¿Prefieres el verdadero Corazón Bolivariano o una copia fantasma?

Hanoi/Vietnam

En todas las culturas el corazón tiene un simbolismo especial y siempre representa lo mejor en el ser humano. Para los cristianos, el Sagrado Corazón de Jesús representa el perdón y el amor del Cristo en la cruz, que incluso perdona a aquellos que matan. Para los hinduistas y budistas el simbolismo del corazón no es diferente, representa el Tercer Chakra en el que nace el aspecto espiritual de la persona; representa la virtud de la compasión. La Revolución Bolivariana y el presidente Hugo Chávez tomó desde un principio el símbolo del corazón para representar los mejores valores de nuestra revolución que van mas allá de la satisfacción de las necesidades y representan la solidaridad, la compasión y la inclusión de todos, especialmente a los más pobres, históricamente excluidos hasta la llegada de la revolución.

Aunque sorprenda el descaro, el Jefe de comando de Enrique Capriles ahora nos presenta una campaña electoral fantasmagórica que pasea al Majunche por los pueblos con un mensaje sin contenido y que además copia los símbolos bolivarianos. Por ejemplo, la campaña adopta el “Corazón fantasma” donde el Majunche pretende confundir al electorado y ofreciéndonos una copia burda y falsa del Corazón Bolivariano de Chávez. ¿Prefiere usted cambiar su original por una mala copia? Obviamente, la derecha todavía minusvalora la inteligencia del venezolano y cree que el pueblo es ingenuo para caer en su escuálida trampa. Pero, no nos dejemos engañar y comparemos ambos corazones para que cada uno saque su propia conclusión.

El Corazón Bolivariano tiene un líder de verdad, que dice lo que piensa en el momento y que está dispuesto a cambiar de opinión si alguien le convence sin trampas ni tapujos. El corazón Majunche tiene un líder fantasma que sólo expresa los “mensajes” aprobados por su jefe de campaña, que no puede o no le dejan opinar por miedo al ridículo y al que solo le permiten “repetir como cotorra” los eslóganes de campaña.

El Corazón Bolivariano es el que año tras año, paso a paso, creó y ahora implementa las misiones, no con falsas promesas, sino con hechos concretos que están a la vista de todos. Millones de venezolanos se han beneficiado y se benefician diariamente de las misiones. El corazón Majunche es un fantasma que quiere apropiarse del trabajo bolivariano y ahora promete un proyecto de ley para “salvar” a las misiones: ¿Salvarlas de quién o de quiénes? ¿Salvarlas de su creador? ¿O pretenden robárselas? Señor fantasma, el Corazón Bolivariano trabaja diariamente en las misiones y lleva a cada hogar venezolano los derechos humanos básicos de alimentación, educación, salud y vivienda. ¿A quién pretende engañar ?

Un tercer ejemplo del carácter fantasma del corazón Majunche es la apropiación de la bandera bolivariana de ocho estrellas; y que ahora vemos llevar en forma de gorra al Majunche en todas sus presentaciones electorales y “ruedas de prensa.” Precisamente, él, quien en abril del 2002 juró y abanderó -participando en actividades criminales contra la embajada de Cuba- la bandera golpista puntofijista. Precisamente, él, ahora en la campaña electoral se nos presenta -sin duda por orden de su jefe de campaña- con una bandera constitucionalista cuya octava estrella le debe estar dando tremendos dolores de cabeza.

Pero seríamos injustos con el Majunche sino le reconociéramos sus esfuerzos por presentarse como “bolivariano”, aunque sea fantasmóricamente. Hay que reconocer que para él es doloroso llevar todo el día puesta esa gorra, y pronunciar el nombre de Simón Bolívar. Aunque todavía ha sido incapaz de mencionar las palabras o las ideas de El Libertador, no hay que perder la esperanza. Personalmente, no puedo esperar el día en que saque la Constitución y sea capaz de pronunciar con los ojos abiertos el adjetivo Bolivariano o Bolivariana. Le animamos a que siga practicando, después de todo, la práctica hace al maestro.

Finalmente, le recomendamos a su comando de copiomes que abandone la campaña “fantasma”, que sean originales, que digan lo que de verdad piensan y que si definitivamente se definen como bolivarianos lo hagan sin fantasmas en la cabeza.

Nuestro Corazón Bolivariano los recibirá con los brazos abiertos. No necesitan malas imitaciones de nuestro líder, ni apropiarse de la obra revolucionaria ni copiar los símbolos nacionales y constitucionales, simplemente voten por el original, el Presidente y candidato presidencial Hugo Chávez Frías. ¿Y por que no? Al dejar de ser fantasmas traigan nuevas iniciativas, que con ideas propias y originales, puedan integrase con honestidad y orgullo al trabajo del único y verdadero Corazón Bolivariano que busca desinteresadamente mejorar el país.


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Periodista y profesor venezolano
residenciado en Estados Unidos

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