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La especialización en el periodismo está ligada al desarrollo de la sociedad y a la propia dinámica de la actividad profesional. En ella son factores importantes la formación universitaria de los reporteros, la estructuración de los mensajes por fuentes informativas, el surgimiento de los medios radioeléctricos y el uso de nuevas tecnologías en el manejo sistemático de la información.
La formación universitaria.
La necesidad de la formación universitaria de los periodistas surge en 1904 cuando Joseph Pulitzer, pionero del periodismo comercial norteamericano, la planteó y las universidades de ese país lo tomaron como reto. No se trata ya de buscar personas que recolecten noticias como oficio sino de garantizar que fueran las más idóneas por la responsabilidad que la sociedad depositaba en ellas. (1) La importancia de la formación universitaria en contextos más internacionales está en el conocido Informe Mac Bride, “Un Solo Pueblo Múltiples Voces”, establecido por la Unesco, que recoge en su resolución 40: “Es una actividad pública de indudable interés social para lo que es preciso cierta capacidad técnica”. (2) Esta reafirmación de la profesión por la Unesco fue muy oportuna y valedera, ya que en los países industrializados había una tendencia a quitarle méritos a los profesionales que se desarrollan en el ámbito de la información y los mensajes, considerados totalmente sustituibles por profesionales de otra áreas con menores compromisos éticos con la comunidad.
El catedrático español Martínez Albertos planteó: “Los ciudadanos delegan en unos profesionales, llamados periodistas, la tarea de codificar y organizar acontecimientos de actualidad, para formar con ellos noticias y comentarios que suministran luego a los ciudadanos a través de los medios de comunicación de masas. Esta tarea de codificación y ordenación de la realidad requiere unos determinados conocimientos técnicos, una sabiduría técnica especializada propia de expertos en el decir y en la utilización adecuada de los lenguajes técnico y científico del tiempo en que vivimos.
La formación universitaria del periodista está más que justificada en el tiempo, hoy se trata de profundizar en la especialización (...) y hacía ese objetivo se encamina gran parte de la actividad docente debido a la existencia en el mercado de públicos cada vez más exigentes que reclaman una mejor organización de los contenidos. (3) Nuevas tecnologías. La especialización avanza a un ritmo acelerado en el periodismo, pulsada por las nuevas tecnologías que generan necesidades y públicos que hay satisfacer desde el punto de vista noticioso.
En las nuevas necesidades informativas opera una avalancha de noticias que requieren de criterios periodísticos para su procesamiento y reelaboración en función del tiempo disponible por las personas.
Entre los nuevos públicos, según Ignacio Ramonet, ya no es posible que un solo hombreen elmundoesté enterado de toda la información que le interesa en apenas 24 horas.
No tendría tiempo de conocerla. Entonces, ese cúmulo brutal de información, circulando por Internet, requiere de especialistas para su procesamiento y adecuación a las técnicas periodísticas en función de satisfacer las necesidades de esos públicos virtuales.
El periodista especializado.
Los más interesados en el desarrollo y fortalecimiento de esta profesión a través de la academia y la especialización han sido los propios periodistas durante muchos años de lucha gremial. En Venezuela, la necesidad de crear una escuela de periodismo a nivel universitario surgió del Primer Congreso de Periodistas celebrado el 24 de agosto de 1941 por la AVP (hoy CNP), para darle vida seis años después al decreto 421 de Rómulo Betancourt que le dio a la UCV la potestad de fundar la primera Escuela de Periodismo en Venezuela.
Al igual ocurrió en los Estados Unidos donde los sindicatos de periodistas fueron factor de presión en sus empresas para que se fundaran las escuelas de periodismo y se profesionalizara el área, tal como lo refieren los periodistas Bil Kovach y Tom Rosenstiel en su libro “Los elementos del periodismo” (4):
“El periodista especializado es un profesional con capacidad de análisis sobre el área donde presta sus servicios, la cual formó (...) en sus estudios de base (comunicación social), en un conocimiento profundo de su materia (dominio técnico), en el manejo de los contextos noticiosos (dominio político), en una excelente capacidad de comunicación (dominio del lenguaje), y en la divulgación de los contenidos en mensajes sencillos y precisos (dominio de las técnicas periodísticas). Él es el producto de una doble función de aprendizaje, la de reportero que le permite aplicar técnicas para procesar cualquier tipo de información noticiosa, y la de especialista en un área específica de la información que le facilita un dominio de la fuente noticiosa y sus contenidos.
Debe tener ciertas cualidades, tales como concentración, rigor, concreción, fiabilidad, capacidad selectiva de los contenidos, relación personalizada con las fuentes, y honestidad”.
Nuevas necesidades éticas.
El ejercicio de la profesión se ha vuelto muy exigente, especialmente desde el punto de vista ético, lo cual obliga a que todo periodista, especializado o reportero, tenga presente cuatro compromisos fundamentales.
El manejo adecuado de técnicas y estilo:
La estructuración de los mensajes impone el uso adecuado de los géneros periodísticos en lenguaje sencillo y preciso. Funcionar como un operador semántico: El periodista es un defensor, si se quiere radical, del buen uso del lenguaje castellano, entendiendo el lenguaje como parte de la cultura de nuestros pueblos. Nunca olvidar la mediación social: El periodista debe actuar como un observador acucioso en la sociedad, no debe asumir protagonismos, y su función es la de preservar la armonía entre los distintos actores sociales manteniendo el bien colectivo como norma de carácter ético.
Garante de un derecho internacional:
El periodista, por imperativo constitucional, es el garante de la aplicación del Derecho a la información veraz, de carácter individual (dar información) y público (recibir información), de carácter nacional e internacional.
Para cumplirlo está protegido por leyes especiales (Ley del Ejercicio del Periodismo), y códigos de ética.
(1) Goblentz, Edmund. El arte del periodismo.
p 25 (2) Mac Bride, Sean. Un solo pueblo, múltiples voces, p 47 (3) Martínez Albertos. El lenguaje periodístico.
Pp 215-216 (4) Kovach, Hill, y Rosenstiel, Tom. Los elementos del periodismo. P 104.
(*) Periodista y profesor de la Escuela de Comunicación Social de la UCV
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