Misión no mentir al presidente

En su gran obra la Revolución Traicionada, el camarada Trotski nos describe el régimen soviético, en el capítulo IX, escribe: «el paso de las empresas a manos del Estado no ha cambiado otra cosa sino la situación jurídica del obrero; de hecho vive en la necesidad trabajando cierto número de horas para un sueldo determinado (...) Los obreros han perdido hasta la menor influencia en cuanto a la dirección de las empresas. Trabajando a destajo, viviendo en condiciones malísimas, sin libertad de desplazarse, sufriendo hasta en el taller el más terrible régimen policiaco, difícilmente el obrero puede sentirse un “trabajador libre”. El funcionario para él es un jefe, el Estado es un amo». Esa capa que lo dirige todo, está fuera de control de las masas que producen los bienes sociales. La burocracia reina, las masas trabajadoras « obedecen y se callan ». Para el mantenimiento de su reino en el funcionamiento del Estado en transición, por ende burgués, actúa tan igual que lo hiciera la clase dominante precedente, la burguesía, actúa como lo identificara Engels en su oportunidad: «la burguesía no debe decir la verdad, pues de otro modo pronunciaría su propia condena» (Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra, Crítica, OME 6, 1978, p. 280).

 Crítica y burocracia son conceptos irreconciliables, al menos si por ambas entendemos lo que entendía Marx, valga la redundancia: «La burocracia es un círculo del que nadie puede escapar. Su jerarquía es una jerarquía de saber […] El espíritu general de la burocracia es el secreto, el misterio guardado hacia dentro por la jerarquía, hacia fuera por la solidaridad del Cuerpo» (K. Marx, Crítica de la filosofía del Estado de Hegel, Crítica, OME 5, 1978, p. 59). Fue el monopolio de ese saber lo que les permitiría a las/los meritócratas de la vieja Pdvsa, la burocracia petrolera, vendida en cuerpo y alma al imperio yanqui, arremeter contra la Patria y ejecutar en su perjuicio el sabotaje petrolero de 2002. Es importante recordar que, el nefasto sabotaje petrolero dejó un saldo superior a 20 mil millones de dólares en pérdidas a la Nación como consecuencia de la paralización de las actividades en nuestra principal industria. La producción petrolera pasó de 3 millones de barriles diarios a tan sólo 25 mil barriles diarios, se paralizaron las refinerías, gasoductos y los puertos de embarque. Hasta el 2002, PDVSA estaba prácticamente secuestrada por las élites gerenciales de la meritocracia petrolera, quienes conducían una empresa que estaba en contradicción con los intereses del Pueblo Venezolano, y apuntaban a una segura privatización de la principal industria del país con sus políticas de tercerización y outsourcing. El pueblo y su gobierno revolucionario, los derrotarían y, con ello, esa mentira de que sin ellos/ellas y su “saber”, nuestra  industria petrolera no funcionaría.

 Burócrata y capitalista, no son términos antagónicos, así nos lo confirma Lenin: “el rasgo característico del Estado es la existencia de una clase particular de individuos en cuyas manos se halla concentrado el poder”. “La capa particular que posee el poder en la sociedad” capitalista “es la burocracia. La ligazón muy estrecha y (...) directa de este órgano con la clase de la burguesía, lo evidencia la Historia –la burocracia fue el primer instrumento político de la burguesía contra los feudales” y “los representantes de la vieja nobleza en general, y la primera salida, no de los terratenientes de rancio abolengo, sino de los plebeyos de la burguesía, al palenque de la dominación política–, como las propias condiciones de formación y desarrollo de esta clase –a la cual sólo tiene acceso la gente burguesa salida del pueblo–, vinculada a la burguesía con miles de fortísimos hilos” (Lenin, Contenido económico del populismo y su crítica en el libro del Sr. Struve). Tal caracterización de la burocracia y sus nexos con la burguesía en el capitalismo, halló una expresión más general, en Lenin, en el folleto “Tareas de los socialdemócratas rusos”, donde define a la burocracia como “el cuerpo de funcionarios”, “un sector particular de personas especializado en la administración y colocado en una situación privilegiada con respecto al pueblo”. Por eso, si apreciamos en la burocracia estatal, gestos, conductas y placeres, similares a los de la burguesía, no nos extrañemos. En particular, su desprecio a la clase trabajadora, muy a su pesar, ya que, en fin de cuentas, son trabajadores y trabajadoras. De allí, lo implacable que era Lenin con ese tipo particular de funcionarios/funcionarias: “NUESTRO PEOR ENEMIGO INTERNO ES EL BURÓCRATA, el comunista instalado en un cargo de responsabilidad, un tanto severo, pero «virtuoso»: no aprendió a combatir la burocracia”, ni “es capaz de luchar contra ella, y la encubre. Debemos librarnos de ese enemigo y lo lograremos con la ayuda de todos los obreros y campesinos” (Lenin, La Situación Internacional e Interior de la República Soviética, Tomo XXXIII, p. 206).

 Toda esta disertación sobre la burocracia, nos debe conducir a combatir una de sus características más nefastas para el conjunto de la sociedad: la mentira. “Entonces podemos deducir que existen dos clases de seres humanos, el ser humano verdadero y el ser humano falso. Este último se ha apoderado del mundo, de sus riquezas materiales y del poder social de la humanidad; vive en la abundancia descompensada de los vicios y la corrupción; vive disfrutando la mentira y el engaño; goza del dolor ajeno y le es placentero cegar vidas humanas. Es el bárbaro del presente, el tiranosaurio que vive de la propia carne de su especie. Son esos seres que dan Golpes de Estado, que hablan ocultando la verdad aduciendo que un ejército sumamente armado sólo dispara balas de goma que destrozan el cráneo de los hombres verdaderos, son los que violan mujeres, que tuercen la justicia, que destierran presidentes, que ponen a temblar el mundo con las guerras para seguir viviendo en la mentira para sus propios intereses, que oprimen a un pueblo, que persiguen, que torturan, que mienten hasta el dios que adoran” (¿Verdad o Mentira? Manifiesto Humano. Rebeca Becerra. Tegucigalpa, 14-08-2010).

 La oposición apátrida miente en Venezuela y dice verdades al mundo sobre lo que serán sus planes de gobierno, “En su plan de gobierno, entregado el domingo al Consejo Nacional Electoral (CNE), Capriles prevé poner fin de forma inmediata a las nacionalizaciones que puso en marcha Chávez para dar más poder al Estado en áreas clave de la economía. También tiene previsto conversar con los afectados por las expropiaciones de inmuebles y empresas, a fin de asegurarse que han recibido la compensación adecuada y, si es conveniente, devolver algunos bienes a sus antiguos dueños, precisa Reuters…” (http://www.europapress.es/latam/venezuela/noticia-venezuela-capriles-liberara-compra-dolares-si-gana-elecciones-presidenciales-venezuela-20120612213235.html). Así habla al exterior, Agencia Reuters, quien dice lo que no se atreve a decir a venezolanos y venezolanas; por cierto, la nota periodística encierra una gran mentira: “En su plan de gobierno, entregado el domingo al Consejo Nacional Electoral (CNE)…”, Capriles no entregó ningún Plan de Gobierno, como ordena la Ley electoral, al CNE. Similar actuación, es ejecutada por muchos/muchas burócratas, para mantenerse en sus cargos y ganarse la buena fe del “Jefesote”. La mentira, se convierte en la razón de ser de su permanencia en el cargo.

  Así tenemos, como el servicio de Metro Caracas, cada vez que hay un proceso electoral se viene a menos, los retrasos se incrementan y perturban la tranquilidad de sus usuarios/usuarias. En esta oportunidad, la cosa no es nada distinta; la diferencia que ahora, gracias al apoyo dado por el camarada Presidente Chávez al sistema Metro Caracas, se han mejorado –sustancialmente- sistemas mecánicos de aire acondicionado y escaleras mecánicas, lo que hace de la permanencia en vagones más soportable la resistencia al retraso de turno. Esta dinámica, no ha podido ser revertida en 13 años de Revolución, lo que dice mucho de las gerencias que han transitado a través de más de una década por su dirección. Ahora, ante la incapacidad de minimizar los retrasos, acuden al burdo expediente del saboteo opositor, llegando al extremo de acusar como tales a usuarios/usuarias que acuden al legítimo derecho de manifestar su descontento con el toque del timbre de emergencia. Curioso saboteo, sin saboteador detenido hasta la fecha y puesto a las órdenes de la Fiscalía. En el manejo del Sistema Eléctrico Nacional, ocurre igual situación. La incapacidad de la tecnoburocracia dirigente, se oculta tras la tesis del saboteo opositor, mientras no aparece por ningún lado las/los supuestos saboteadores. Saboteo sin saboteadores, esa es la santa y seña que ahora saca a la luz, la tecnoburocracia dirigente de estratégicos servicios públicos, para ocultar su incapacidad en el manejo de tan importantes servicios. Para colmo, ya los apagones se han entronizado en nuestra ciudad capital, como bien lo reporta la contraloría popular, en menos de un mes, en la populosa y revolucionaria  parroquia del 23 de Enero, han sucedido dos apagones que han afectado las zonas de la Sierra Maestra, Zona F y el Mirador, en lo que pareciera ser ensayos para darle una sorpresita al Jefe de Estado cuando ejerza su derecho al voto, el venidero 7 del octubre en dicha parroquia.

 No es, para nada distinta la situación en otros entes de la Administración Pública, en el MPPEU, cada vez que las contradicciones entre burocracia y trabajadores/trabajadoras se acentúan, la tesis de la conspiración emerge a la superficie. Esto, pese a que, en los períodos de calma, las relaciones entre la tecnoburocracia MPPEU-OPSU y autoridades universitarias, en su mayoría militantes de la derecha fascista, son de lo mejor. El discurso de la tecnoburocracia hacia nuestro pueblo no dice toda la verdad de lo que ocurre en el sector universitario: “Queremos aclarar que la realidad que viven las y los trabajadores en las universidades nacionales, dadas las condiciones de precariedad y tercerización, no las generó el Gobierno nacional, sino la gestión interna de las universidades que permitió que hombres y mujeres se mantuvieran en situación de contratación por más de doce y veinte años, pero que el Estado venezolano acoge esa situación y dará opciones para resolverla”, acotó la también vicepresidenta para el Área Social…” (Prensa MPPEU, 01-06-12). Una media verdad, al propio estilo de las/los apátridas, ¿Quién aporta los recursos a las universidades para regularizar las condiciones laborales, no es el MPEEU? ¿Por qué, desde aproximadamente el año 2000, no se aportan recursos a las universidades para reposiciones de cargo? ¿Se busca su quiebra, con qué fines, privatizarlas o cerrarlas? En la misma onda de las mentirillas y medias verdades, la ministra Córdova declara recientemente: “sostuvo que luego "del esfuerzo de año y medio", han logrado solventar el pago de deudas de diversas instituciones educativas. Sin embargo, admite que, queda un porcentaje de universidades que por "debilidades de su sistema y errores en su data", no han sido puestas al día…” (Últimas Noticias, 04-07-2012). Obvia la ministra que, para que cancelaran esas deudas, trabajadores y trabajadoras universitarias tuvieron que instrumentar acciones de protestas para que les atendieran y resolvieran cancelarles los que se les debe, deudas que, aún no están solventadas, quedan pendientes la propiciada por mala aplicación de las Fórmulas de Cálculos de los Bonos de Vacaciones y Fin de Año, desde el 2002 hasta el 2008; deuda que, por cierto, la directora de Opsu, Tibisay Hung se niega a reconocer, porque según, no era ella directora de Opsu en esos años. “Errores en la data y no haber enviado la Rendición de Cuentas” son parte del nuevo arsenal de  excusas, de nuevo cuño, que desde el MPPEU-OPSU se lanzan contra trabajadores y trabajadoras universitarias para no cancelarles sus deudas y beneficios socio-económicos, con ello ocultan su incapacidad gerencial para conducir al sistema de educación universitaria hacia rumbo seguro, al Socialismo.

  Ese germen de la mentira, en nuestra burocracia gubernamental ha ido generalizándose poco a poco, así tenemos que hace apenas días, la viceministra de Participación Ciudadana, Margaud Godoy, en una inspección realizada este viernes en la comunidad Triunfadores 14 de Febrero, en la avenida Intercomunal Turmero-Maracay, municipio Mariño, también manifestaba medias verdades: “Consejos comunales del estado Aragua iniciaron la construcción de 1.522 viviendas del programa de Transformación Integral del Hábitat (TIH), para lo que el Gobierno Nacional transfirió 182,6 millones de bolívares para la ejecución de 31 proyectos habitacionales (…) Estas viviendas serán ejecutadas por consejos comunales mediante brigadas de construcción popular, integradas por la comunidad y los propios beneficiarios de las viviendas…” (AVN, 06-07-12). No dice la viceministra en su declaración al pueblo venezolano que, específicamente, en la comunidad Triunfadores 14 de Febrero, la gran mayoría de sus pobladores están descontentos con las cajitas de fósforos que les están ofreciendo como “solución habitacional”, asimismo que, de las 233 familias que allí habitan, se beneficiaran solo 100. Tampoco señala la viceministra que el proceso constructivo de las viviendas avanza a paso de morrocoy, ¿ganando intereses los recursos asignados para la construcción de las viviendas?, que, al momento de su visita, solo 30 de las cien viviendas previstas, pudieran ser habitables. Tampoco dice la viceministra que, las viviendas no cuentan con sistema de aguas residuales. Advertimos al Gobernador del Estado Aragua, el camarada  Rafael Isea, ya que la contraloría social nos reporta que se tiene previsto hacer un acto de entrega de viviendas en dicho parcelamiento del  Municipio Santiago Mariño, en que les harían entrega de sus viviendas a familias con el compromiso de que terminado el acto, desalojen las mismas a fin de continuar ejecutando su construcción, un burdo teatro de lo absurdo. De eso y mucho más, es capaz de hacer la burocracia solo con el fin de demostrarle al “Jefesote” que ha cumplido con la misión asignada, así no la haya cumplido.

  El camarada Presidente Chávez ha presentado su candidatura para la reelección presidencial, después de un período de un año en que las enfermedades le han acometido con inclemencia, retirándolo por breves períodos de la gestión gubernamental, ¿en cuánto habrán incidido las mentiras de sus colaboradores y colaboradoras inmediatos en tal cuadro de salud?, imposible medirlo. Lo que sí estamos seguros es, en su incidencia en las dolencias del camarada Chávez. La Misión No Mentir al Presidente, busca rectificar y acercar al pueblo descontento con su Gobierno, del cual nunca debió alejarse, solo que mentiras alejan o como dijera Nietzsche: “Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti…” Se inspira esta Misión en las palabras pronunciadas por el camarada Evo Morales en su discurso de investidura el 22 de Enero de 2006: “Queremos gobernar con esa ley que nos han dejado nuestros antepasados, el ama sua, ama llulla, ama quella, no robar, no mentir, ni ser flojo, esa es nuestra ley…”

Postscriptum: «Criticar es juzgar con valentía, es identificar méritos y debilidades; develar lo oculto, actuar de forma abierta y no dogmática; llamar a las cosas por su nombre. Es una actividad que implica riesgos porque el ser humano (autor también de las obras criticadas) es un ser contradictorio y orgulloso que construye, inventa y progresa, pero teme los juicios que puedan descubrir sus errores y debilidades. La crítica es, por naturaleza, polémica; genera discordias y enemigos, pero también amigos. Puede producir ideas y conocimientos, así como cambios, siempre necesarios, en las obras y en los seres humanos. De allí que lo normal es que el poder establecido o dominante trate siempre de suprimir o de ocultar la crítica [...] Ser crítico no es fácil. Por eso no existen cursos ni recetas para formar críticos como sí los hay para evaluadores. Tampoco hay o se pueden construir instrumentos para hacer crítica como sí hay cuestionarios, escalas y técnicas para hacer investigaciones. Y es poco probable que una institución o persona se arriesgue a proporcionar recursos para desarrollar una crítica de sí misma, pero muy probable que sí lo haga para criticar al enemigo.»

V. Morales Sánchez Ciencia vs. Técnica y sus modos de producción, Edit. El perro y la rana, Caracas, 2007, pp.108-109

Caracas, 08-07-2012

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