Patria vs antipatria en el vital ámbito petrolero

El objetivo histórico del programa de la patria consistente en la defensa, expansión y consolidación del bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional, está sólidamente fundamentado en el sector petrolero en:

  1. El carácter insustituible del petróleo.
  2. La posesión en la faja petrolífera del Orinoco de la reserva certificada de petróleo más grande del mundo.
  3. El agotamiento al 6% anual que a partir de 1981 sufre la reserva de petróleo  convencional a nivel mundial.
  4. El déficit de 14 millones de barriles diarios generado por el estancamiento que desde 2006 padece la producción mundial de petróleo convencional.
  5. La reinante existencia de una estructural transición energética nacida de la sustitución del petróleo liviano, mediano y pesado convencional por el petróleo no convencional, tal y como lo es el petróleo de nuestra faja del Orinoco.
  6. El agravamiento de los efectos negativos y de la retroalimentación de la problemática mundial como corolario de la mencionada transición energética.
  7. El precio del petróleo que garantice la rentabilidad en las condiciones actuales que impone la exploración petrolera.
  8. La solidez económica de nuestro país.

En contraposición, el programa de la ultraderecha aspira reconquistar, expandir y consolidar el mal más despreciado que le impusieron a nuestra patria: La dependencia del imperialismo gringo. A tal efecto recurre al arte del engaño utilizando como arma una guerra psicológica cuyos proyectiles se enmascaran con las siguientes tergiversaciones:

  1. El carácter sustituible del petróleo.
  2. La  posesión en la faja petrolífera del Orinoco de la reserva bituminosa.
  3. El incremento anual que a partir de 1981 goza la reserva de petróleo  convencional a nivel mundial.
  4. El superávit de barriles diarios generado por el crecimiento que desde 2006 dispone la producción mundial de petróleo convencional.
  5. La reinante existencia de una coyuntural crisis energética nacida del déficit de la oferta de petróleo liviano, mediano y pesado convencional, como resultado del escenario geopolítico.
  6. El agravamiento de los efectos negativos y de la retroalimentación de la problemática mundial como corolario de la mencionada crisis energética.
  7. El precio del petróleo que garantice la rentabilidad en las condiciones actuales que impone la producción petrolera.
  8. La bancarrota económica de nuestro país.

Bajar la autoestima nacional al negar la influencia del petróleo en el escenario internacional, avalar el retiro de nuestro país de la OPEP y la privatización de PDVSA, son los propósitos perseguidos por esta ultraderechista y antipatriótica guerra psicológica.

En contraste, el programa bolivariano y patriótico persigue el trío de propósitos integrado por la elevación de la autoestima nacional como corolario de la resaltante influencia real que el petróleo posee en el escenario internacional, por el  válido sostenimiento del liderazgo que nuestro país ostenta en el seno de la OPEP y por el ineludible fortalecimiento de PDVSA.

[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 970 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US N /actualidad/a150874.htmlCUS