A 10 años de haberse hecho miles

A Pedro José Doria, vivo y presente

A menudo vivo celebrando tu vida, ahora asocio a la tierra contigo… anotar tu vida es un deber moral, te la pasas apareciéndote en mis sueños, me la paso leyendo en la prensa sobre reivindicaciones en materia agrícola y entonces te pienso… en lo que fue tu vida y tu obra…

Cuando yo era una niña ya tu eras un héroe, siempre lo he dicho, los héroes no necesitan capas, antifaces ni batas de médicos… yo nunca te vi con la bata de médico puesta, ni a Gerardo Vargas, ni a Ramón Primera, ni a mi padre, incluso…

Mi papá me ha contado sobre tus hazañas, me hablo de tus luchas en la universidad, cuando eras un líder estudiantil en LUZ y cuando te recibiste médico de la patria, recordó con nostalgia la vez cuando apenas eran residentes en el hospital de mi pueblo, en el Eugenio Pérez de Bellard de Guatire, en aquellos años cuando gobernaba la derecha rancia, dijo que no había insumos médicos, ni siquiera lo básico y ustedes no se quedaron en la impotencia, tomaron la calle… “era un miércoles santo, en plena intercomunal de Guarenas, la que une al centro con el oriente del país, andábamos enérgicos en la isla de la vía, ninguno se atrevía a pararse en medio y cerrarla para generar impacto, y entonces llegó Pedro, tan arriesgado y audaz, sin miedo siempre, atravesó su moto y allí no hubo quien nos parara, así era Pedro, el primero, el líder”…

Naciste para luchar contra el estropicio y la muerte, contra la miseria y la corrupción, contra el silencio, contra las dudas y contra la fe frágil… vienes de la humildad, y del amor…

Nunca pasabas desapercibido, eras inmenso en cuerpo y espíritu, risueño, parecías hermano de Gulliver, cuando venías a visitarnos debías agachar tu cabeza para no pegarte contra los marcos… había que hacer esfuerzos para mirarte a los ojos, a tus ojos puros, de negro culí, todavía recuerdo el tono de tu voz…

Nunca olvido cuando mi padre me llamó para decirme que te habían matado Pedrito, esos malditos vende patria, te habían apagado, mis padres dejaron todo y corrieron a tu tierra, a estar con tu gente y llorarte de cerca, yo me quedé suspendida y aterrada, todavía recordarlo me hace sollozarte… mi papá tenía una voz de derrotado, le continuaba la tristeza, la gente que mas a amado, se ha estado yendo sin despedirse… se me andan atropellando los recuerdos, tu vida era una suma de buenos propósitos, y entre los buenos, tu eras de los primeros…

En que momento te hiciste defensor de los campesinos?... te fuiste de Guarenas e iniciaste vida en el Estado Zulia, por allá te enderezaste, ya no eras tan Don Juan, dicen que te enamoraste, y te hiciste por fin hombre de una sola mujer, que suerte la de ella… ya andábamos celebrando el triunfo de la revolución bolivariana, ustedes más, porque tenían años luchándola, peleándola, tu militabas en la Liga Socialista, tu compromiso revolucionario era de vieja data, cuando ser revolucionario o intentar serlo implicaba ser objeto de persecución, ustedes si que saben de eso, allanamientos, encabezar las listas de “sospechosos” en la Disip, y amenazas constantes de muerte… a ti no te importaba, la justicia social, para ti lo era todo…

Judith, tu hermana me dice que eras inspirador desde niño, dice que tenias un liderazgo natural, que a ella la influenciaste y aún sigues haciéndolo, me contó que se hizo enfermera porque tu le dijiste que lo hiciera, me dijo que dejó de serlo porque sintió que sin ti ya no valía la pena… si ella supiera, que yo sé que tu la influenciaste desde algún lugar para que se recibiera abogado, ahora anda como tu, defendiendo a los pobres… ahora se hizo una mujer de leyes… tu madre Elsa, tu madre santa todavía te llora, todos los hijos duelen Pedro, pero cuando se tiene un hijo tan benévolo como tu y se pierde, el dolor se hace eterno… Pedrito, tu madrecita dice que cuando estaba embarazada quería un hijo varón y que quería que fuera médico, y entonces naciste macho y te hiciste doctor… el “doctolcito” que curaba a los pobres, el que les devolvía la dignidad perdida… he escuchado un rosario de testimonios sobre ti… dicen que no cobrabas consulta, que para ti no había descanso, que atendías a cualquier hora, que firmabas récipes dirigidos al de la farmacia encargándote del pago de las medicinas del enfermo sin recursos económicos, que eras tan humanitario y que para ti el servicio era amor… cuan hermosa fue tu vida Pedrito querido…

Te involucraste mucho con los campesinos, empezaste a sensibilizarte con sus necesidades, y entonces empezó tu lucha con ellos por el derecho a la tierra… y empezaste a ZAMORANEAR a la gente, a educar, a organizar, creías en la unión y con ello en las cooperativas, andabas genuinamente convencido del rescate de la tierra… andabas educando gran hombre, creías en el dialogo, en la organización, creías en la pelea legal, no aprobabas las invasiones y a tu gente les decías que el que invadía, al hacerlo perdía sus derechos… escuché el testimonio de una mujer campesina, que te conoció y que pertenece al comité de tierras de Los Bajos de San Luis, ella decía que eras solidario como médico y como amigo, para ti todos eran iguales, lo más hermoso que dijo es que tu le alimentabas la esperanza de tener tierra para trabajar, para cultivar, para prosperar… dice que tu le diste fuerzas, y que perdió el miedo, que si tiene que morir lo hará, pero que la tierra va hacer igual de quien la trabaje… tu legado trascendió Pedrito, ahora los campesinos saben que en la unión, organización y lucha esta la fuerza, ayudaste tanto Pedro, tu aporte es inmensurable…

Y entonces los malos tenían que apagar a un hombre como tú… arremetieron contra tu cuerpo, tu eras de los promotores de la Reforma Agraria, con ideas y organización y en plena práctica le hacías la guerra al latifundio, tus amigos campesinos no tenían tierra, solo tenían hambre, habiendo un montón de tierras improductivas frente a sus ojos…

La revolución bolivariana promovió una Ley de tierras, como parte de un conjunto de 49 leyes decretadas bajo poderes especiales. Había que corregir las desigualdades en el reparto de la tierra, pues buena parte de los terrenos cultivables estaban en manos de un mínimo porcentaje de los productores, y lo más importante era que imperativamente debía garantizarse la “soberanía alimentaria”.

En esta dura y necesaria guerra, tú fuiste protagonista y víctima, la vieja oligarquía terrateniente no tardó en reaccionar, violentamente, claro. Esta ley justiciera, entre otras medidas, provocó el golpe de estado frustrado de abril de 2002. Antes de eso, ya la reacción violenta de la derecha se sentía, algunos campesinos que ya esperaban sus cartas agrarias para trabajar sus tierras eran victimas de sicariato ganadero y luego victimas de la impunidad.

Últimamente se me ha hecho una obsesión revisar la lista de las víctimas por la lucha de la tierra, son tantos Pedrito, que tristeza encontrar tu nombre entre ellos y el de tu padre, que corrió tiempo después que tu, tu misma suerte. PEDRO DORIA HIJO/ PEDRO DORIA PADRE…

José Vicente Rangel, siendo Vicepresidente de la República en 2006 dijo “por cada nuevo atentado que se cometa contra algún dirigente campesino, vamos a expropiar de inmediato miles de hectáreas en el país…”, al menos a mi, eso no me consuela… desearía el rescate de las tierras ociosas y el que los honre a ustedes con justicia… los hombres como tu Pedro Doria, que pagaron con sus vidas por impulsar la lucha histórica por la liberación de las tierras agrarias son héroes patrios… y sus asesinos deben estar tras las rejas…

He dicho varias veces que te apagaron, y eso no es cierto… andas vivo Pedro, cada vez que un campesino de mi tierra se hace de una carta agraria, tu vives, cada vez que veo el otorgamiento de Agro créditos sociales a campesinos, puedo sentirte sonreír, cuando escucho que hay un incremento de la producción nacional de alimentos, tu existes, porque tu espíritu de organización adelantó ese animo de unión entre muchos campesinos, y de la unión surgió un movimiento campesino agrario que cada día se fortalece.

Andas vivísimo, no tuviste hijos, pero fuiste tan buen hombre y tan buen soldado de la patria, que a un Centro de Educación Inicial allá mismo en San José de Perijá le pusieron tu nombre, entonces ahora tienes un muchachero, hijitos de la patria que sabrán de ti y de tus luchas… y en un Centro inmenso de Diagnostico integral de Barrio Adentro en Guarenas, donde crecimos, existe una sala de rehabilitación que también lleva tu nombre, y conozco de un gentío que anda Pro Pedro Doria, andan inspirados por ti y por tus luchas, he escuchado de una escuela de formación ideológica y hasta de una Fundación que promueva como tu quisieras el fortalecimiento del desarrollo rural integral de nuestra nación…

Pedro los hombres como tu nunca mueren, los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos… Tú sí que ejercías la contraloría social, era tu vida una acusación inquebrantable a los abusos y violaciones contra los pacientes, eras un defensor irreductible del derecho a la salud gratuita y al derecho a la tierra y a la vida. Fue tu existencia un compromiso con los pacientes desamparados, con la infancia desnutrida, con las mujeres embarazas, con los débiles económicos y con los débiles jurídicos, con los seres humanos… fue tu vida una entrega completa e intensa a la revolución y sus logros.

A diez años de la siembra de tu cuerpo Pedro, seguimos luchando, seguimos de pie, nos dejaste tu alma, y el camino lleno de amor, de fuerzas, de ánimo, de esperanza, de tu impredecible ímpetu, de tu feroz disciplina intelectual, de tu generosidad, de tu humildad y de tu ternura.

Y aunque lloramos tu partida, agradecemos tu enseñanza… a ti Pedro Doria, no te borra la mala memoria, a ti no te borra el olvido, ahora gracias a ti vemos por todos lados Pedros Dorias, empoderados de conocimiento, de compromiso con la tierra y con la patria…



Ven Pedro, celebra conmigo que cada día este país se llena de Tierras y Hombres libres!...

Hasta siempre Pedro Doria, médico de los pobres! viviste y venciste!...

Venezolana, Bolivariana.

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