En la cima del Cielo

El candidato de la Patria Venezolana, el Chávez Corazón del Pueblo, sin lugar a ninguna duda está lo que podría metaforizarse como la Cima del cielo, es decir en lo más alto del sentimiento de los venezolanos. Y no es, como lo ha querido establecer el Sr. Schemel, que el presidente ha trabajado con los sentimientos del pueblo, más que con la razón, sino que la conección del candidato Chávez con su pueblo es racional, pensada, lógica. Aunque no dudo en aceptar que hay un componente relacionado con lo mágico, con lo sublime, con lo irracional, con el frenesí que el líder despierta. Digo que la relación entre nosotros y el presidente Chávez es racional porque se fundamenta en los logros alcanzados por nuestra patria, logros que nunca jamás habíamos soñado, o que se veían tan distantes; es racional porque nace de una relación de exigencias y compromisos, de cumplimientos y solidaridades, entre el líder y su pueblo; es racional porque se nutre de la comunicación constante entre el líder y su pueblo; es racional porque mide las consecuencias de las acciones y prevee resultados; es racional porque se fundamenta en el análisis crítico de los acontecimientos que rodean la relación; es racional porque se revalora, repiensa, revitaliza, y se reestructura al mismo ritmo de los acontecimientos; es racional porque es suceptible a ceder y cambiar, siempre pensando en el bienestar de ambos o de las mayorías.

Por supuesto, hay una suerte de "magicidad" que rodea la figura del presidente; esa suerte de "halo divino" que le hace aparecer ante una considerable parte de sus seguidores como omnipotente y omnipresente, como solución a todos los deseos y problemas, o (para los majunches) como causante de toda clase de calamidades.

El presidente Chávez ha despertado la más diversas formas de apreciarlo, admirarlo, quererlo, o, inclusive, odiarlo. Quienes le hemos admirado lo hacemos porque es él quien ha entendido que la patria es venezuela, que es soberana, que es libre, que es solidaria, que no se arrodilla ante ningún imperio y que su pueblo es también libre, soberano, solidario, participativo. Él ha demostrado con innumerables actos de valentía, arrojo, sencillez, amor, que la patria se respeta y que el pueblo es quien tiene el poder. Él ha tranferido, de hecho y de derecho, el poder al pueblo. Miren, camaradas,gastaríamos unas cuantas cuartillas de papel y unas cuantas horas de trabajo investigativo para demostrar con hechos, con ejemplos, con Leyes, cómo este noble ser llamado Chávez ha "dejado de lado" el poder que por constitución le corresponde, para entregárselo gustoso a una comunidad o a un Cosejo Comunal. Todo este valiente esfuerzo presidencial por darle participación al pueblo en las decisiones trascendentales de la patria es lo que le tiene de líder indiscutible en todas las encuestas de cara las elecciones. Nadie da de ganador al otro candidato, al Majunche. Nadie, camaradas, nadie ha sido capáz de igualar, mucho menos superar, el amor del Presidente por la gente. En estos últimos días quienes le odiaron antes han empezado, también, a quererlo y admirarlo. ¿Gratis? No! Han empezado a admirarlo por su nobleza, por su valentía, por su talante democrático, por su entrega. ¿Serà irracional William Ojeda, David de Lima, Herman Escarrá, Aldo Cermeño, El Sec. general de Piedra?

Chávez, amigos está, en La Cima del Cielo y será el presidente reelegido el 7 de Octubre.

A última hora recibimos una llamada telefónica donde nos invitan a votar por el progreso, por el Majunche. Y yo, que soy pensante, votaré por el candidato de la Patria, por el Corazón del Pueblo, por Chávez. Así,camaradas, mi voto NO ES SECRETO. Mi voto es por Chávez!
No volverán! Y Majunches Flaquitos-dulcitos no volverán!

Universidad Politécnica Territorial de Mérida "Kléber Ramírez"

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