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La Revolución Bolivariana llegó un 6 de diciembre de 1998 para quedarse para siempre en el corazón de la mayoría de los venezolanos. A partir de entonces, se han abierto múltiples y diversos espacios de participación democrática y protagónica de los ciudadanos organizados para la búsqueda y defensa del bien común de todos los habitantes de nuestro país sin exclusión de ningún tipo.. Espacios de construcción de nuevas realidades. De una nueva sociedad participativa y solidaria. Uno de esos espacios, que también llegó para quedarse, es el de la comunicación alternativa. Y más específicamente, el de la comunicación alternativa impresa.
Desde entonces, la opinión pública nacional ha sido testigo y también protagonista de esta creciente experiencia democratizadora del acceso plural de los ciudadanos a la información. Detrás de ella, hombres y mujeres de iniciativa, colectivos comunitarios de todo género, han optado con sus modestas “armas editoriales” por la nada fácil tarea de librar una guerra de guerrillas comunicacional, contra la poderosa y asimétrica guerra mediática de los grandes medios privados venezolanos de difusión, que buscan frustrar uno de los procesos de democratización más avanzado y genuino que se esté desarrollando en país alguno en el mundo en estos momentos: la Revolución Bolivariana.
Quienes hemos decidido la vía de la palabra escrita y editorializada con el fin de contribuir en la concreción y profundización del Estado democrático y social de derecho y de justicia, consagrado en nuestra Constitución Bolivariana, los editores independientes de medios alternativos impresos, sabemos los desafíos que tal decisión comporta, y nuestra altísima responsabilidad, en estricto apego al contenido de los artículos 57 y 58 de la CB.
Mucho más si provenimos de la militancia en las filas de una de las expresiones del movimiento social histórico del pueblo venezolano y sus luchas democráticas: las luchas por el derecho a la información y la comunicación plural. Es por ello que la autonomía editorial de los MCAI e incluso su sustentabilidad ha estado y estará históricamente blindada en un capital social invalorable: en la mística, en la perseverancia, en el apoyo de sus lectores y en la solidaridad de personalidades comprometidas con la democratización comunicacional; no obstante el derecho que nos asiste de recibir el oportuno apoyo institucional y más aún cuando éste constituye el segundo objetivo del Nuevo Mapa Estratégico y del Salto Delante de la Revolución Bolivariana, en el orden de prioridades políticas.
En este sentido, es importante prestarle atención a las palabras de la investigadora española Estrella Israel Garzón en su libro “Comunicación y periodismo en una sociedad global (Comunicar la diferencia)”.
“Quizá la teoría normativa más adecuada al interculturalismo es el modelo democrático participativo, que defiende una comunicación más horizontal que vertical y, por tanto, se centra en el receptor. Los ciudadanos individuales y los grupos minoritarios tienen derecho a acceder a los medios de comunicación. La organización y los contenidos de los medios no deben someterse a control político (Siempre que se sujeten al marco constitucional vigente en Venezuela). Los medios existen para sus audiencias: los medios en pequeña escala, interactivos y participativos, son preferibles a los unidireccionales y centralizados”.
Mucho antes de aquel 6 de diciembre, y a pesar de las condiciones adversas que signaron aquella época en materia de apoyo institucional, periódicos y revistas de diversas temáticas se mantuvieron en circulación gracias a un convencimiento intraficable de sus editores: no puede haber democracia política, económica y social en ninguna sociedad si no hay democracia comunicacional.
Hoy, un abanico de medios impresos alternativos realiza sostenidos esfuerzos por mejorar su calidad informativa, cobertura y circulación. Y han logrado, a pesar de todas las adversidades, un importante posicionamiento en el amplio campo de necesidades que en materia de información veraz demanda una lectoría de medios alternativos impresos cada vez más creciente.
Ya sea como pequeñas empresas editoriales, o como empresas cooperativas, o como organizaciones comunitarias, los editores de Medios de Comunicación Alternativa Impresos (MCAI), hemos hecho presencia en el escenario comunicacional venezolano con el fin de fortalecer lo que ya ha pasado a ser uno de los ámbitos sociocomunicacionales de las sociedades verdaderamente democráticas: el de la comunicación alternativa.
Es así que, en el marco de una sana dialéctica de emulación permanente -que no de competencia capitalista deshumanizante y distorsionante de valores éticos y morales superiores-, hemos sometido nuestro trabajo al juicio de la opinión pública nacional, al de nuestros lectores, que en definitiva serán quienes sentencien si cumplimos o no bien nuestra labor de ofrecer información alternativa en el estricto sentido de la palabra.
Es en el marco de esta breve contextualización histórica, política y situacional, que nos sentimos, en el B.P.A, en la necesidad de exhortar a las autoridades del Ministerio de Comunicación e Información, a prestarle la debida atención a un movimiento comunicacional tan igual de importante como el audiovisual y radial. Muchas son las investigaciones a nivel nacional e internacional que confirman el importante papel que hoy juegan los medios de comunicación alternativa impresa en el desarrollo democrático de las sociedades y de todas las potencialidades creadoras de los ciudadanos, sin distinción de ningún tipo.
En este sentido cabe mencionar el informe de la UNESCO “Un solo mundo, voces múltiples”. Ello ante el desprestigio cada vez mayor de los grandes medios impresos, tal es el caso en Venezuela de diarios como El Nacional y El Universal.
En el estricto orden conceptual del proceso de comunicación, desde el B.P.A, exhortamos a las autoridades a que revisen los enfoques teóricos del proceso de la comunicación existentes. En este sentido, es conveniente que se valore el enfoque sobre la propiedad de “medio frío” que caracteriza a la prensa escrita, y que induce al receptor del mensaje a utilizar con mayor intensidad su intelecto para decodificarlo, logrando así que los niveles de recordación o “recall” del mensaje (recordación en inglés) sean más elevados y eficientes.
Otro enfoque que debe ser tomado en cuenta por las autoridades a la hora de diseñar políticas públicas para los medios alternativos impresos, es que éstos desempeñan un papel importante de cohesión social, especialmente en tiempos de cambios políticos y revolucionarios como los que experimenta nuestro país .Muchos son los ciudadanos que hoy se movilizan en defensa de la Revolución Bolivariana, gracias a la labor de cohesionadores y movilizadores del apoyo a la institucionalidad bolivariana que desempeñan los MCAI.
Finalmente, cada vez más se demuestra que los medios alternativos impresos hoy contribuyen a crear una nueva realidad, la realidad bolivariana, y más concretamente, contribuyen en la elaboración de una verdadera agenda de temas de interés públicos y significación social (organización social, participación protagónica empoderamiento social, defensa de la soberanía, el antiimperialismo, contraloría social); y especialmente el tema que tiene que ver con el debate de ideas a favor de la profundización de la Revolución Bolivariana.
Precisamente en el marco de la presente coyuntura el Bloque de Prensa Alternativa aprovecha esta comunicación dirigida a quienes conducen al Estado venezolano, en su sección comunicacional, y a la opinión pública, en general, para fijar su posición de solidaridad militante y comprometida con la industria petrolera nacional y, en especial, con sus trabajadores. Sometidos, una vez más a las asechanzas de sectores, que no dudamos en calificar de antipatrióticos que puesto al servicio de intereses políticos y económicos transnacionales, con una campaña tendenciosa, manipuladora y hasta saboteadora – igualmente apuntalada en los medios de comunicación convencionales – pretenden afectar la producción y la imagen de PDVSA ante el mundo. Vano intento, justamente ahora, cuando PDVSA esta sembrando su fruto en el corazón y en la conciencia del pueblo venezolano.
Así mismo, es propicia la ocasión para expresar nuestro más enérgico rechazo al desparpajo con que el gobierno estadounidense ha respondido a la solicitud de extradición que le ha formulado el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela con relación al archiconocido terrorista Luis Posada Carriles, autor de abominables crímenes en contra de los pueblos de Nuestra América y responsable directo y confeso de la voladura del avión de Cubana de Aviación en el año 1976. Con su actitud cómplice y encubridora se pone en evidencia la doble moral y la política dual de la actual administración estadounidense.
Si, frente a estos temas de carácter conceptual y político los MCAI están llamados a jugar un papel trascendente. Y, en particular en el gran debate que tiene planteado la sociedad venezolana en torno al diseño de un nuevo modelo societal en base a lo que el presidente Hugo Chávez Frías ha señalado como el Socialismo del siglo XXI y bajo la inspiración del ideario de nuestro Libertador Simón Bolívar. ¡Saludos!
P/ Bloque Venezolano de Prensa Alternativa (B.P.A)
Coordinador General
Soc. Miguel E. Ugas G.
…Y Ahora
Coordinador de Organización
Lic. Jesús Moreno
Coordinador de Formación y Cultura
Pedro Lozada
Ojo Pelao
Coordinador de Recursos
Cesar Colmenares
Chacao 2000
Coordinador de Difusión y Propaganda
Humberto Gómez
Revista Caracola
Coordinador de Relaciones
Lic. Carlos Machado
El Peatón
Vocal
Antonio Vargas Torres
El Progreso
Vocal
Carlos Suárez
El Ciudadano
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