Bienvenida Venezuela al Mercosur

El ingreso del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela al Mercosur constituye una victoria para el proceso revolucionario y para los gobiernos progresistas de la región. Es el entierro definitivo del ALCA ya moribunda en el Encuentro de Mar de Plata y una derrota estruendosa a las políticas imperiales que intentan desde hace una década aislar a Venezuela del contexto latinoamericano y de la comunidad internacional. Al igual que el 13 de abril Chávez vuelve a enarbolar la bandera de la victoria y del apoyo de los movimientos populares para decir no al neoliberalismo, para evitar la vuelta al pasado. Hemos sabido responder en el campo político y en el campo económico.

La trascendencia de esta decisión es tal que podemos clasificarla en el mismo rango de las victorias  de los pueblos de Vietnam y de Cuba ante el imperio estadounidense  ocurridas a mediados  del siglo XX. La entrada del Ejército Popular de Vietnam a Saigón y la derrota de las tropas mercenarias en la Bahía de Cochinos en Cuba son un buen ejemplo de que los pueblos organizados y armados son capaces de enfrentarse a las ambiciones imperiales y echarles un parao.

Las políticas emprendidas por el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías a partir de febrero de 1999 ha estado siempre en la dirección correcta lo demuestran el fortalecimiento de la OPEP con la elevación de los precios del petróleo, las alianzas,  intercambios y Convenios de ayuda con los gobiernos del Caribe, Centro América y América  del Sur, todas signadas por la solidaridad y  la paz regional. Y en el campo internacional el reconocimiento y los Acuerdos firmados con las economías emergentes como lo son China, la India, Irán y Rusia, que se traduce en un rechazo a las tutelas neoliberales y a las políticas de la Unión Europea y de EEUU, nefastas para nuestro continente.

El ejemplo nefasto de cómo a comienzos de este milenio  el neoliberalismo estranguló la economía argentina con el llamado Corralito está aún vivo en la memoria colectiva de nuestros pueblos. Significó el saqueo y la privatización de los bienes públicos de la nación sureña. Se tradujo en hambre y explotación para el pueblo. Hoy gracias a los lineamientos sociales y económicos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández la economía argentina puntea entre las mejores de Latinoamérica, con abundantes  reservas monetarias, un desmontaje de leyes fascistas decretadas durante la dictadura militar y una política exterior solidaria con los países hermanos como lo demuestra el apoyo decisivo para el ingreso de Venezuela en el Mercosur.

El Mercosur es un ámbito más sólido y firme que la Unión Europea, ocupa el quinto escalón económico del planeta detrás de China, EEUU, India y Japón. La entrada de Venezuela a este mercado significa un aporte valioso y un fortalecimiento del grupo Mercosur. La República Bolivariana de Venezuela cuenta con un Producto Bruto estimado en 397 mil millones de dólares y posee las mayores reservas de petróleo, certificada, existentes en el planeta.

Estas ventajas y aportes de nuestro país, sustentadas en la minería se complementan con el potencial industrial de Brasil, la abundante producción de granos de Argentina, las reservas gasíferas de Bolivia, la producción petrolera de Ecuador, para solo mencionar el potencial de algunos socios del Mercosur.

El defenestramiento de Lugo urdido en el Norte y ejecutado en el Congreso por la derecha troglodita significó la cuarentena política en la escena internacional para el Paraguay, una posibilidad no contemplada por los golpistas leguleyos que dejó las puertas abiertas para el ingreso de Venezuela en el Mercosur de manos de Brasil, Argentina y Uruguay.

Sin querer ha sido un Regalo de Amor como el título de la famosa canción guarania del compositor paraguayo Mauricio Cardozo Ocampo.

Así son las cosas. 

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