Capriles (I): El retorno de créditos indexados y las cuotas balón

Quienes nos siguen en este espacio, así como en otros de vinculación digital, conocen nuestra posición relacionada con el pensamiento de una auténtica izquierda. Conocen las críticas asumidas en contra del oscurantismo que prácticamente domina a toda la dirigencia política del llamado Partido Socialista “Unido” de Venezuela (en Nueva Esparta da pena ajena) en los ámbitos por construir un discurso sobre la base de ideas, sustentaciones filosóficas y teóricas, praxis y (des)vinculaciones geográficas e históricas. Gente que cuando revisamos su archivo de planteamientos, jamás han escrito algo, y sólo tienen como ventana de sabiduría, el culto a la personalidad del Presidente de la República y el servilismo a sus decisiones y los designados (seudo)líderes políticos por parte de éste, pese al daño que se la hace a las regiones, por ejemplo en Táchira y Carabobo.

No obstante, ante las pretensiones neoliberales del candidato de la Mesa de la Ultra Derecha (MUD), estoy en la obligación de apartar diferencias y asumir que las ideas financieras,  económicas y sociales del sector opositor, son simplemente una destrucción de la clase media y hundimiento de los sectores populares plasmado en el documento entregado por estos al Consejo Nacional Electoral (CNE), titulado: “Primeras Ideas de Acciones Económicas a tomar por el Gobierno de la Unidad Nacional (2013)”.

En efecto, aún recordamos como desde 2001, iniciamos junto con otro grupo de venezolanos en distintas partes de la geografía nacional, una lucha férrea por los derechos de miles de compatriotas quienes fuimos víctimas de créditos indexados (vivienda) y cuotas “balón” (vehículos) que habían aplicado los bancos con el propósito de terminar embargando los bienes esenciales de la clase media; al punto que en enero de 2002, por impulso del Presidente Chávez en la restitución de verdaderos derechos sociales, el mismo Tribunal Supremo de Justicia, quien diría que en nuestro país no hubo Golpe de Estado, anuló la perversidad de tales créditos, los cuales, no olvidemos, por declaraciones del fallecido historiador Jorge Olavarría, fueron restituidos por el prófugo dictador Carmona como primera medida de su ascenso al poder.

Hoy Capriles y sus tecnócratas nos escriben en sus “ideas” (p. 9): “Es necesario suspender (…) el esquema de subsidio implementado a la vivienda (…) ya que resulta imposible para el nuevo Gobierno seguir subsidiando gran parte de ésta” ¡Hasta la redundancia en la redacción les traiciona! Más adelante (p. 11, 12), sigue esta perla: “Se debe evaluar la preservación de la cartera hipotecaria por razones de viabilidad política, pero flexibilizando los actuales parámetros de regulación que impide la activación del sector inmobiliario” (…) “Entregamos este documento, conscientes de los impactos políticos que pudieran tener estas medidas pero estamos convencidos que son el camino para la sociedad del progreso”.

A confesión de parte, relevo de pruebas. Es claro que la primera impactada en un hipotético triunfo de Capriles sería la clase media, no sólo porque los grandes intereses financieros y capitalistas controlarían el poder retornando los créditos indexados y cuotas balón, sino porque no les conviene un país en el cual emerja una población con nuevos espacios de participación y desarrollo en donde la vivienda, la educación, la salud y el acceso a otros bienes sean parte de la transformación social, es decir, una nueva Patria.

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@jvivassantana


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