A solas con nuestra conciencia

Este domingo acudiremos todos a ratificar la permanencia de Hugo Chávez al frente del proceso de transformación que vive Venezuela desde hace ya 12 años. Es, pues, un acontecimiento que reclama nuestra participación activa y responsable como ciudadanos preocupados por el destino del país. Nadie puede quedarse en casa con los brazos cruzados ante tal evento, en el que está en juego mucho más que la presidencia de la República, algo mucho más trascendente.

En primer lugar está la soberanía del país.

Quien haya decidido votar contra el Presidente debe estar consciente que eso significa volver al estado de postración ante el país que ha desarrollado la maquinaria tecnológica militar- terrorista más nefasta en toda la historia de la humanidad: los Estados Unidos. Dependencia a la que estuvimos sometidos hasta el final del siglo pasado, dependencia que nos definía como colonia del imperio con el consabido saqueo de nuestras riquezas e imposibilidad de desarrollo soberano.

En segundo lugar la integración latinoamericana.

Votar por el candidato de la oligarquía, por el representante de la burguesía parásita interna y la trasnacional, es echar por la borda el gran esfuerzo realizado hasta ahora por consolidar el sueño de Bolívar de ver unidas las naciones suramericanas en un solo bloque que haga contrapeso a las potencias hegemónicas. La integración político-económica de esta parte del sur del continente es un imperativo histórico al que no debemos renunciar jamás.

En tercer lugar los beneficios que, en todos los órdenes, ha obtenido el pueblo venezolano.

PDVAL, red ferroviaria, misiones, industrias, satélites, metro, consolidación de una banca nacional, viviendas, comunicaciones, puentes, son parte de un largo etcétera de beneficios con los que ahora cuenta la población venezolana que le garantiza un nivel de calidad de vida que nunca antes había alcanzado.

En cuarto lugar la preservación del planeta y de la especie humana.

No se trata de estimular chovinismo alguno o creernos súper héroes. Se trata de entender que el capitalismo mundial explota al hombre y depreda los recursos naturales al punto de poner en riesgo la vida misma a escala planetaria. Que a nosotros los venezolanos nos ha tocado de alguna manera orientar los cambios desde esta parte del mundo, que somos, con la humildad que nos debe caracterizar, referencia para millones de seres en el mundo entero y por lo tanto debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance por revertir dicha situación a la conquista de un mundo mejor, más armonioso, más humano, equitativo y justo.

El próximo 7 de Octubre cuando estemos frente a la máquina de votación, no habrá quien fisgoneé por sobre nuestros hombros, no tendremos a nuestra espalda a nadie que susurre siquiera el nombre de algún candidato. Será una decisión muy personal, estaremos por unos instantes sólo con nuestra conciencia y con la certeza de tener en nuestra mano, al momento de presionar sobre la pantalla del monitor la palabra “votar”, el instrumento que nos permitirá ganar un importante escalón en la larga lucha por un mundo de iguales.



[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 440 veces.