Las bases ideológicas: el "Árbol de las tres raices" (II)

Simón Bolívar, el Libertador, fue tomado con todo su ideal revolucionario. El sueño de una América Latina y Caribeña libre y unida, el concepto de que "el mejor gobierno es aquel que mayor cantidad de felicidad brinde al pueblo", su política de "moral y luces", la idea de la unidad pueblo-ejército, el criterio de la originalidad de la revolución hispanoamericana y su denuncia al colonialismo y al imperialismo como enemigos de la causa americana, son aspectos del mensaje del Libertador que el MBR-200 tomó como suyo.

Ezequiel Zamora, el caudillo popular de la Guerra Federal, abanderado de los humildes y ferviente bolivariano, tuvo un papel protagónico como conductor del pobrerío venezolano durante la contienda civil entre liberales y godos. Expropiando a los terratenientes y repartiendo la tierra entre los campesinos, Ezequiel Zamora se levanta como un ejemplo de conducta entre los militares bolivarianos.

Así queda constituida la base doctrinaria del MBR-200. Soberanía, justicia social, moral revolucionaria, unidad de Nuestra América, enseñanza pública, felicidad del pueblo, ejército popular y democracia participativas son los elementos fundamentales que conforman el ideal revolucionario del movimiento bolivariano.

Las corrientes filosóficas e ideológicas fuera del "árbol de las tres raíces" alimentan y enriquecen la doctrina. El cristianismo del Jesús de los pobres, el nacionalismo revolucionario tercermundista y el marxismo latinoamericano se incorporan indefectiblemente en el discurso y pensamiento de Chávez y su movimiento. "...Tengo grandes elementos protestatarios, de justicia social, contra la dominación, ¿eso es marxismo? Bueno. Como decía Fidel en Cuba, si eso lo llaman bolivarismo, estoy de acuerdo. Si lo llaman marxismo, estoy de acuerdo; cristianismo, estoy de acuerdo.

Lo importante es estar allí, en medio de la lucha, si es marxismo o no es marxismo, no es lo que más me inquieta. Lo que sí me inquieta es que esa apreciación de la realidad, esos mecanismos de analizar realidades para inyectarlos a un proceso de transformación, estén ajustados a eso, que no sean utopía pura, ni el Quijote contra los molinos de viento, sino que tengan fundamentos objetivos, de análisis. Yo no niego el marxismo. Y comparto grandes teorías de las que conozco", y agrega Chávez: "...cualquiera que conozca el marxismo y compare mi discurso con mi acción, encontrará elementos del marxismo: lo dialéctico por ejemplo. Ahora, no soy antimarxista porque nunca caí en ese juego de que el marxismo es el diablo, de que los comunistas o marxistas son enemigos de la democracia... yo más bien he dicho que soy amigo de los marxistas. Este proyecto no es marxista, pero incorpora elementos del marxismo".

Esta nota ha sido leída aproximadamente 66984 veces.