¿Son o fueron Capriles Radonski y Leopoldo López miembros de Tradición Familia y Propiedad?

Alerta pueblo ¡Que peligro!!!

He estado buscando información sobre la veracidad de la participación de Capriles y López en la organización TFP y la verdad es que no llegué a encontrar nada que lo certifique “mas allá de cualquier duda razonable” (ese término lo aprendí viendo “La ley y el orden” y algún otro enlatado de esos por cable); reconozco que tampoco tengo capacidad para una investigación de esa índole (solo cuento con google y algún otro motor buscador de internet) pero hay mucha información en la internet que asegura que ambos estuvieron dentro de esa congregación fanático religiosa

Durante el gobierno de Luís Herrera Campins y luego de una serie de escandalosos programas en “A Puerta Cerrada” por RCTV fue allanada la sede y rescatados contra su voluntad a los jóvenes que estaban en ella recluidos, muchos recordaran como los padres de los jóvenes que estaban recluidos en la casa de la TFP en La Lagunita Country Club de Caracas escalaban las paredes para rescatar a sus hijos que residían junto a la secta.

Fungió como cabecilla de esa organización Alejandro Peña Esclusa (actual miembro del comando asesor de Capriles que dirige Lopez) quien “saltó al estrellato” durante el gobierno de Jaime Lusinchi luego de ser investigado por un presunto plan que buscaba atentar en contra del Papa Juan Pablo II durante su visita a Venezuela; siendo señalado como máximo líder de la organización TFP Venezuela, y en cuyo plan se encontraron involucrados algunos jóvenes de la organización quienes fueron declarados “enajenados de su voluntad”.

La organización TFP fue prohibida tras esa acusación en 1984; embrollado y politizado caso, en el que finalmente la justicia venezolana absolvió  a TFP, el 15 de mayo de 1986 y donde estuvieron señalados Alejandro Peña Esclusa, como dirigente de la fallida intentona y varios  jóvenes de la clase alta caraqueña, lo cual en su momento movió maquinarias político partidistas y judiciales a fin de absolverlos a todos. La TFP veía en el Papa Juan Pablo II, un enemigo a la hegemonía de los privilegios por aupar a la teoría de la liberación.

La organización Tradición Familia y Propiedad está  basado en la obra programática del Brasileño Plinio Correa de Oliveira, “Revolución y Contra-Revolución”, en la que éste sostiene que la cristiandad ha experimentado una marcada decadencia espiritual desde fines del siglo XIV, en que la revolución introdujo por primera vez ideas igualitarias en la sociedad, dando fin a la rectitud moral procedente del “espíritu de humildad” que la estructura estratificada de la sociedad medieval proporcionaba; es decir, que la revolución inculcó una absurda idea de igualdad entre los hombres que conllevó a una peligroso rompimiento natural del equilibrio que permite el desarrollo de una sociedad.

En la década del cincuenta, su programa estaba centrado en el combate contra el comunismo, especialmente el marxista, la defensa del derecho, calificado de “divino”, a la propiedad privada, y la continuidad de las instituciones políticas y familiares tradicionales, en especial las de raigambre hispánica.

El movimiento, fue acusado, además, por sus detractores de practicar un culto secreto a Correa de Oliveira, y su madre, Lucilia Ribeiro Correa de Oliveira, considerarlos personajes de carácter divino y equivalentes a Jesucristo y la Virgen María, llegando a adaptar oraciones católicas tradicionales, como el Ave María: Ave Plinio María, o Ave donna Lucilia.

La Organización Tradición Familia y Propiedad, criticó abiertamente, las posturas de algunos prelados a favor de la Teología de la Liberación y otras ideas que para el grupo son consideradas desviaciones. Estos señalamientos le han valido la pública animadversión de algunos funcionarios eclesiásticos, que se manifestó en un comunicado en Abril de 1985, en que la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB), rechazó "el carácter esotérico, el fanatismo religioso, el culto prestado a su jefe y progenitora" de la organización.

En los años 70, TFP emprendió campañas contra el marxismo y la Teología de la Liberación en países latinoamericanos como Chile, Argentina, Brasil, y Venezuela. Tomando como base de su accionar la, según estos, muy documentada infiltración social-comunista en las filas del clero católico, asegurando que para esto la estrategia usada por los grupos comunistas estaba basada en el fundamento teórico del filósofo y teórico marxista italiano Antonio Granmsci, de que no hay que enfrentarse a la Iglesia, sino infiltrarla.

En 1999, en Colombia, Se demostró que la TPF daba apoyo financiero y logístico a los grupos paramilitares.

TFP cuenta con filiales en numerosos países de América y en España, Italia y Francia. Emplean, entre otros, los nombres de "Siempreviva", "Sagrada Esclavitud", "Ermitaños de San Benito", Centro Cultural Reconquista (en Portugal), Young Canadians for a Christian Civilization (en Canadá), Tradición y Acción por un Perú Mayor (en Perú), Jóvenes Bolivianos pro Civilización Cristiana (en Bolivia), y Acción por un Uruguay Auténtico, Cristiano y Fuerte (en Uruguay), "SOS Familia", "Sociedad Cultural Covadonga" (en España), "Acción Familia" (en Chile), siendo su principal órgano de difusión la revista Catolicismo.

Entre sus actividades incluyen:

La lucha ideológica contra la reforma agraria en favor de los tradicionales terratenientes.

La persecución y el acoso a los sectores progresistas de la iglesia católica.

La denuncia de la Teología de la Liberación.

El repudio a libros, películas y series televisivas que atentan, según la organización, contra los principios y valores morales cristianos.

Cuestionar los 10 mandamientos, sobre todo el que se refiere a "no matarás", esgrimiendo el derecho divino a seguir los propósitos y mandatos de Dios.

A continuación algunos extractos del libro “sagrado” de esta organización, “Revolución y Contra Revolución” de Plinio Correa de Oliveira, que les sirve de Guía y el cual es llevado en procesión durante los rituales; en este punto, aunque pareciera un poco largo el resumen, sería importante su lectura con detenimiento y critica a cada párrafo del cual no he modificado ni una tilde ni una coma:

En el prologo se lee:

“…Nacido, como dijimos, en un ambiente aristocrático, Plinio Corrêa de Oliveira hace de Europa, y particularmente de Francia, un punto de referencia. Una larga estadía con su familia en el Viejo Continente, entre los años 1912-1913, lo aproxima de los esplendores de la Belle Époque.

El brillante refinamiento de Francia, el esplendor militar de la Alemania imperial, las maravillas artísticas y la vivacidad de Italia, en suma, las riquezas de la civilización cristiana europea, fascinan al pequeño y vivaz viajero de cinco años de edad. La visita al castillo de Versailles, y por tanto el contacto con el Ancien Régime, lo marcan profundamente. En la fastuosa morada del Rey Sol, Plinio Corrêa de Oliveira descubre un refinamiento, una elevación de estilo de vida, un modo de ser que lo extasían. Queda tan maravillado, que no quiere irse más; y para demostrarlo, con un gesto propio de su edad, se abraza con toda su fuerza a la rueda de un regio carruaje dorado...Pero su ágil espíritu no se ciñe a deleitarse con las bellezas que se ofrecen a sus ojos. Comprende que todas esas bellezas reflejan perfecciones aún más elevadas, a cuya contemplación se abre con avidez. Este impulso hacia lo alto, hacia lo absoluto, hacia los modelos ideales, es otra característica de su pensamiento. ¿Y dónde encontrará el ápice de esas perfecciones ideales, hacia las cuales con tanta fuerza tiende? A los seis años de edad, durante la Misa en la iglesia del Sagrado Corazón, mientras observa todo a su alrededor, toma forma en su espíritu, naturalmente, por asociación de imágenes, un cierto nexo entre aquel recinto sagrado y las personas allí presentes: los bellos vitrales, el majestuoso sonido del órgano, el fulgor sacral de la liturgia, la distinción señorial de los hombres, la exquisita dignidad de las señoras...El niño percibe que hay un denominador común entre esas varias formas de belleza material y espiritual, dado por algo sobrenatural que de cierto modo las impregna y armoniza a todas. Su mirada se fija entonces sobre la imagen del Sagrado Corazón del altar mayor. Y en ese momento comprende que todas esas perfecciones son un reflejo del propio Dios. En el Sagrado Corazón discierne el arquetipo divino y humano de todo cuanto él ama. De su corazón brota entonces un acto de fe y de amor: “¡Ah, la santa Iglesia Católica Apostólica Romana! ¡Cómo Ella es perfecta! ¡Nada puede compararse a sus perfecciones!”

Extractos de la Introducción

“…Le siguió la Revolución Francesa, que fue el triunfo del igualitarismo en dos campos. En el campo religioso, bajo la forma del ateísmo, especiosamente rotulado de laicismo. Y en la esfera política, por la falsa máxima de que toda desigualdad es una injusticia, toda autoridad un peligro, y la libertad el bien supremo…”; “…El Comunismo es la trasposición de estas máximas al campo social y económico…”

“…En él procuramos —limitándonos a sólo una veta de este vasto asunto— trazar de modo sumario los contornos de la inmensa avalancha que es la Revolución, darle el nombre adecuado, indicar muy sucintamente sus causas profundas, los agentes que la promueven, los elementos esenciales de su doctrina, la importancia respectiva de los varios terrenos en que ella actúa, el vigor de su dinamismo, el “mecanismo” de su expansión. Simétricamente, tratamos después de puntos análogos referentes a la Contra-Revolución, y estudiamos algunas de las condiciones para su victoria

Parte I Revolución

“…El deísmo tiene como fruto normal el ateísmo. La sensualidad, sublevada contra los frágiles obstáculos del divorcio, tiende por sí misma al amor libre. El orgullo, enemigo de toda superioridad, habría de embestir contra la última desigualdad, es decir, la de fortunas. Y así, ebrio de sueños de República Universal, de supresión de toda autoridad eclesiástica o civil, de abolición de toda Iglesia y, después de una dictadura obrera de transición, también del propio Estado, he ahí el neo-bárbaro del siglo XX, producto más reciente y más extremado del proceso revolucionario

“…Tachamos de revolucionaria, eso sí, la hostilidad profesada, por principio, contra la monarquía y la aristocracia, como si fueran formas esencialmente incompatibles con la dignidad humana y el orden normal de las cosas. Es el error condenado por San Pío X en la Carta Apostólica Notre Charge Apostolique, el 25 de agosto de 1910. En ella el grande y santo Pontífice censura la tesis del Sillon, de que “sólo la democracia inaugurará el reino de la perfecta justicia”, y exclama;

“¿No es esto una injuria a las otras formas de gobierno, que son rebajadas de ese modo a la categoría de gobiernos impotentes, aceptables a falta de otro mejor?”..

De ese odio antimonárquico y anti aristocrático nacen las democracias demagógicas, que combaten la tradición, persiguen las élites, degradan el tonus general de la vida, y crean un ambiente de vulgaridad que constituye como la nota dominante de la cultura y de la civilización... si es que los conceptos de civilización y de cultura se pueden realizar en tales condiciones

…Las presentes consideraciones sobre la posición de la Revolución y del pensamiento católico ante las formas de gobierno podrán suscitar en varios lectores un interrogante: ¿la dictadura es un factor de Revolución, o de Contra-Revolución?

“…Hay circunstancias que exigen, para la salus populi, una suspensión provisional de los derechos individuales y el ejercicio más amplio del poder público. La dictadura puede, por tanto, ser legítima en ciertos casos .Una dictadura contra-revolucionaria y, pues, enteramente guiada por el deseo de Orden, debe presentar tres requisitos esenciales:

Debe suspender los derechos, no para subvertir el Orden, sino para protegerlo. Y por orden no entendemos solamente la tranquilidad material, sino la disposición de las cosas según su fin, y de acuerdo con la respectiva escala de valores. Hay, pues, una suspensión de derechos más aparente que real, el sacrificio de las garantías jurídicas de que abusaban los malos elementos en detrimento del propio orden y del bien común, sacrificio éste orientado a la protección de los verdaderos derechos de los buenos

“…El fin primordial de la dictadura legítima debe ser, hoy en día, la Contra-Revolución. Lo que, por lo demás, no implica afirmar que la dictadura sea normalmente un medio necesario para la derrota de la Revolución. Pero puede serlo en ciertas circunstancias. Por el contrario, la dictadura revolucionaria tiende a eternizarse, viola los derechos auténticos y penetra en todas las esferas de la sociedad para aniquilarlas, desarticulando la vida de familia, perjudicando a las élites genuinas, subvirtiendo la jerarquía social, alimentando de utopías y de aspiraciones desordenadas a la multitud, extinguiendo la vida real de los grupos sociales

Parte II: La Contra-Revolución.

“…Y de este carácter de reacción le viene a la Contra-Revolución su nobleza y su importancia. En efecto, si es la Revolución lo que nos va matando, nada es más indispensable que una reacción que tenga en vista aplastarla. Ser opuesto, en principio, a una reacción contra-revolucionaria, es lo mismo que querer entregar el mundo al dominio de la Revolución…Si la Revolución es el desorden, la Contra-Revolución es la restauración del Orden…El Orden nacido de la Contra-Revolución deberá refulgir, más aún que el de la Edad Media, en los tres puntos capitales en que éste fue vulnerado por la Revolución:

“Un profundo respeto de los derechos de la Iglesia y del Papado y una sacralización, en toda la extensión de lo posible, de los valores de la vida temporal, todo ello por oposición al laicismo, al interconfesionalismo, al ateísmo y al panteísmo, así como a sus respectivas secuelas.”

“Un espíritu de jerarquía marcando todos los aspectos de la sociedad y del Estado, de la cultura y de la vida, por oposición a la metafísica igualitaria de la Revolución”.

“Una gran diligencia en detectar y en combatir el mal en sus formas embrionarias o veladas, en fulminarlo con execración y nota de infamia, en reprimirlo con inquebrantable firmeza en todas sus manifestaciones, particularmente en las que atenten contra la ortodoxia y la pureza de las costumbres, todo ello por oposición a la metafísica liberal de la Revolución y a la tendencia de ésta a dar libre curso y protección al mal.”

“…para delimitar la diferencia entre los conceptos revolucionario y contra-revolucionario del progreso, conviene notar que el último toma en consideración que este mundo será siempre un valle de lágrimas y un tránsito hacia el Cielo, mientras que para el primero el progreso debe hacer de la tierra un paraíso en el cual el hombre viva feliz, sin pensar en la eternidad

En estado actual, contra-revolucionario es quien:

Conoce la Revolución, el Orden y la Contra-Revolución en su espíritu, sus doctrinas y sus métodos respectivos.

Ama la Contra-Revolución y el Orden cristiano, odia la Revolución y el “anti-orden”.

Hace de ese amor y de ese odio el eje en torno del cual gravitan todos sus ideales, preferencias y actividades.

La Contraofensiva Revolucionaria.

El revolucionario, por regla general, es petulante, locuaz y exhibicionista, cuando no tiene adversarios ante sí, o los tiene débiles. No obstante, si encuentra quien lo enfrente con ufanía y arrojo, se calla y organiza la campaña del silencio. Un silencio en medio del cual se percibe el discreto zumbar de la calumnia, o algún murmullo contra el “exceso de lógica” del adversario. Pero un silencio confuso y avergonzado que jamás es interrumpido por alguna réplica de valor. Ante ese silencio de confusión y derrota, podríamos decir al contra-revolucionario victorioso las espirituosas palabras escritas por Veuilloten otra ocasión:“Preguntad al silencio, y nada os responderá”

Elites y masas en la táctica contra-revolucionaria

La Contra-Revolución debe procurar, en lo posible, conquistar a las multitudes. Sin embargo, no debe hacer de eso, en el plano inmediato, su objetivo principal, y un contra-revolucionario no tiene razón para desanimarse por el hecho de que la gran mayoría de los hombres no esté actualmente de su lado. Un estudio exacto de la Historia nos muestra, en efecto, que no fueron las masas las que hicieron la Revolución. Ellas se movieron en un sentido revolucionario porque tuvieron por detrás elites revolucionarias. Si hubiesen tenido detrás de sí elites de orientación opuesta, probablemente se habrían movido en un sentido contrario. El factor masa, según muestra la visión objetiva de la Historia, es secundario; lo principal es la formación de las elites. Ahora bien, para esa formación, el contra-revolucionario puede estar siempre aparejado con los recursos de su acción individual y puede, pues, obtener buenos frutos, a pesar de la carencia de medios materiales y técnicos con que, a veces, tenga que luchar

En principio, claro está, la acción contra-revolucionaria merece tener a su disposición los mejores medios de televisión, radio, gran prensa, propaganda racional, eficiente y brillante. El verdadero contra-revolucionario debe tender siempre a la utilización de tales medios, venciendo el estado de espíritu derrotista de algunos de sus compañeros, quienes, de antemano, abandonan la esperanza de disponer de ellos porque los ven siempre en poder de los hijos de las tinieblas

“…En los párrafos anteriores, tuvimos en vista sobre todo al trabajador. Debe resaltarse que el contrarrevolucionario no es sistemáticamente favorable a una u otra clase social. Altamente celoso del derecho de propiedad, debe, sin embargo, recordar a las clases altas que no les basta combatir a la Revolución en los campos en que ésta les ataca sus ventajas y paradójicamente favorecerla —como tantas veces se ve— por las palabras o por el ejemplo, en todos los otros terrenos, como la vida de familia, las playas, las piscinas y otras diversiones, las actividades intelectuales, artísticas, etc. Una clase obrera que les siga el ejemplo y acepte sus ideas revolucionarias será forzosamente utilizada por la Revolución contra las elites “semi-contra-revolucionarias”.

“Igualmente será nocivo a la aristocracia y a la burguesía vulgarizarse en los modales y en los trajes, para desarmar a la Revolución. Una autoridad social que se degrada es, también ella, comparable a la sal que no sala. Sólo sirve para ser arrojada a la calle, para que sobre ella pisen los transeúntes. Así lo harán, en la mayoría de los casos, las multitudes llenas de desprecio.

Conservándose con dignidad y energía en su situación, las clases altas deben tener un trato directo y benévolo con las demás. La caridad y la justicia practicadas a distancia no bastan para establecer entre las clases relaciones de amor verdaderamente cristiano

Sobre todo recuerden los propietarios que, si hay muchas personas dispuestas a defender contra el comunismo la propiedad privada (concebida, claro está, como un derecho individual con función también social), es por el principio de que ella es deseada por Dios e intrínsecamente conforme a la Ley Natural.”

“Las multitudes ignoran el llamado comunismo científico, y no es la doctrina de Marx lo que atrae a las masas. Una acción ideológica anticomunista debe tener en vista junto al gran público un estado de espíritu muy difundido, que produce a menudo en los propios adversarios del comunismo cierta vergüenza de volverse contra éste. Procede tal estado de espíritu de la idea, más o menos consciente, de que toda desigualdad es una injusticia, y de que se debe acabar, no sólo con las fortunas grandes, sino también con las medianas, pues si no hubiese ricos tampoco habría pobres. Es, como se ve, un residuo de ciertas escuelas socialistas del siglo XIX, perfumado por un sentimentalismo romántico. De ahí nace una mentalidad que, profesándose anticomunista, sin embargo, frecuentemente, se titula a sí misma de socialista”

Parte III: 20 años después.

“Nos ceñimos a decir que, en cada uno de los países donde existe una TFP u organización afín, ésta viene combatiendo sin tregua a la Revolución, o sea, de modo especial, en el campo religioso, al llamado izquierdismo católico; y en el temporal, al comunismo. Incluimos como genuino combate al comunismo la lucha contra todas las modalidades de socialismo, pues éstas son sólo etapas preparatorias o formas larvadas de aquél. Tal combate se ha desarrollado siempre según los principios, las metas y las normas de la Parte II de este estudio”

En 1968, las TFPs hasta entonces existentes en América del Sur, inspiradas en la Parte II de este ensayo —“La Contra-Revolución”—organizaron un conjunto de peticiones colectivas dirigidas a Paulo VI, en las cuales se pedían providencias contra la infiltración izquierdista en el clero y en el laicado católico de América del Sur. Tales peticiones alcanzaron en el lapso de 58 días, en Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, un total de 2.025.201 firmas. Fue, hasta entonces, que sepamos, la única recolección masiva de firmas que —sobre cualquier tema— haya englobado a hijos de cuatro naciones de América del Sur. Y en cada uno de los países en los cuales se realizó, fue —también, que sepamos— la mayor recolección de firmas de su respectiva historia; la respuesta de Pablo VI no fue sólo el silencio y la inacción. Fue también —cuánto nos duele decirlo— un conjunto de actos cuyo efecto perdura hasta hoy, los cuales dotan de prestigio y de facilidad de acción a muchos propulsores del izquierdismo católico. Ante esta creciente marea de la infiltración comunista en la Santa Iglesia, las TFPs y entidades afines no desanimaron. Y, en 1974, cada una de ellas publicó una declaración en la cual expresaban su disconformidad con la Ostpolitik vaticana y su propósito de “resistirle de frente”. Nota del editor: Posteriormente, en 1990, las TFPs de los cinco Continentes, promovieron la petición colectiva que reunió el mayor número de adhesiones de la Historia, por la liberación de Lituania, entonces bajo el yugo soviético, obteniendo la impresionante cifra de 5.218.520 firmas. Nota del editor: Bajo el título La política de distensión del Vaticano con los gobiernos comunistas — Para la TFP: ¿cesar la lucha, o resistir?, esa declaración —verdadero manifiesto— fue publicada a partir de abril de 1974sucesivamente en 57 diarios de once países.

“Y de rodillas, mirando con veneración la figura de S. S. el Papa Pablo VI, le manifestamos toda nuestra fidelidad. En este acto filial, decimos al Pastor de los Pastores: nuestra alma es vuestra, nuestra vida es vuestra. Mandadnos lo que quisiereis. Sólo no nos mandéis que crucemos los brazos ante el lobo rojo que embiste. A esto nuestra conciencia se opone”.

Plinio Correa de Oliveira

Revolución y Contra-Revolución

1° edición Peruana julio 2005

NOTA FINAL DEL ARTICULISTA: Si Capriles Radonski fue o es miembro de esa secta político religiosa fanática que sostiene que el mayor mal de la revolución es haber creado la sensación de igualdad mancillando el divino derecho de la superioridad de castas y el divino derecho a la propiedad, entonces ese señor es un enorme peligro para él y para la Sociedad.

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ALERTA PUEBLO!!!!

INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA

VIVIREMOS Y VENCEREMOS


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Oscar Jiménez


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