¡Desamparo en dolor mayor!

 Ayer, el amigo me comunicó la infausta y amarga noticia sobre el fallecimiento de su señora MADRE, el ser más amado, grande, inigualable e insustituible y cuyo amor, protección y calor eterno…ella le dispensó millones de veces. Atendimos prestos la llamada y un profundo dolor nos embargó, cuando sin digerir la terrible noticia, el noble amigo nos solicitaba nuestra más humana colaboración para reunir los recursos que tan aciago momento nadie espera y menos, cuando el desempleo, subempleo y falta de apoyo gubernamental, golpea a miles de familias venezolanas, siendo él uno de ellas. A quien le importa si tales hechos suceden a cada instante en miles de hogares venezolanos, sin que a través de Políticas Públicas y una profunda, sincera y cristiana sensibilidad social, aquellas se permeen a toda la población, en un País RICO en Recursos Naturales y con Ciudadanos muy, pero muy POBRES. 

¿Hasta cuando la eterna JERIGONZA y las promesas nunca cumplidas? Toda Sociedad debe reclamar, exigir y protestar ante sus gobernantes, el permanente incumplimiento de todos los llamadas DERECHOS HUMANOS, Principios, Derechos y Deberes, reconocidos y consagrados en el Instrumento Universal conocido como CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA, sin que jamás sus piernas deban doblar rodillas, en señal de suplica. Cansa escuchar, que la vieja Europa y la Norteamérica se hunden en fango… en el CAPITALISMO, cuando hasta los zamuros lo saben, y merodean en la cotidianidad del hambre de los ghettos llenos de hambrientos, abandonados a su suerte… ¡aquí no es distinto señores!, cuando los  Programas   Sociales   no  se gerencian adecuadamente y además, carecemos de Políticas Públicas que protejan al ciudadano ante tan lamentable contingencia, dando mayor fuerza a la hipótesis aquella, según la cual existen unos MITOS que sostienen que la intervención del Estado fracasará, en tal objetivo, cuando, quienes la ejecutan no tienen la capacidad ni la ética, para lograrlo.  

Duele y mucho, cuando ante tan lamentable pérdida de la MADRE del amigo, la Familia venezolana, como si poca cosa,  carente de los Recursos Económicos y desprotegida en sus más elementales derechos, debe sufragar en muchos casos mediante colecta, un evento cuyo costo se ha exponenciado, sin que Institucionales como el INDEPABIS ni otras, hagan algo al respecto. Quien tiene a sus Padres vivos y los ama, a sus hijos vivos y los ama, a sus hermanos vivos y los ama, y además ejerce Altas Funciones en el Estado, y se preocupa por garantizarles la más completa Seguridad Social, debería entender, comprender y defender, que todos ante la Ley Somos Iguales y en consecuencia, el disfrute de tales derechos tienen un carácter ERGA OMNES, que corresponde, abarca y protege a todos y no, a un privilegiado Sector de la Sociedad venezolana. Dixi.

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