Me declaro indecente

En el mundo al revés que nos ha tocado vivir, se esta creando una matriz de opinión que dice: que votaran por el candidato de la oposición solo las personas decentes. Es decir que solo los vende patria, los adulantes de los yankys, los besa manos y lame culos de los gringos, los oligarcas, los que odian al pueblo, los que son racistas, los asquerosamente ricos son los que votaran por CHAVEZ.

Los defensores de la empresa privada, de los explotadores, de los esclavizadotes de los trabajadores esos son gente decente. Los que se irían demasiado, los que sueñan con vivir en estados unidos, los que quieren ver a la gente comiendo perrarina, o dándole agua de pasta con azúcar a los hijos de los marginados, a los que les gusta ver a la gente viviendo en ranchos de lata, a esos que son decentes les gusta Capriles.

Ahora resulta que ser decente es querer que la gente pierda las pensiones, la salud gratuita, las operaciones de cataratas gratis en la misión milagro, que se termine pdeval, o mercal, que la gente tenga que comprar comida a altos precios en negocios privados. Ser decente es ver al pueblo en la miseria.

Se ha ligado la decencia con el comportamiento de los explotadores, de los burgueses, de los oligarcas. Ser decente es despreciar a los pobres, a los inferiores, a los descamisados, a los pata en el suelo a los cerricolas, a los barriudos, a los miserables, es decir al prójimo desasistido, marginado por el estado de derecha “decente “.

Cambian los significados de las palabras, ser indecente ahora es defender los derechos de los desposeídos, de los más necesitados. La indecencia ahora es la preocupación por el dolor ajeno, según esta nueva forma de entender las palabras la tan cacareada caridad cristiana es una indecencia. La oligarquía en su desespero trata de invertir los significados, trata de crear una nueva forma de entender el lenguaje. Esta dándole una vuelta de tuerca más a las palabras.

Me declaro indecente, votare el 7 de Octubre por la opción que le ofrece al país una justicia social que nunca se había visto en la vida republicana. Votare por un presidente que se preocupa por la salud, el bienestar y la felicidad de la gente. Votare por un presidente que según el nuevo concepto es un “indecente”, pues seré tan indecente como el comandante presidente.

Es de indecentes querer ver todo el territorio de la patria lleno de vías férreas, que se pueda viajar en tren, que el cardiológico para adultos este terminado, que se construyan más escuelas, universidades, liceos, hospitales, bibliotecas, parques, estadios, y todo lo que haga falta para el armónico desarrollo de la gente.

Como indecente que soy, quiero que los malditos yankys no puedan dirigir nuestra política interna y externa, que no seamos como lo fuimos en la 4ta unos títeres de washintong. Como indecente que soy quiero una patria soberana, libre, sin que el embajador gringo diga lo que debemos hacer.

Como indecente que soy, quiero que los niños venezolanos coman tres veces al día, que coman comida sana, no transgenicos, ni comida basura made in usa. Quiero una cultura nuestra sin la ingerencia y los valores foráneos. Un país con identidad nacional, no una neocolonia yanky.

No me queda más remedio que declararme indecente, los valores que el COMANDANTE PRESIDENTE DEFIENDE SON LOS DE LA INDECENCIA. Pues seremos diez millones de indecentes este 7 de Octubre.

PATRIA SOCIALISTA ESTAMOS VENCIENDO
SIN TRIUNFALISMOS A VOTAR TODOS Y TODAS
CHÁVEZ SOMOS MILLONES.

Carlo Maglione.
Cmaglionehotmail.com

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