La canalla hace de Amuay trampolín electoral


La canalla de la ultra derecha venezolana y sus aliados internacionales han convertido a la tragedia de Amuay en un trampolín para intentar engañar al pueblo y sacar provecho en el escenario del 7 de octubre, para lo cual magnifican el accidente de la refinería de PDVSA en Punto Fijo, como el peor de la historia, olvidando a ex profeso las tragedias de Tacoa y Tejería, que fueron ocasionadas por imprudencia y negligencia de empresarios privados y con saldo de mas de 300 perdidas humanas y donde no hubo investigación alguna y por supuesto no hubo culpables, pese a ser plenamente identificados los responsables.

La tragedia de Amuay, donde perdieron la vida 49 compatriotas nos duele, nos remueve las más profundas fibras del alma y como comprometidos con el proceso bolivarianos,confiamos en que la causa de esta desgracia quedará al desnudo una vez que las instancias pertinentes concluyan la investigación que despejará el panorama y las dudas que flotan en el ambiente. Sobre todo por la permanente prédica de analistas de oposición, en el sentido que la victoria de Chávez, solo la podría revertir un hecho de magnitudes extraordinarias que conmoviera al electorado, una tragedia. Y allí está Amuay. Lo otro que surge a la palestra pública, es el video juego gringo, que fue objeto de discusión en la Asamblea Nacional en 2006, que versaba, sobre una operación encubierta de una potencia extranjera para apoderarse de los hidrocarburos de un país suramericano en manos de un tirano y, donde el blanco para crear la conmoción y desestabilización era la refinería de Amuay, que sería atacada por un comando invasor, provocando con el uso de armas sofisticadas una espantosa explosión que sembraría la destrucción, el caos y el pánico en la región, como corolario a la ejecución de la operación mercenaria. Ello trae al imaginario popular, las denuncias permanentes sobre la presencia en nuestro país de agentes encubiertos de la CIA y el MOSSAD, agencias terroristas internacionales, capaces de realizar, actos criminales, como el de las torres gemelas.

Frente a estos escenarios de incertidumbre está la arremetida mediática de la canalla de la derecha que pareciera obedecer a un plan preconcebido para aprovecharse del dolor del pueblo, haciendo llamados a pensar, si este es el país que quieren los venezolanos, asociando la tragedia con otros hechos violentos de las cárceles que para nadie es un secreto, son aupados por la mafia carcelaria creada y atornillada durante la cuarta república. Pero nunca recuerdan a Tacoa, que dejó 170 muertos declarados oficialmente en el sitio donde fueron encontrados sus cadáveres , sin contar más de 100 desparecidos, reclamados hasta hoy, por sus familiares. Allí nunca se supo cuantos murieron. Entre las víctimas fatales, figuran nueve periodistas, una de ella Mariadela Russa, reportera estrella de sucesos de VTV, que cubrían el incendio del tanque de combustibles número 8 de la planta de la entonces Electricidad de Caracas y que al ser alcanzado por las llamas, el tanque número 9, produjo la explosión cuyas llamas arroparon a decenas de militares, policías, bomberos, curiosos y técnicos de la empresa eléctrica y PDVSA, que estaban atendiendo la contingencia: a bañistas que estaban en las playas aledañas, quienes fueron alcanzados por la lluvia de llamas, que se adentró en el mar. Mas de 500 viviendas, fueron arrasadas por la explosión y las llamas. Nadie respondió por esos daños. Tampoco recuerdan la de Tejería en la Autopista Regional del Centro, donde la explosión de un gasoducto dejó 58 muertes y 70 heridos heridos graves.

Vale destacar que unas de las que está en plan de carroñera actualmente es la diputada María Corina Machado, olvidando voluntariamente que su familia, era la propietaria de la Electricidad de Caracas, responsable de la desgracia, que se inició el domingo 19 de diciembre de 1982, a las 6:15 de la mañana, cuando los obreros Luis Natera, José Manuel Rodríguez y Alexis Alsual, obreros de la electricidad de Caracas, descargaban y trasegaban 16 mil litros de Fuel Oil, del tanquero Murachí, sin mayores medidas de seguridad, en Arrecife,del Municipio Vargas, actual Estado Vargas. La familia Machado Zuloaga, nunca respondió por esa desgracia. El punto álgido de este incendio tuvo lugar a las 12:35 minutos del mediodía, cuando bomberos, Defensa Civil, militares y voluntarios, creían dominado el fuego y, estalló el depósito 9, que produjo la lluvia de llamas ya descrita, que obligó a los vecinos a huir hacia el mar, lejos del infierno en tierra.

La tragedia de Tejería, ocurrió el 28 de septiembre de 1993, a la altura del kilometro 57 de la Autopista Regional del Centro, que dejó 58 muertes y 70 heridos, como consecuencia de haber sido alcanzados por las llamas producto de la explosión de un gasoducto, de PDVSA, que fue perforado por una máquina que abría zanjas para enterrar fibra óptica de la entonces privatizada CANTV, vendida a una empresa española. Da estos eventos hasta el presente hay sentencias pendientes, que no han sido dictadas, porque las investigaciones no se realizaron con el rigor correspondiente.

Pero a esto hay que añadir las centenas de muertes que la gente de la MUD, entonces Coordinadora Democrática, provocaron como consecuencia del criminal paro petrolero, que durante 90 días paralizó al país, dejando a su suerte a miles de enfermos, que no pudieron ser llevados a un hospital por la falta de combustible y muchos de ellos fallecieron en una cola a la espera de surtir el vehículo, o en casa esperando una ambulancia o una unidad vehicular que lo trasladara al centro asistencial.

En estos momentos, la diana para alcanzar a Chávez, por parte de la canalla mediática y los carroñeros de la ultraderecha venezolana, es Amuay, que ahora los criminales de 2002, que incluso colocaron un tanquero ful de combustible, frente a Maracaibo, con la intención que si lo movía un inexperto, volara y con él la ciudad capital, la presentan como culpa del gobierno de Chávez, por haber expulsado de la nómina de PDVSA, a los meritócratas traidores. En esa oportunidad hicieron saber a través de los partes de guerra que daban en cadena de TV privada, cada día a las seis de la tarde, que Maracaibo volaría, si el gobierno con los pilotos cubanos movía el buque de donde lo habían dejado los sicarios de la burguesía petrolera. Sembraban el terror, entre los marabinos. Y el odio contra los hermanos cubanos estaba al día. El Pilïn León, fue sacado sin consecuencias por un piloto jubilado de la PDVSA marina,, sin ayuda de los internacionalistas cubanos, que estaban a la orden del país,como hermanos de la patria grande..

El pueblo venezolano que es sabio y consciente rechaza que la canalla haya hecho de Amuay un trampolín electoral.


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