El proceso revolucionario y nuestra América

El resultado de las próximas elecciones del 7 de octubre en la República Bolivariana de Venezuela constituye un hecho de vital trascendencia para el futuro de los pueblos y los proyectos de transformación social y política en Nuestra América.

Estas elecciones tendrán lugar en un contexto marcado por el curso de una crisis internacional sin precedentes que hace sentir sus efectos en nuestros países. Por lo tanto refuerza el avance y la urgencia de las élites y clases dominantes del continente por debilitar y/ o reorientar los procesos de participación social y política en curso en los distintos países de la región. La candidatura presidencial del empresario neoliberal Henrique Capriles Radonski expresa un nuevo intento de las elites venezolanas y de los poderes imperiales por detener el proyecto que encarna el comandante presidente Hugo Rafael Chávez Frías, asentado en innumerables conquistas sociales.

La experiencia de la revolución popular venezolana, relanzada luego de derrotar la tentativa de la derecha golpista contra el presidente Hugo Chávez Frías en Abril del 2002, es sin lugar a dudas un ejemplo emblemático de la capacidad transformadora, democratizadora y de la tradición de luchas emancipatorias de los pueblos nuestroamericanos así como también de la conciencia antiimperialista.

En el transcurso de la última década las iniciativas de la Revolución Bolivariana y del gobierno popular del presidente Hugo Chávez se expresan, entre otras cuestiones, en el control público y popular de sectores claves de la economía, en la expansión de experiencias y planes educativos, sanitarios, culturales y productivos tendientes a revertir las profundas e históricas injusticias padecidas por los sectores más pobres y postergados de esa sociedad.

La construcción de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) ahora (Alianza Bolivariana para las Américas) promovida por el Presidente Hugo Chávez es un ejemplo concreto de la voluntad de construcción de un modelo de integración regional alternativo basado en los principios de solidaridad y reciprocidad, frente a los proyectos de integración subsumidos en la lógica del capital transnacional.

Este horizonte de transformación, de un socialismo en construcción, de la Revolución Bolivariana, ha sido refrendado sucesivamente por el pueblo venezolano en los múltiples procesos electorales que tuvieron lugar en los últimos años. El mismo constituye una realidad, un ejemplo de proyecto nacional y democrático que desborda sus límites geográficos proponiendo un proyecto Nuestroamericano, un ALBA de los Pueblos, que ya es de todas y todos.

Por tal razón es de necesidad pública ejecutar nuestra adhesión a los objetivos expresados en la plataforma electoral para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019 de construcción del socialismo del siglo XXI, de preservación de la vida en el planeta, de desarrollo de una nueva geopolítica internacional pluripolar para garantizar la paz en el mundo y en Nuestra América.

Resaltando siempre el apoyo irrestricto a la candidatura presidencial de Hugo Chávez y convocamos a movilizarnos local, estadal, nacional y continentalmente para defender la decisión soberana del pueblo venezolano ante cualquier tentativa de fraude y manipulación del resultado electoral, “el pueblo movilizado y unido jamás será vencido”

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