Prohibir y penalizar las mentiras le corresponde al CNE, a la Asamblea y a la Fiscalía

Este país es un paraíso y no fiscal para que, parangonando una frase del Libertador: “la bochornosa oposición esté condenada por la Providencia a plagar de mentiras a la América en nombre de la libertad de expresión”. Me disculpan camaradas que tuve, y sólo por momentos, que mezclar al Libertador con estos apátridas. Aunque con aspectos irónicos es la única manera de que podamos vincularlos. Es insoportable, insoportable por injusto, ver toda la permanente campaña mediática cagada, perdón, “cargada” de estupideces, pero más y hasta duele cuando es cotidiana por los periódicos, revistas, radio y televisión en una casi eterna cadena. Los viejos fablistanes somos de la idea de que la “libertad de expresión” tiene límites y sin dejar de perder su sentido.

Usted no puede ir a salones de un colegio de primaria a hablar de sexo descarnado; ni decir chistes obscenos a viva y alta voz en una iglesia; ni gritar en un cine lo que le venga en gana durante toda una función, etcétera. Asimismo no puede hablar en cualquier sitio diciendo mentiras tras mentitas, y los que lo hacen son reconocidos por algunos y otros cuando dejan de creerles sólo se burlan cuando los escuchan. Con la oposición ocurre que, por el contrario, están confabulados a masificar las mentiras, que más que mentiras son engaños porque se refieren a descalificaciones de hechos reales, tangibles, logros que ha alcanzado el pueblo por acción de la revolución liderada por Chávez. Tergiversan todo lo positivo para negativizarlo y abusan de la buena fe de sus seguidores “de buena fe” no de los perversos de siempre, engañadores de oficio que quieren rescatar el poder político para disfrutar con sus trampas, sacándoles el mayor provecho económico, para variar.

Cuando a cualquiera de esos excrementos vivientes     -en eso se han convertido por ser desechos sociales y políticos- les escuchamos decir todas esas falsedades en contra de un Líder Universal como Chávez nos enardece, y no por filiación ideológica, si la hay, ni por fanatismo, sino porque rechazamos ese mecanismo de trato engañoso ya que desde pequeñitos bastantes “cuerazos” nos dieron (como no se acostumbra hoy, creo que lamentablemente) por decir cualquier mentira -o por “robarnos” una tontería- y ha sido norte en la nuestra conducta. Los que nos educamos en esa onda y lo reiteramos en todos nuestros actos y a lo largo de nuestra vida, no soportamos a nadie que nos diga mentiras, es insoportable, imaginen cómo nos podremos sentir escuchando a Radonski, a Ledezma, o a cualquier zombi de la politiqueadera, que tendremos que enterrar de una vez por todas, hasta hacerles unos rezos para que no salgan de sus tumbas políticas, de paso, donde se enterraron ellos mismos y salieron por fallas nuestras y jalados por los medios de comunicación rescatadores de fantasmas.

Yendo a lo actual, es necesario echarle un parao a la mentira, aun cuando no se haya legislado al efecto (o que se legisle de inmediato, ya tarde), y quien lo haga sea penalizado con menos minutos de participación pública mediática y que el gobierno saque de inmediato en cadena y publicado en los diarios la verdad. Dejaremos de escuchar que le estamos regalando el petróleo a Cuba; que las asociaciones con China, Argentina, Brasil, etc., están tan equivocadas como las asociaciones con Bielorrusia, Irán, etc. Y perlas como estas: “que las viviendas que se entregan no están en buenas condiciones de habitabilidad”, “que los urbanismos no están completos”. O esta porquería: “4 millones de venezolanos se van a la cama con hambre”; y Chávez tiene que expresar: “por ahí andan diciendo los voceros de la burguesía que en el país hay más pobres que cuando ellos gobernaron” y alerta que” de tanto repetirlo mucha gente se las cree”. O que Chávez se estuvo muriendo. Ni pensar en la mentidera internacional de Maricori, o del “vampiro”en Israel. Y pare usted de mencionar. Presos deberían estar. Es mucho el libertinaje.

Hagamos unas leyes, sometámoslos a juicios. Lo más triste es que el Presidente llamó a su gabinete a desmontarlas, pero, y con todo el respeto al joven Izarra, no hemos logrado una efectiva acción comunicacional de nuestro gobierno, ¡y con lo que Chávez lo ha exigido¡ y seguimos perdiendo la batalla moderna de cuarta generación. Camaradas, la oposición es más engañosa, y creen que todos los venezolanos son pendejos, que los ingleses cuando lanzaron a la reina desde un helicóptero para que cayera en el estadium e inaugurara las olimpíadas, ja,ja. Más que engañosos ridículos. Cómo será de impune la mentidera de la oposición que todavía no ha sido suficiente con la dolorosa mamarrachada de los asesinos de Puente Llaguno, que todavía no ha sido aclarada tajantemente para la oposición que insiste que es culpechávez, así como lo de los francotiradores, etc. No haberle puesto coto a esta situación súper dañina al proceso revolucionario les ha dado carta abierta, franca, para decir lo que les da la gana, y que, junto a montones de mentiras más, mantienen a un elevadísimo número de compatriotas a su lado

Para no ser muy duros con la penalización de reducir minutos, tiempo de caminatas y mítines, etc., los podrían recuperar una vez que demuestren que sí son mentiras. Por otra parte, la vaina que tenemos que desmontar de manera urgente, ¡ya!, es la relativa al punto álgido de lo que harían con PDVSA, porque ya la mayor porquería, inolvidable cagada que hicieron Capriles y su combo fue realizar el Paro Petrolero y poner a los venezolanos a pasar trabajo parejo y hacernos quedar ante el mundo como un desastre de inseguridad en el suministro y que afectó a la imagen de seriedad y seguridad de Venezuela, además de generar una pérdida de aproximadamente 20 mil millones de dólares, una pendejada.

Debemos monitorear programas mentirosos como los que transmite Éxitoterror, la cadena que desde la mañana con César Miguel Plomón se llena de mentiras, estúpidas mentiras, y los invitados se anexan para congraciarse con el personaje de marras que es más adeco de alma y conciencia que Ledezma. Y Bocagande. Y Teochoro. Y Bobolongo. Y Granielito. Y Puleo. Y todos esos mojones, y que me perdonen los mojones.

Entre promesas y promesas y mentiras y mentiras, engaños y engaños de Capriles Radonski y toda su tramoya mediática nacional e internacional le están haciendo un daño inmenso a los venezolanos, y por supuesto a la Revolución. Hay que echarles un gran parao, y a tiempo.

 

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Simón E. Lacise R.


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