El buen venezolano

A la luz de la realidad venezolana, así como de los cambios institucionales, económicos y sociales del país, es preciso mencionar que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, establece en su cuerpo normativo la noción de la responsabilidad social, al contemplar en su artículo 135 que las obligaciones que correspondan al Estado, conforme a esta Constitución y a la Ley, en cumplimiento de los fines de bienestar social general, no excluyen las que en virtud de la solidaridad y la responsabilidad social y asistencia humanitaria, correspondan a los particulares según su capacidad.

En este sentido, se ha visto con notoriedad como grandes empresas públicas y privadas en los últimos años, han invertido recursos económicos para mejorar la calidad de vida de los grupos más vulnerables, proteger el medio ambiente, así como rescatar los valores ciudadanos, convirtiéndose en organizaciones socialmente responsables.

Para los estimados lectores, se puede definir la responsabilidad social como el compromiso u obligación asumido de manera individual o colectiva, que tiene por fin generar un impacto en el contexto social. Así pues, la responsabilidad social empresarial se puede entender, como el compromiso de hacer negocios basados en principios éticos y apegados a la Ley, en el cual las empresas tienen un rol ante la sociedad, ante el entorno en el cual opera.

Citando un ejemplo claro en Venezuela, es propicio destacar la gran labor de la campaña “EL BUEN VENEZOLANO” del medio audiovisual Venevision, la cual tiene por fines ocasionar un cambio en la actitud cívica a través del rescate de los valores ciudadanos, tales como la solidaridad, igualdad, justicia, tolerancia entre otros.

Dicha campaña ha recibido significativos galardones y reconocimientos por parte de las instancias gubernamentales, entre los cuales se encuentra la Orden Antonio Borjas Romero en su primera clase de la Alcaldía de Santa Rita; la Orden Arturo Michelena en su única clase de la Alcaldía de Valencia; la Orden Metropolitana Ciudadano Santiago de León de Caracas del Cabildo Metropolitano de Caracas; el Mara de Oro Internacional, así como otros reconocimientos por parte de la Cámara Venezolana de la Radiodifusión.

La verdad, me parecen admirables todas las ordenes, logros y reconocimientos dados a la Campaña el Buen Venezolano. Sin embargo, se puede lograr un alcance mayor que llegue a todos los rincones del país, en ese sentido las instancias gubernamentales deberían tomarla como una política de estado, siendo una estrategia para hacer conciencia en todos los ciudadanos rescatando valores morales primordiales. De igual manera, sería positivo que tal campaña fuera acogida por los Consejos Comunales que hacen vida en la nación, en lo cual estoy totalmente seguro que tendría éxito y resultados tangibles a mediano y largo plazo, alcanzando grandes resultados, ya que las decisiones tomadas en dichas asambleas son de carácter vinculante, tal como lo consagra el texto constitucional.

A todas estas, vale la pena preguntar ¿qué es realmente el buen venezolano?, tal vez sea aquel que no arroja basura en la calle, el que cuida el medio ambiente, el que cede su puesto a una persona mayor en un transporte público, el respeto de las señales de tránsito, el ahorro energético, practicar las normas del buen hablante y del buen oyente, tolerar al otro a pesar de las diferencias ideológicas, el solidario con el necesitado y el buen prójimo etc.

En conclusión, por qué no pensar en la posibilidad de que los organismos gubernamentales puedan crear la misión el buen venezolano, por ello es necesario que desde el seno de las universidades y centros de investigaciones se analice el impacto que dicha campaña está ocasionando en la sociedad, donde se recomienden lineamientos y propuestas a la orden de todas las organizaciones nacionales socialmente responsables y los ciudadanos en general.

[email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1203 veces.