La Misión Milagro en Guayana no tiene frontera

La Misión Milagro es un programa social humanitario, creado y diseñado por los Gobiernos de Venezuela y Cuba, que dio inicio el 8 de julio del 2004, para atender de manera gratuita, la enorme población de escasos recursos que presentaban problemas de salud visual.

Los objetivos de la Misión son potenciar capacidades y habilidades de las personas que padecen  trastornos visuales para incorporarlos a la vida social, articular las políticas sociales, impulsada por el Gobierno Nacional, para incorporar a los ciudadanos que se le ha solucionado su problema visual al desarrollo individual y colectivo, para  saldar la deuda social que tiene el estado Venezolano con este sector de la sociedad, en la búsqueda de justicia en igualdad de condiciones para todos los ciudadanos.
Esta es una de las Misiones bandera de la revolución, que continúa la batalla en cada rincón de Venezuela, llegando a los lugares mas recónditos del País, y dentro de estos se encuentra Ciudad Guayana, haciendo lo posible en brindar a este pueblo Guayanés una luz de esperanza, para hacer realidad el sueño Habanero de los Comandantes Hugo Rafael Chávez Frías y Fidel Castro Ruz,  que actualmente sigue cosechando éxitos y frutos en el Estado Bolívar.

Por informes que conozco, he podido comprobar que La Misión Milagro se inicio en Guayana en el Centro Oftalmológico del Perú, en el municipio Heres en octubre del 2006, en un principio se pensó realizarla en un periodo de 3 meses pero por su relevante resultado, hoy continúa con su labor en el Municipio Caroní, al cual fue trasladado el Centro, donde funciona actualmente.

     Los pacientes son remitidos por los Oftalmólogos cubanos de los CDI o acuden al Centro por sus propios medios en busca de ayuda, donde son recibidos,  se le realizan una serie de exámenes complementarios y una valorización clínica especializada para ver si tienen una enfermedad de base que pueda impedir la cirugía, para que no tengan que vivir la experiencia que yo viví en la clínica Santa Fe  de Puerto Ordaz , que por no hacerme antes de la operación un examen de rigor en el ojo izquierdo me lo cegaron para siempre.

Hay que vivir la experiencia de los pacientes cuando salen del quirófano y se les ha devuelto de nuevo la visión, es un grandioso agradecimiento a su Médico, ya que pueden ser útil a la sociedad, eso no tiene comparación con riqueza alguna.

La alegría y el brillo de sus ojos en sus miradas, es la particularidad que se describe en los rostros que acompañan los testimonios de los beneficiados de la Misión Milagro. Testimonio que daré pronto, ya que debo ser operado del único ojo que me queda, el cual tiene catarata. Tengo fe en quedar bien, así me lo han prometido las oftalmólogas del Centro 171 de San Félix. La pérdida de la visión de uno de mis ojos, sucedió por no haber escuchado la sugerencia de la Dra. Maricel, (no operarme en ese momento), debido a un glaucoma y  esperar cambios favorables que permitiera ser intervenido quirúrgicamente para salvar mi ojo, pero por no escuchar sus consejos, pasó lo que no debía suceder.

La Dra. Maricel no se encuentra entre nosotros, se marchó a su Patria cubana, al cumplir su misión en nuestro País. Ahora en su lugar contamos con oftalmólogas con la misma profesionalidad de la Dra. Maricel, quienes me han examinado con el esmero, que siempre dan a sus pacientes, cargado de mucho profesionalismo, ternura y amor, lo que hace sentir bien a sus pacientes.  Ellas son jóvenes profesionales que llegaron a nuestro País, a cumplir una Misión social en nuestro pueblo, entre las doctoras que podría mencionar son: Betsadia Bella, Imayacil González, Maricela Padrón y Mayela.

Todo el personal que labora en la misión milagro, ha sido la expresión mas humana que nuestro pueblo ha recibido de estos Galenos cubanos, de ayudar al prójimo, lo que no tiene precio.  

Esto es socialismo, un camino que se dijo era largo y muy difícil porque es un proceso humanitario, pero es la única forma de tener Patria.

Como dijera José Martí: ¨ PATRIA ES HUMANIDAD ¨.

Hoy debemos dar gracias a la Misión Milagro y a los Médicos cubanos, a ese ejército de batas blancas, que en buena hora  nos envió el Cdte. Fidel Castro cumpliendo con el compromiso pactado con el Cdte. Hugo Chávez, en Ciudad Sandino en Cuba. Ya ocho almanaques son los que descuenta esta misión y deseosos estamos los venezolanos que infinitos sean los días con que constemos con tan humana labor de nuestros hermanos galenos cubanos.

¡Patria Socialista¡¡Viviéremos y Venceremos¡

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