Entre el amor y el grito

Indiscutiblemente que lo que está sobre el tapete no es quién va a ganar. El escenario planteado es que “¿el quién?” ha sido sustituido por el “¿Por cuánto?”. Lo que está sobre el tapete y ha pasado a tomar carácter protagónico, no es quién va a ganar, sino que lo preocupante es por cuánto se va a ganar, ya que dependiendo del margen de diferencia y de la distancia porcentual entre un contendor y otro, depende la estabilidad del país, porque la oposición, desesperada como está, tiene sus planes malévolos y están dispuesto a cualquier vaina.

La intensidad que pueda generar el grito de fraude depende del margen de la brecha, aunque se sabe que, independientemente de dicho margen, igual van a cantar fraude, sea pequeña o sea inmensa la diferencia, siempre va a estar latente el fraude en la mente enfermiza y virulenta de la oposición. Cuanto menor sea la diferencia entre el reelecto comandante y la otra cosa, mayor será el estruendo de dicho grito de fraude y tendría mayor credibilidad a nivel nacional e internacional. Cuanto menor sea la diferencia entre ambos contendores, mayor peso tendría al grito de fraude, que la oposición, entre lagrimas y arrechera, lanzará el 7 de Octubre, siendo precisamente este grito la llave que les permitirá abrir de par en par las puertas de un ambiente de caos en el país, activar el día D y el Plan de Reacción Rápida, cuya única finalidad es llevar al país a una guerra civil.

Es un hecho que la disociación de la realidad de la oposición viene tomando cada vez mas fuerza como producto de una serie de matrices de información, que los líderes opositores han lanzado intencionalmente a sus partidarios con el fin de crearle una sensación de triunfo y alejarlos por completo de la verdad. Los partidarios de la oposición saldrán a votar el 7 de Octubre de todo corazón y con todas las esperanzas prefabricadas del mundo, pero al chocar con la verdad del triunfo del Comandante, no emparentado con la mentira que le generaron entre pecho y espalda, cual 11 de Abril, cuando los arriaron hacia los brazos de la muerte, se lanzaran a las calle a reclamar un supuesto triunfo que les escamotearon, sin imaginarse que las mentes macabras y atrofiadas de sus lideres le inyectaron en la conciencia el veneno de un triunfo irreal, he ahí entonces el escenario y terreno perfecto para generar el caos y el acabose en todos los rincones del país.

En función de lo anterior, el meollo de la situación radica en la noche del 7 de Octubre cuando el CNE dé como ganador a Hugo Chávez, es allí donde los líderes opositores han aposentado el núcleo o el detonador de la protesta, planificada de antemano, para desestabilizar el país cuando el CNE dicte el veredicto. La oposición en medio de su derrota inaceptada desatará la podredumbre y el visceralismo mostrando su verdadero rostro de bestias y monstruos heridos dando sus patadas de ahogado armados con la maldad y el desamor en contra del pueblo y su futuro. La derrota les desgarrará las poses de mansas palomas que hasta ahora han mantenido represadas porque aún no ha llegado el momento de quitarse por completo los disfraces democráticos y de venezolanos conscientes. Es allí donde se presenta el problema, porque las ilusiones de triunfo que durante todo este tiempo le han generado los líderes de la oposición a sus partidarios, en el momento de la verdad, serán remplazadas por la rabia, la impotencia y por el desencanto de sentirse burlados y robados, y todo porque la mentira en que habían estado sumergidos durante toda la campaña la suplantará el peso de la verdad con el triunfo demoledor de Chávez.

A estas alturas del partido habría que tomar en cuenta el gasto que está haciendo Globovisión en artículos de guerra. Las declaraciones de algunos señores de la oposición donde manifiestan que a los chavistas los sacaran a como de lugar y que después del 7 de Octubre lo que viene es plomo cerrado. Tampoco son de gratis las declaraciones de la rata de Baltazar Porras cuando se deprava y apoya el programa oculto de Radonski. Las denuncias que ha venido haciendo Mario Silva, a través de La Hojilla, de las constantes sintonías entre ABC y El Nuevo Herald, así como la coordinación de estos medios ultraderechistas con medios y voceros de la derecha venezolana. Tampoco es desatinado tomar en cuenta las recomendaciones del ex embajador de Estados Unidos en Venezuela, Patrick Duddy donde recomienda a su país: “mantenerse listo para apoyar el proceso de unas elecciones libres y justas, y en caso de que Chávez sea derrotado, invadir a Venezuela, luego de las elecciones presidenciales del próximo 7 de Octubre para apoyar el proceso de transición”.

Son imponderables la hemorragia de pronóstico y las cascadas de verdades que a diario embargan al país y al mundo a través de las encuestas, donde todas, inclusos, hasta las parcializadas por la oposición dan como seguro ganador a nuestro comandante presidente. Sin embargo, por un lado no debemos pecar de triunfalistas y por el otro no debemos subestimar el panorama negro que asecha al país gracias a la derecha cuando se logre triunfo de nuestro máximo líder. Debemos erradicar por completo cualquier asomo de triunfalismo, cada voto cuenta y cuanto mayor sea la diferencia a favor de Chávez, menos será la posibilidad de la oposición de armar peos, guarimbas, desestabilización y afines. Está en nuestras manos, y es responsabilidad de cada uno de nosotros evitar que después de las elecciones se arme lo peor en el país y esto sólo se logrará saliendo a votar el 7 de Octubre para agigantar la diferencia en votos entre nuestro reelecto presidente y la otra cosa.

Nadie debe quedarse en la casa, el pueblo entero debe volcarse a las calles a depositar el voto por el candidato de la patria, cuanto más demoledora e implacable sea la derrota que le propinemos a la oposición, a la mafia de traidores, a la cúpula eclesiástica, a Fedecamaras y a los políticos sobrevivientes de la Cuarta República, mas fácil será empujarles sus pretensiones guerreritas por donde no les da el sol. Tenemos un compromiso con la patria y con el futuro de nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Con nuestra participación activa profundizaremos la revolución y el proceso en todos sus aspectos y evitaremos que nuestra patria sea convertida en un campo de guerra.

El próximo 7 de Octubre, sumergidos en mares de sentimiento y océanos de querencia, con nuestros votos perpetuaremos los sueño y la magia. El amor desprendido, con el moño suelto a lo largo y ancho de la patria, se desbocará en el pecho de todo un pueblo convencido de seguir construyendo su historia y su futuro.



CON CHÁVEZ TODO, SIN CHÁVEZ NADA.

EL 7 DE OCTUBRE ESTÁ TERMINANTEMENTE PROHIBIDO METER LA PATA ¡AMOR CON AMOR SE PAGA!

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