¿Qué pasaría si ganamos con menos del 10%



……PREFIERO CORRER EL RIESGO DE EQUIVOCARME CON LOS POBRES QUE TENER LA PRETENSIÓN DE ACERTAR SIN ELLOS..... FREI BETTO



Apostamos a la victoria perfecta de Chávez y en eso estamos trabajando, queremos que el triunfo del comandante sea por nocaut fulminante, con una amplia diferencia, es decir, una cifra que supere los 3.000.000 millones de votos, solo así se pueden desmontar los diversos escenarios antidemocráticos de la ultra derecha fascista y sus aliados imperialistas.

Pero reflexiono en voz alta y me pregunto: ¿Qué sucedería si llegamos a ganar con un margen inferior al 10%, es decir con una diferencia que oscile entre 500.000 y 1.000.000 de votos?

Es indudable que si la oposición decide apostar por una agenda antidemocrática, en el seno de las fuerzas revolucionarias y progresistas se aplicaría el plan CH, que en pocas palabras se traduce en: “todo 11 tiene su 13”. Todos los que defendemos este proceso estaríamos rodilla en tierra en el terreno que sea para preservar todas las conquistas sociales que esta revolución ha dado a los que antes (la inmensa mayoría de la población) eran invisibles y excluidos de todos los ámbitos de la vida nacional .

La preocupación nuestra también apunta hacia lo que podría ocurrir a lo interno dentro de las filas bolivarianas, primero una revisión verdadera de toda la actuación de sus cuadros y dirigentes que dentro del gobierno o internamente en el partido ocuparon cargos de responsabilidad. Es decir aquellos ministros, gobernadores, diputados, alcaldes, presidentes de institutos y fundaciones, rectores de Universidades, directores generales y de línea que tuvieron la misión de dirigir y servir al pueblo. Esa depuración implica deslastrarse de la soberbia, la arrogancia, el egoísmo, el amiguismo, el nepotismo, la avaricia, el sectarismo, los grupitos que se han enquistado en cargos claves y el burocratismo que tanto daño le ha hecho a la revolución.

Se debería salir de tantos ineptos e incapaces y traidores que están en puestos claves de la administración pública, se tendría que evitar por todos los medios en el alto gobierno la “señalización a dedo” de los candidatos a cargos de elección popular. Los mismos deben pasar por tres condiciones claves, a saber, conocimiento sobre el área o sitio de trabajo en que se van a desempeñar, experiencia, liderazgo, compromiso y lealtad con el pueblo. Así mismo se debe evitar el enroque dentro del entorno o círculo cerrado más cercano al presidente. Las embajadas no pueden seguir siendo como una especie de premio o santuario que se le da a aquellos funcionarios que metieron la pata en sus gestiones.

Debemos recordar aquellas palabras del Che, cuando señalaba que…..EL REVOLUCIONARIO DEBE SACRIFICAR TODO, LOS PLACERES, EL HOGAR, LA SEGURIDAD PERSONAL Y QUIZAS LA PROPIA VIDA… EL CONCEPTO DEL YO DEBE DESAPARECER TOTALMENTE PARA DAR CABIDA AL CONCEPTO DE NOSOTROS….

Es indudable que no podemos esperar un escenario en donde la victoria sea pírrica para impulsar los cambios y transformaciones que la inmensa mayoría está reclamando desde hace mucho rato. Soy de la idea y estoy convencido de ello, que un cambio de actitud de nuestro partido, de sus militantes y dirigentes sería muy bien acogido por el soberano. La misma debe apuntar hacia el centralismo democrático dentro del partido, sin ningún dogmatismo por delante, respetando a los aliados naturales. Sus militantes deben ser escuchados y preparados ideológicamente para los grandes retos y tareas que nuestra revolución exige y, por último, sus cuadros y dirigentes que estén ocupando cargos de responsabilidad deben asumirlos con pasión y entrega total, dejando a un lado privilegios y vicios heredados de la cuarta república que han causado en el pueblo desengaño y frustración.

Es por ello, que el soberano ha ido madurado parcialmente y en algunos casos, ha tomado decisiones contrarias al proceso (tenemos el ejemplo de las elecciones del referéndum para la reforma constitucional), se han asumido en ciertos círculos como “un pase de factura” y, en otros casos, el otrora pueblo comprometido se ha ido apartando y no quiere saber nada sobre la revolución y sus dirigentes.

Ante este panorama, es evidente que se encuentran en peligro los cambios que se están impulsando y, por otro lado, la oposición se aprovecha de esta situación (pescando en río revuelto) y busca infiltrarse en el pueblo, aprovechando momentos de confusión y desilusión, apareciendo como camuflajeados de revolucionarios.

Así que, en el supuesto negado de que la oposición se alzara con la victoria, más que un triunfo por méritos propios y por propuestas de trabajo claras para beneficio de la población, lo que se plantea es una pérdida de espacios por errores de cuadros dirigentes que no lograron las condiciones necesarias para el cultivo de un nuevo ciudadano, comprometido con un proceso de transformación socialista, revolucionario y profundamente humanista.

Cuando se aborda esta reflexión sobre los errores que aún sobreviven en la revolución, es con el ánimo de llamarnos a capítulo, rectificar y volver a la senda del camino que nos hemos trazados. Un revolucionario consecuente no se sirve de su posición para ganar privilegios, cumple sus funciones para servir a su patria; no persigue beneficios egoístas, trabaja por el bien común; no se desanima por las decepciones y traiciones, lucha cada día sabiendo que con cada una de sus acciones se acerca un paso más a la victoria plena: la construcción de una patria grande, libre, soberana y más humana.



(*) Profesor:
Antropólogo Sociólogo UCV

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