El sabotaje criminal en Amuay, el 7 de octubre y el evento catastrófico

El compatriota J V Rangel desde su programa televisivo viene sistemáticamente ofreciendo información sobre la conducta política de la oposición venezolana de cara a las elecciones del próximo 7 de octubre, afirmando que los norteamericanos se mostraron interesados en disminuir la brecha a partir de la ocurrencia de un “evento extraordinario” que “podría impactar en los resultados finales” de las elecciones del 7 de octubre y generar hechos “impredecibles”.

Los presidentes de las encuestadoras Hinterlaces y Datanálisis senalaron que la victoria de Hugo Chávez sólo sería revertida por eventos "catastróficos, extraordinarios" que generaran "conmoción colectiva".

El pasado 4 mayo 2012, James Petras, académico y analista político de Estados Unidos afirmo:

“EEUU tiene un plan contra Chávez, al principio, tratarán de descalificar la victoria, después, tratarán de desestabilizar el Gobierno y luego van a intentar acciones para provocar la violencia. El Gobierno estadounidense está planeando derrocar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, tras la imposibilidad de la victoria de la oposición en las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre.”

J V Rangel : el objetivo será deslegitimar el proceso político liderado por el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, a través de la ofensiva que se lleva adelante contra el Consejo Nacional Electoral (CNE), para luego activar los movimientos conspirativos que se adelantan a través de una política militar destinada a desestabilizar a las instituciones, con la preparación de los grupos de acción para operar en la calle tan pronto se conozcan los resultados.

En este contexto a que llamaríamos un evento catastrófico, un verdadero desastre que podría impactar los resultados finales, entiéndase que el resultado final no es el obtenido el 7 de octubre, este debe ser legitimado para garantizar el verdadero resultado final que no es otro que “la continuidad de Hugo Chávez en la presidencia durante el periodo 2013-2019.” Un evento para ser llamado catastrófico en este escenario, debe ser capaz de desbordar las capacidades de repuesta del estado venezolano, es decir las potencialidades de las que disponemos los patriotas y revolucionarios venezolanos para hacerle frente al desastre, el criminal sabotaje ocurrido en Amuay no reúne las características para ser considerado como tal y así lo evidencio la rápida y eficaz intervención que se ejerció sobre el mismo, impidiendo su desborde y facilitando su control, Sin embargo este evento y algunos otros que podrían estar por venir podrían constituir lo que se conoce como etapas previas del evento desencadenante, todo acción catastrófica posee un antes, un durante y un después y podríamos estar justamente en el antes, un periodo condicionante en nuestro caso de la conducta humana, mediante la siembra del miedo, el terror, la desesperación, el desconsuelo y la desmoralización en las grandes mayorías de la población, el evento de Amuay unido a la creciente actividad del narcoparamilitarismo con sus delitos de tráfico de drogas, extorsión, secuestros y sicariatos, criminalidad ejercida en asociación con la delincuencia criolla en casi todas las ciudades del país y la frustración que generan en las bases populares la gestión de muchos Gobernadores, Alcaldes, Diputados y Legisladores, podría fácilmente ser considerada el inicio de la primera etapa del plan de desestabilización imperial a la cual se le deben incorporar nuevos elementos de impacto en el colectivo nacional, el secuestro y asesinato de niños como lo han hecho en el pasado, puede ser uno de ellos, el asesinato selectivo de figuras prominentes del país, actos terroristas dirigidos a impactar la conducta colectiva mediante la simulación de accidentes con grandes pérdidas humanas, el incremento del sabotaje a las empresas del estado pilares de la economía y proveedoras de servicios públicos como PDVSA, CORPOELEC, Metro de Caracas, Valencia y Maracaibo, paros de transporte, cierre de vías principales, sabotaje permanente en los aeropuertos, etc. para luego pasar a la siguiente etapa que no sería otra que el desconocimiento del acto electoral el 7 de octubre, que podría realizarse antes o después de que ocurra la elección, y este sería sin duda alguna el desencadenante de lo que el imperio llama evento extraordinario, para que preocuparse del candidato si para ellos no habrá elecciones, por eso ya han adelantado una ofensiva contra el poder electoral para deslegitimarlo ante sus seguidores y actuar contra él, mediante su desconocimiento y posiblemente la agresión, no debemos descartar la posibilidad de que el imperio active alguna acción terrorista contra los magistrados del poder electoral en la víspera del 7 de octubre, que paralizaría de ipsofacto las elecciones y entraríamos en un escenario extremadamente complejo que escaparía a los controles de la institucionalidad ejercida hasta hoy por el estado, ello podría facilitar el desbordamiento de la jauría fascista a las calles mediante la activación de los movimientos conspirativos exigiendo la salida de Hugo Chávez , estos grupos y movimientos que se adelantan a través de una política militar que cuenta con la presencia organizada de mercenarios imperiales y que está destinada a desestabilizar a las instituciones, no son un secreto en Venezuela, para eso está aquí la embajada de EEUU.

El después podríamos ya conocerlo, solo basta mirar profundamente a través de las realidades de Libia y Siria.

Debemos garantizar el acto electoral cueste lo que nos cueste, ni un solo detalle debe escapar de nuestras mentes, al imperialismo no debemos darle ni un tantico así.

Patria Socialismo o Muerte

Viviremos y Venceremos


Colectivos de Formación de Base Socialista-CFOBAS

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 1056 veces.