Socialistas de otoño, ni son chavistas ni son un coño

UNO

Ciertos opositores son expertos en campaña de rumores, ablandamiento del voto por Chávez, confundidores de oficio y riegan cierto triunfalismo con una frase: ¿para que votar si Chávez ya ganó? Lo dicen en la colas de los bancos, en el pago de las pensiones, en el pago de la luz y el agua, No pierden su tiempo en sembrar la confusión en el voto chavista. Esto parece ser una estratagema, por regarlo por todas partea. Es muy difícil que los revolucionarios se lo traguen, pero siempre no falta un despistado que se lo cree. La frasecita también sirve para que los revolucionarios patriotas aclaren la importancia del voto el 7 de octubre y entonces viene la frase nuestra: “Todos a votar, miren lo que pasó en la gobernación de Miranda donde ganó el majunche porque lo chavistas no salieron a votar” Como siempre le sucede a la oposición: le sale el tiro por la culata y lo que es un intento por desestimular el voto por el comandante, se devuelve contra ellos. Claro, todos ellos hacen campaña por el candidato de la oposición.

DOS

En esta campaña me he vuelto más cotidiano con la gente. Los escucho, les argumento los de los logros y le sintetizo el programa de gobierno de la revolución. Elaboro solidas representaciones o videos sobre la gestión del presidente para el PSUV, el poder popular, y para todos aquellos que quieran verlos y escucharlo. Combato frases como: Voy a votar por Chávez y más nadie, ¿Qué gano yo con votar, si el Alcalde no me da nada, ni siquiera una bolsa de comida? Quien dice esta última frase tiene un CDI, un Mercal y un Barrio Adentro en las propias narices, donde le dan gratis las medicinas para su tratamiento diabético. Tiene dos hijos estudiando en la Misión Sucre a punto de graduarse, y para colmo cobra su pensión a tiempo y regularmente. Su lengua es una cuchilla contra el proceso bolivariano, pero votará por el comandante porque sabe que en la cuarta era una excluida y anda buscando una vivienda..

TRES

Ayer en un centro comercial me encontré a un supuesto revolucionario que en menos de un mes predicaba el voto a favor de Chávez. Me dijo – “Estoy decepcionado y muy descontento con el comandante y no voy a ir a votar, además Chávez no necesita mi voto y eso es lo que le sobra”. Le dije – Uno no se mete a revolucionario para buscar prebendas, lo hace por convicción e ideología. Este “revolucionario descontento” militó en la filas del PPT. Viene involucionando desde que la gobernación le negó un contrato cuando Reyes Reyes era el gobernador. Con esa misma intención (conseguir otro contrato) se inscribió en el PSUV y ahora echa sapos y culebras contra el proceso revolucionario y el candidato de la patria. Traté de convencerlo con argumentos, pero me quedé paralizado cuando le vi par de calcomanías del candidato Capriles Radonski y un costoso mural del tránsfuga de la gobernación de Lara y sendas calcomanías del partido “Avanzada Progresista” en el parabrisa y el vidrio trasero de su automóvil. Me despedí del “socialista de otoño” con una contundente frase: Seguirás buscando contratos en balde, porque ambos manjunches van a perder muy pronto. Chao chigüiro, que te vaya bonito, que te pise un tren y te pique una macaurel.

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Antonio Fernández Lunardi


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