LOTTT: Ley bajo fuego cerrado

Como era de esperar, la novísima LOTTT sería bombardeada desde distinto frentes, desde la derecha y la izquierda. Desde la derecha, Fedecámaras, la MUD, la CTV y hasta el mismísimo candidato oposicionista, Capriles Radonsky; extraña sí, que el imperio no haya expresado su descontento con esta Ley. Desde la izquierda, el PCV y sectores sindicales se han pronunciado contra la forma cómo se desarrolló el proceso hasta su aprobación definitiva, ya concluido el mismo, ahora manifiestan descontento por “menoscabar aspectos  fundamentales de la libertad sindical, la negociación colectiva y los derechos políticos. En cuanto a la lucha de clases y la participación protagónica de los trabajadores en la planificación, producción, distribución y comercialización, así como en el control de la gestión y en políticas públicas no aparece absolutamente nada!...”, concluyendo en calificar la LOTTT como una ley reformista.

En cuanto a las descalificaciones de la derecha oposicionista, es injustificable que señalen a la LOTTT como inflacionaria y provocadora de desempleo. “La única manera de asumir los costos de la naciente Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras (Lottt), es trasladarlos a los precios y en consecuencia se elevará la inflación. Este es el planteamiento que hace el presidente de Fedecámaras Zulia, Francisco Martínez…” (www.quepasa.com.ve, 04-05-2012). En la misma línea, el presidente de la patronal: “El presidente de Fedecámaras, Jorge Botti, consideró este miércoles como hecho negativo para la patronal privada, que la nueva Ley Orgánica del Trabajo impida prescindir de los trabajadores antiguos en el momento que así lo deseen (…) Por último, el representante de Fedecámaras afirmó que a mediados de junio denunciará ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la nueva ley, pues considera que afectará al aparato productivo del país…” (YVKE Mundial, 02-05-2012). Ya sabemos por dónde vendrán sus disparos.

En la misma línea que la patronal, los diputados de la MUD expresan sus discrepancias con la novísima LOTTT: “Los diputados Stalin González (UNT-Libertador), Miguel Pizarro (Podemos-Táchira) y Ángel Medina (AD-Miranda) fijaron posición sobre la reforma a la Ley de Trabajo que firmó el Presidente de la República, el pasado 30 de abril (…) Los parlamentarios resaltaron que el marco legal está redactado para favorecer solo a los empleados, lo que deja desprotegida a la otra parte de esta relación: los empleadores, y que en consecuencia pone en riesgo la oferta laboral del país (…) “Este gobierno ha reducido la inversión extranjera 16% y si a esta tasa le sumamos la inseguridad, las expropiaciones y el clima de ingobernabilidad que se vive en nuestro país, podemos asegurar que esta ley pone en peligro el trabajo de muchos venezolanos. Sin garantías no hay inversión, sin inversión no hay trabajo”, afirmó Medina…” (www.noticias24.com, 03-05-2012). No podía faltar, el otro sector del tripartismo de la cuarta república, los sindicaleros: “En nombre del movimiento obrerista antichavista, Froilán Barrios, vocero del Frente Autónomo en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess) y miembro del comité ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), informó que recogerán firmas para pedir un referendo abrogatorio de los artículos 478 y 479 de la nueva Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (Lottt), referida a los Consejos de Trabajadores…” (El Mundo, 02-05-2012). La coincidencia es total en el campo oposicionista.

Desempleo, inflación, ahora referendo abrogatorio de la Ley, denuncia ante la OIT, violar nuestra soberanía, en fin, ningún aporte serio que permita inferir algún artículo de la Ley que violenta derechos fundamentales, tanto para el trabajador/trabajadora como al empleador/empleadora. En todo caso, es de resaltar la postura de los diputados de la MUD en su oposición a la Ley: “resaltaron que el marco legal está redactado para favorecer solo a los empleados, lo que deja desprotegida a la otra parte de esta relación: los empleadores…”, y, efectivamente, el sólo título así lo define: Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras. “Los perros ladran, Sancho, señal que cabalgamos…”

En el campo de la izquierda, las posturas ante la novísima LOTTT se orientan en dos vertientes, aquella que ve en la Ley el finiquito del modelo explotador capitalista, como bien señala el camarada Nicolás Maduro: "Esta Ley viene a plantear las condiciones para superar la explotación capitalista, en función del desarrollo social de la Patria (...) es un instrumento de futuro, es la realidad de los años de lucha, producto de la conquista de la clase trabajadora" (…) "Esta es una ley que viene a hacer historia y justicia, a consolidar el camino hacia el socialismo como Estado social establecido de garantías para la vida humana, para el trabajo, para la producción de riqueza con la fuerza de los trabajadores de la clase obrera para la satisfacción de las necesidades del pueblo venezolano", enfatiza…” (Prensa MPPRE, 02-05-2012). Y aquellos otros/otras que la ven insuficiente, reformista la llaman, al no contemplar mecanismos de participación protagónica de trabajadores y trabajadoras en el control de las empresas. Extremos ambos, que, aunque parecieran contradictorios, en el fondo, constituyen el mismo planteamiento.

Ambos, les dan a la Ley, una dimensión sobrenatural; por un lado, su sola aprobación traza el rumbo al Socialismo, mientras que, por el otro, al no contener aspectos que se consideran esenciales para el desarrollo del control obrero, impiden el avance al Socialismo. Marx sostenía, que el Socialismo nunca podía ser entregado a la gente desde arriba, debía ser el fruto del propio trabajo de la clase trabajadora. Un Estado que provee los recursos y las soluciones a todos los problemas de la gente no fomenta el desarrollo de las capacidades humanas, al contrario, estimula a la gente a tener una actitud pasiva de esperar del Estado y de los líderes que prometen dar siempre respuesta a todos sus problemas. Tal como lo enfatizó Marx: “la actividad humana es la vía a través de la cual las personas transforman tanto las circunstancias como a ellos mismos”. Esperar que la LOTTT, por sí misma, sea garantía de construcción de Socialismo, sería como pretender que la nueva sociedad será producto de un milagro sobrenatural, valga decir, no obra de hombres y mujeres venezolanas. Que fácil sería la construcción del Socialismo, con solo tener mayoría parlamentaria en la Asamblea Nacional bastaría para garantizarnos el Socialismo, entonces: ¿para qué los partidos, las comunas, los consejos obreros, los sindicatos, en fin, la organización popular?

En fin, ¿La lucha de clases? Eso sí sería reformismo, al viejo estilo, como propugnaba Eduard Bernstein: “Bernstein rechaza la “teoría del colapso” como camino histórico hacia el socialismo. ¿Cuál es el camino a la sociedad socialista que propone su “teoría de la adaptación del capitalismo”? Bernstein contesta indirectamente. Konrad Schmidt, en cambio, trata de responder a este detalle a la manera de Bernstein. Según él, “las luchas sindicales por la jornada laboral y el salario, y las luchas políticas por reformas conducirán a un control cada vez más extenso sobre las condiciones de producción” y “a medida que las leyes disminuyan los derechos del propietario capitalista, su papel se reducirá al de un simple administrador”. “El capitalista verá cómo su propiedad va perdiendo valor” hasta que finalmente “se le quitarán la dirección y administración de la explotación” y se instituirá la “explotación colectiva”. Por ello, los sindicatos, la reforma social y, agrega Bernstein, la democratización política del Estado son los medios para la realización progresiva del socialismo…” (Reforma o Revolución, Rosa Luxemburgo, Obras Escogidas 1 de 17).

Mientras que, en la otra vertiente de críticas a la LOTTT, desde la izquierda, se le señala como insuficiente y reformista por no contener aspectos referentes a: “la lucha de clases y la participación protagónica de los trabajadores en la planificación, producción, distribución y comercialización, así como en el control de la gestión y en políticas públicas…” Críticas que, en el fondo vendrían a ser lo mismo que la postura de defensa intransigente de la LOTTT. Nos preguntamos, si la Ley contara en su articulado referencias a esas políticas, eso garantizaría la transición a la nueva sociedad. Es, en el fondo, el mismo planteamiento de Eduard Bernstein, reformista alemán con quien debatió la camarada Rosa Luxemburgo, coincidente con el planteamiento hecho por Nicolás Maduro, desde otra perspectiva.

No es una Ley, la que define o no el avance hacia la construcción del Socialismo; en definitiva, será en el escenario de la lucha de clases, la conciencia, y la conducción revolucionaria del Estado en transición donde se producirán las definiciones políticas conducente a la construcción de la nueva  sociedad, y no por decretos o leyes que se funden las bases de construcción del Socialismo en nuestra Patria Suramericana. La LOTTT, en todo caso, es una herramienta que nos está dando el camarada Presidente Chávez, a trabajadores y trabajadoras de la Patria para dar, con mejores armas, esa batalla. De nosotros/nosotras dependerá, en última instancia, que el resultado de la batalla sea el surgimiento o no de la nueva sociedad…

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