Chávez y el mito

Trece años de proceso revolucionario en Venezuela están a prueba este
7 de octubre, el pueblo que viene respaldando este proceso, así como a
su conducción de parte del comandante Chávez, están convencido  de que
la revolución no puede ser revertida y aunque sean las fuerzas del
enemigo muy grandes, el despertar de un mito en los corazones y las
conciencias de las masas están dispuesta a desplegar todas sus fuerzas
para combatirlas.
En Venezuela nadie esta calmo, todas la regiones laten, gritan y
proclaman un futuro socialista por parte de los revolucionarios, la
Burguesía venezolana cada vez mas fascista junto al imperialismo
buscan asestar una estrategia de desestabilización del régimen, han
aprendido las macabras maniobras ocurridas en Libia y ahora Siria.

El imperialismo se choca esta vez con Chávez y puede ser un desenlace
histórico, esos que cada cierto periodo  en la historia de la
civilización aparece como épicos y dan giro al mundo entero. No hay
que ser exagerado para saber  que solo la invasión de tener éxito
podría estancar la revolución bolivariana, pero nunca retrocederla.

La democracia venezolana endeble por la dirección de una burguesía sin
proyecto histórico, ni patrio, ha sido conquistada por el pueblo
venezolano, la ha puesto a su servicio y está construyendo inéditas
circunstancias en el desenvolvimiento de la lucha de clases. Y esto no
puede ser entendido, sin su expresión más genuina de esta etapa
historia, que es la genialidad del comandante Hugo Chaves, aquel
hombre resultado de la historia, que copa todo aspecto humano, que
recrea todo un simbolismo de espíritu revolucionario, aquel titán que
dirige su mira a todo, al mundo, al futuro humano. Este líder, es
producto de la historia, y él ha decidido estar ir contra ella, para
hacerla avanzar, está convencido más que cualquiera del fin del
capitalismo y dirige al pueblo venezolano hacia ello, hacia el
socialismo.
Latinoamérica de manera dura, aprendido a no copiar, ni calcar
revoluciones. Y tampoco tiene un biblia a donde recurrir, para nuevos
augurios. Pero lo que si tiene es al comandante Hugo Chávez el mito
hecho hombre,  aquel que entiende su papel, y que está convirtiendo al
socialismo en una religión para las masas en el sentido del Amauta
Mariátegui, sin ritos, ni iglesias, pero si entendiendo que lo
“sagrado” es la libre determinación y la lucha contra la explotación e
injusticia. Ha creado una voluntad colectiva, aquella mística
revolucionaria, esa fe por el futuro, la pasión por la vida, que es la
mayor arma que puede tener el pueblo para luchar contra sus opresores.

El pueblo venezolano sabe que se enfrenta contra la elite del mundo y
no le tiene miedo. Por el contrario está desesperado por echarle de
una vez la mano, y ponerlo en los anaqueles de la historia.  Y como
siempre en la historia la juventud en Venezuela se pone a la
vanguardia, son los jóvenes que están calentando la calle, está
calentando Latinoamérica también junto al comandante.

El 7 de octubre ardera Venezuela, esta vez porque el pueblo quiere
seguir  siendo irradiada por la almenara  del socialismo. Y los
jóvenes revolucionarios de Latinoamérica abrazamos esta tierra, su
proceso y entendemos la dirección estratégica del comandante Chávez,
de su partido, de su frente político. Venezuela es la punta de lanza
de la liberación de Latinoamérica. Sus avances, en lo económico, en lo
político y en lo social, también se sienten en el espíritu de su
pueblo. Estamos aprendiendo a pensarnos como propios y eso se lo
debemos a Venezuela, a la puesta en marcha del sueño de la patria
grande. Venezuela y Chávez son el mito que despierta el alma matinal
en Latinoamérica.

Marco Sipan

SOCIOLOGO

Perú

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