hable, se les eduque, se les cuente la historia de los fascismos, de la oligarquía, del mantuanismo. Porque eso sucede en muchos barrios y bloques de Venezuela.

Esa gente es víctima de lo que dijo C. Radonski “me acompañan 6 millones de votos”, sabiendo que esa no es la verdad palpitante.

Por otra parte el chavismo, el chavismo que llora, sufre, sigue al Presidente como su gran guía, fue el verdadero ganador. Tuvo y tiene consciencia política, entiende con claridad que es lo que se busca para el gran logro social en equidad. El chavismo adorador de la verdad, el que sabe que este gobierno trabaja con empeño y mística por él. El chavismo que ve las obras, los inmensos logros, la incansable estatura humana de Chávez, fue el ganador. A él nos rendimos con respeto, con admiración, con orgullo.

No somos dados en dar consejos, porque eso es minimizar al ser humano ¿por qué no entender que el mejor consejo es la realidad? Ahí están las obras, el progreso a todos los niveles, pero los medios de la burguesía le venden porquería a la gente más humilde, porque ven en ellos el caldo de cultivo, para doctrinarlo con miedo, con cobardía, con ofensa, porque utilizar la comunicación para engatusar es cobardía.

La revisión de los medios de comunicación alternativos se hace urgente. Las radios que el Estado ha sembrado por casi toda Venezuela deben hacer el trabajo que se les encomendó y quitar de sus poltronas a esos vivianes que desde las butacas de sus oficinas hasta cobran por darle un espacio a los verdaderos dueños de esas emisoras, que es el pueblo. Lo mismo con los periódicos alternativos. Hay que recordarle para que son medios y por qué el Estado es capaz de darle una pauta: hay que pedirles recibo de tiraje y además que sus mensajes sean para que el pueblo entienda y sepa la verdad y no siga cayendo en la trampa que arriba les describí

¡Vamos Presidente, que sus seguidores se acerquen más al pueblo! Que suban los cerros y se comuniquen más con la gente para que no se vea esta lamentable situación de que algunos CREAN EN EL MAYORAL QUE LES DA LATIGAZOS. C. Radonski alcanzó 6 millones por nuestra culpa, por obviar lo que no se debe obviar que es la matriz popular de Venezuela.

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