El socialismo venezolano de todos los días

Es el marxismo realmente la base teórica para construir el socialismo venezolano. Se puede ser socialista sin ser marxista. Se puede ser marxista en el contexto capitalista y aplicarlo en su seno. Estas reflexiones las puedo hacer porque no soy marxista como se le conoce tradicionalmente, de quien habla o lo usa para producir teoría y esta llevarla a la práctica del poder. Efectivamente nos preguntamos, el marxismo ha sido guía de las oportunidades históricas perdidas, o sencillamente es el marxismo solo una guía para la acción revolucionaria que lucha por el poder político.

Me veo obligado de cierta manera a escribir de estas cosas porque desconozco, perdonen la ignorancia, el porqué cuando se habla de ser o ir hacia el socialismo, se emparenta cualquier acción al respecto con la necesidad de utilizar el recurso del marxismo para tomar esa dirección. Al punto, que haciendo un seguimiento a los escritos desde hace algunos meses atrás hasta la fecha por los medios electrónicos, otros de menor difusión, la referencia al marxismo persiste casi como condición necesaria para ir o tomar el camino socialista.

De lo poco que conocemos de Marx, y de quienes son seguidores, o simplemente de aquellos que se han dedicado a extender su obra, en una especie de adendum de lo que Marx vió y visualizó en su época. Podemos decir que además de tener el derecho pleno a hacerlo, no justifica bajo ningún concepto el apoderamiento rígido de la teoría y mucho menos su probable aplicación en el socialismo venezolano, salvo que nos refiramos al uso como guía instrumental.

Mucha agua ha pasado por debajo del puente desde los escritos de Marx y el triunfo de la revolución bolchevique, de la extraordinaria actuación política de Vladimir Ilich, del capitalismo de Estado en las repúblicas soviéticas, del mecanismo fascista impuesto por Joseph Stalin.

Caso aparte por supuesto, nos merece la Cuba revolucionaria, cuyo Partido Comunista es el eje central del poder, y la figura de Fidel conjuntamente con la firme disposición del pueblo cubano por un lado y la planificación como herramienta del poder por el otro, han logrado superar muchísimas dificultades internas y externas. El marxismo ha sido utilizado en la praxis de un modelo propio, combinado con el carisma del líder y la firme disposición antiimperialista.

El caso cubano en nada se parece a la revolución bolivariana y no tiene porque serlo, la revolución venezolana no puede ser igual ni parecida a la cubana aunque los objetivos ulteriores sean los mismos o parecidos, en cuanto a la lucha contra la pobreza, la exclusión, igual oportunidad de estudio, acceso a la medicina, educación para todos, etc., debe ser un objetivo común ya superado en la Cuba revolucionaria.

El socialismo venezolano como fuente enriquecedora de la historia por venir, nos depara momentos duros y difíciles, el enemigo está al acecho las 24 horas de todos los días, como dice mi amigo y artista plástico Rafael Arichuna, en lugar del no termina de nacer será más exacto "apenas da sus primeros pasos". Será entonces en este espacio que la aplicación de la dialéctica marxista es viable nos preguntamos, o nos podemos responder, como es posible y compatible el marxismo tradicional con lo incipiente del socialismo venezolano. Reflexiones para el debate.

No obstante, cualquier cosa que digamos sobre la construcción del socialismo venezolano, tiene que estar en consonancia con el texto constitucional, al menos, hasta que este proceso no esté definitivamente consolidado y de ser así, porque entablar el debate del socialismo sobre si hay más o menos marxismo.

Creemos que el socialismo venezolano se construye todos los días y en efecto la acción de gobierno a través de múltiples organismos y los movimientos sociales a partir de la acción protagónica, constituyen un claro ejemplo del asentamiento de un sistema de acción y reacción muy distinto al que conocíamos y que puede dar luces sobre la implantación de un nuevo modelo económico que en principio podría ser la génesis del socialismo venezolano. Un ejemplo de ello, lo constituye el espectro económico y social que gira en torno a dos Misiones fundamentales: Barrio Adentro y Mercal.

Sin repasar alguno de los conceptos que podamos asignarle al Socialismo, podemos sin ánimo de descubrir el agua tibia, que hay un consenso no escrito, ni figurado y mucho menos concluyente. Que la base primaria del socialismo, que es la búsqueda de la igualdad y justicia social en todos los aspectos, es la base fundamental de su desideratum, siendo de esta manera por demás sencilla y sin introducirnos en la madeja filosófica e ideológica es que podemos desentrañar y darnos cuenta que en Venezuela se está de alguna manera ejerciendo el camino al socialismo.

Estoy seguro, que para muchos, este razonamiento pudiera ser insustancial, de acuerdo al concepto que manejan ortodoxo, rígido y hasta pragmático y por supuesto muy alejado de la sindéresis marxista y la consistencia dialéctica. En fin de cuentas, "en estos primeros pasos", se encuentra el embrión o como lo hemos llamado la génesis del proyecto socialista, por cierto, no crean ustedes, no está a la vuelta de la esquina.

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