A 9 días de la Nueva Batalla de Carabobo: dos modelos a enjuiciar

9 días restan ya, para el momento en que esto escribo, para la nueva Batalla de Carabobo, para las Elecciones Presidenciales en mi querida República Bolivariana de Venezuela. Y dentro de 9 días, los venezolanos y las venezolanas, una vez más, tendremos una cita con la historia.

El próximo 7 de octubre, no vamos a elegir un Presidente de la República. Se trata de mucho más que eso. Más allá de reelegir a Hugo Chávez o elegir a Henrique Capriles Radonski, se trata de una nueva confrontación entre dos modelos completamente antagónicos: Entre el Modelo de la Colonia y la Antipatria, y el Modelo de la Nacionalización y de la Patria.

El problema no es con Henrique Capriles Radonski por un capricho nuestro. Henrique Capriles Radonski, es el candidato y es el fiel exponente de un modelo neoliberal salvaje, que no puede concebirse la implementación de sus medidas económicas y políticas sin el acompañamiento de unas políticas furibundamente represivas para doblegar la voluntad indómita de nuestro pueblo. Chile, España y los Estados Unidos son algunas muestras de ello.

En un supuesto de que Capriles Radonski llegase a ganar la Presidencia de la República, conduciría a gravísimas violaciones de los derechos constitucionales de nuestro pueblo, que se vería severamente afectado con la liquidación o desmejora de sus conquistas y logros sociales, adquiridos durante el gobierno del Presidente Chávez, obtenidos a través de las distintas Misiones Sociales; los beneficios para nuestros pensionados y pensionadas; la afirmación de los derechos de nuestras Mujeres, la lucha por las tierras, la Ley de Hidrocarburos, las leyes del Poder Popular, la nueva Ley Orgánica del Trabajo de los Trabajadores y Trabajadoras, entre otras leyes progresivas, decretos y medidas gubernamentales emitidos en este proceso de la revolución bolivariana.

Henrique Capriles Radonski y su “Paquetazo” neoliberal es totalmente incompatible con nuestro Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y su llegada a la Presidencia de la República y la implementación de su programa de gobierno se traduciría en una seria amenaza para la integridad y progresividad de los derechos de nuestro pueblo (los derechos económicos, sociales y culturales, así como los civiles y políticos), la estabilidad, la paz, la democracia y el bienestar social de nuestro pueblo.

Henrique Capriles Radonski y el sector del cual es fiel exponente, están históricamente relacionados con la conculcación de derechos a nuestro pueblo y el menoscabo de nuestra soberanía e independencia nacional, así como la utilización de medidas represivas y criminales para la contención de las rebeliones populares que suscitan, como ocurrió con el paquete neoliberal cuya aplicación desencadenó los luctuosos hechos del “Caracazo” o “Sacudón”, con su secuela incontable de víctimas mortales, en el año de 1989.

El Proyecto de Capriles Radonski implica el debilitamiento del Estado para castrarle su capacidad transformadora mediante la entrega de PDVSA a las transnacionales y a los “meritócratas”, y convertirla otra vez en un enclave ajeno a los venezolanos.

También un hipotético triunfo de Capriles Radonski implica la toma del Banco Central de Venezuela por los oligarcas, so pretexto de su “autonomía”, y la privatización de las demás empresas básicas.

También el proyecto de Capriles Radonski, a propósito del día histórico de hoy con el lanzamiento de nuestro segundo satélite, el Satélite Miranda, implicaría nuestra subordinación a las grandes potencias en materia de ciencia y tecnología.

En cambio, la candidatura y el proyecto de Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana, implica la defensa de nuestra Constitución y de nuestra Democracia Participativa y Protagónica, más la construcción del Estado Democrático y Social de Derecho, pero sobre todo de Justicia.

Hugo Chávez representa la soberanía e independencia de nuestra patria y nos seguirá enrumbando hacia el socialismo, hacia la mayor suma de felicidad posible.

Con Chávez defendemos a nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana por nuestro Pueblo como en los días originarios de nuestra Patria.

Con nuestro voto, defenderemos a Chávez y a nuestro Gobierno en interés de Venezuela, con énfasis en la inclusión y el empoderamiento popular.

Con la Revolución Bolivariana y Chávez, defendemos el manejo nacional de PDVSA, del Banco Central y de todos nuestros recursos para asegurar el cumplimiento de los programas liberadores y reivindicativos.

Con la continuidad de Chávez se garantiza la construcción de autopistas, ferrocarriles, metros, puentes, presas, silos, acueductos, viviendas, escuelas, centros de salud, etc,etc,etc.

Con Chávez seguirán las misiones y las grandes misiones y sus logros más que evidentes en salud, educación, alimentación, trabajo, vivienda, identidad, dignificación social y más de nuestro país y nuestro pueblo.

Con Chávez seguirá el fomento de la ciencia y la tecnología, con creación propia y cláusula de transferencia tecnológica en nuestros contratos binacionales.

El 7 de Octubre, tenemos que defender la revolución agrícola e industrial ecológicamente consciente y el desarrollo sustentable para toda nuestra sociedad, y eso se hace votando por Hugo Chávez.

Si queremos continuar disfrutando del crédito y la atención privilegiada a la economía popular, la cultura no excluyente y el deporte, hay que votar por Chávez.

Con Chávez defenderemos también una política internacional en pro de una América Latina Unida, solidaria y poderosa según el sueño y mandato de nuestro Libertador Simón Bolívar (ALBA, UNASUR, CELAC,etc.).

La continuidad de nuestro proceso revolucionario, con su avance sostenido hacia la independencia, el socialismo y un país potencia en una América nuestra, y que sea gran potencia. Con una mayor contribución en la lucha por un mundo multicéntrico, pluripolar, equilibrado y pacífico, por la preservación de la especie humana y la vida en nuestro planeta, y muchas más razones.

Eso es lo que en el fondo, dentro de 9 días, en esos segundos de soledad que tendremos al estar parados en esa máquina donde quedará nuestra voluntad de lo que queramos un poco más de 19 millones de venezolanos y venezolanas.

La decisión es tuya: O Patria o Colonia.

¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!

El autor es: abogado



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