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El Patriarca de la Iglesia Latina fallece a los 84 años, tras 26 de pontificado
Final de un Papado
Por: Laicos
Fecha de publicación: 03/04/05
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tus panas
Nota de aporrea: LAICOS es un movimiento dentro de la Iglesia Catòlica Romana que reclama una participación más decidida y profunda de los laicos y laicas en la vida y gobierno de la misma y desde donde ha sido especialmente crítico al papado de Wojtyla.

El presente artìculo ser visto en el sitio:
LAICOS http://perso.wanadoo.es/laicos/2005/938N-muerto.htm

" El Papa Juan Pablo II, cuyo nombre de pila era Karol Wojtyla, murió a las 21.37 horas del día 2 de abril, a los 84 años de edad, tras debatirse los tres últimos días en agonía. El fallecimiento fue confirmado por el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls. Había nacido el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kilómetros de Cracovia (Polonia). Se ordenó sacerdote en noviembre de 1946 y fue elegido Papa de la Iglesia Católica, el 16 de octubre de 1978.
Su funeral se celebrará el 6 de abril en la basílica de San Pedro. Se han puesto en marcha todos los procedimientos previstos en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada por Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996. Tras la muerte del Papa, comienza el periodo llamado de sede vacante, gobernado por el Colegio de los Cardenales -183 purpurados-. Los cardenales deben reunir en un cónclave para proceder a la elección del nuevo Romano Pontífice no antes de 15 días después ni después de 20 de la vacante de la sede romana. El número de cardenales con derecho a voto -quienes tienen menos de 80 años- y que pueden formar parte del Cónclave son 117.

Nos sentimos muy lejos del panegírico hesicástico que estos días predomina en los medios, en almas cándidas, en bocas hipócritas y plumas serviles. Aunque resulte intempestivo, hay que decir que éstos han sido lustros de hierro y de hielo para buena parte de la Iglesia católica. No es sano ni honrado callar tanto, tanto miedo.
Entre los principales significados de la actuación de gobierno del Papa difunto -que en paz descanse- cabe resaltar la estrategia de acoso y derribo de los movimientos auspiciados por el concilio Vaticano II, por ejemplo, mediante la represión de teólogos, la postergación de los laicos, la marginación de las mujeres, la exclusión de los divorciados, a la vez que el nombramiento de obispos y cardenales conservadores, mediocres y sumisos, y el patrocinio de las asociaciones más reaccionarias en el seno de la organización católica.

Entusiasta de la representación a través de viajes y actos multitudinarios, el efecto de su imagen promocionada en los medios de manipulación masivos consiguió ocultar la visibilidad pública de cualquier otra realidad eclesial y cristiana de las iglesias particulares y los movimientos de revonación.

Hombre de una formación teológica desfasada y una sensibilidad ajena al sentido eclesial de los laicos conscientes, sus discursos sociales bienintencionados no tuvieron consecuencias para los pobres del mundo; su prédica moral sexual distaba llamativamente de la práctica ordinaria de la mayoría de los católicos; su integrismo dogmático le impedía sintonizar con el pensaniento moderno y con la intelectualidad. Aparte ciertos éxitos políticos hacia el exterior, deja una Iglesia católica desgarrada por profundas fracturas doctrinales y sociológicas, cerrada al pluralismo y sin democracia interna, con escasos sacerdotes, un clero envejecido y desmoralizado, y un alejamiento sin precedentes de la juventud con respecto al cristianismo.

En suma, el pontificado que concluye ha retrasado un cuarto de siglo el desarrollo del aggiornamento cristiano iniciado por Juan XXIII y Pablo VI. Y ha dejado tales condiciones de anquilosamiento institucional y esclerosis mental que seguramente imposibilitarán por mucho tiempo escapar del tremendo callejón sin salida. Aunque la sede vacante la ocupara el mejor de los papas posibles...


No hay muchos motivos para el epicedio encomiástico. Y es de lamentar."
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Laicos


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