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La democracia es la utopía de la izquierda
Del Manifiesto Chavista y la contrarrevolución socialista
Por: Orlando Andrade
Fecha de publicación: 24/03/05
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¿Cómo pudo Bolívar libertar cinco países sin un manifiesto bolivariano? ¿Cómo pudo Ghandi libertar la India sin un manifiesto Ghandista? ¿Cómo pudo Chávez hacer las reformas en Venezuela sin un manifiesto Chavista?

Le debemos mucho a Bolívar, también le debemos mucho a Chávez. Y nuestra deuda para con ellos se debe a que ambos lograron con la ayuda de sus pueblos, con su esfuerzo y tesón, cosas verdaderamente insólitas, casi inconcebibles, titánicas. El primero la libertad del imperio español, y su consolidación política; el segundo nos quitó de encima a la oligarquía venezolana y nos ha devuelto nuestro país, sacándolo de las fauces mismas del la hiena hambrienta que despacha desde su escritorio en " Washington, Inc."

¿Son necesarios los manifiestos, las complicadas tesis que todo lo resuelven – teóricamente y de antemano– desde un buró político o gubernamental? A Bolívar, Ghandi y Chávez les bastó con sentencias, proclamas, discursos, decretos y apariciones públicas donde y cuando fue necesario.

¿Será que tanto intelecto inhibe la realización de las ideas? Los grandes cambios, las grandes hazañas no necesitan ningún manifiesto, sino líderes preclaros, convencidos de lo que hacen y del poder que tienen para lograrlo. Karl Marx tuvo su manifiesto comunista pero no tuvo su realización.

Ese afán por inventar nuestro socialismo en que anda la gente del MVR, el PPT, pequeños partidos, funcionarios del gobierno, editores, estudiantes universitarios e intelectuales es un grave error. Tan grave, que ingenuamente algunos y deliberadamente otros, en lugar de afianzar nuestra alcanzada libertad, trabajan para destruirla.

Me parece que el presidente Chávez no desea inventar o que inventemos ningún socialismo, sino que desea que se profundicen - mediante el salto adelante - las reformas democráticas que venimos adelantando, apoyándolas con una clara sustentación ideológica ( Bolívar y libertad ) que todo el mundo conozca y que todo el mundo comparta libremente.

El problema es el término, el nombre, el sustantivo. No el significado ni el propósito. Si uno se ocupa de estudiar un poco las actuaciones de Chávez, tiene que forzosamente concluir que es el más grande demócrata de todos los tiempos ¿Cómo un demócrata puede plantear el socialismo? ¿Es correcto entender literalmente lo que dice sin comprender el contexto o el foro en que lo dice, realmente quiere Chávez un socialismo?

Claro, el problema es el lenguaje, y parece que el término " socialismo" sirve mejor a los efectos de incluir en el discurso político una postura proclive a lo social, a lo humano ¿Pero acaso, no es la democracia el sistema político que mejor atiende lo social, cuando elimina toda representatividad - o al menos la limita - dando al ciudadano todo el valor que posee en la sociedad? ¿Qué harán los planificadores con el venezolano ilustrado que están generando las misiones educativas, creen que podrán reducirlo a esclavitud sin la fuerza y el terror?

Antes se creía que el Socialismo era una transición hacia la democracia, y que por tanto, en la transición, se posponía justificadamente la plena libertad, manteniendo la representatividad. Esto generó mucho despotismo, en todos los casos, absolutamente en todos los casos en que se implementó el socialismo ¿Queremos un nuevo despotismo en Venezuela, queremos sustituir la bota norteamericana por otra bota china, rusa, cubana? ¿Queremos sustituir a la oligarquía punto fijista por una nueva cohorte de lacayos venezolanos hambrientos de poder y dinero que den el traste con todo lo que vamos logrando?¿Quien quiere nuevos partidos políticos fuertes en Venezuela, que se arroguen la representación de las masas?

El más grande daño que se ha hecho a la democracia en el mundo ha sido llamar democracia a esa basura de sistema bipartidista ( republicanos y demócratas; adecos y copeyanos, conservadores y liberales ) que conocemos como los mejores ejemplos de sistemas políticos en el mundo contemporáneo.

En Venezuela vivimos una aproximación hacia la democracia (verdadera), y el nuestro es un presidente demócrata. Y los venezolanos somos herederos de Bolívar, somos demócratas latentes o potenciales que deseamos implementar completamente el sistema político que elimina toda representatividad o la reduce a un estado administrador, a un estado servidor y eficiente, en el cual los funcionarios obedecen al mandato del soberano y no al revés, no a un estado despótico socialista que nos retroceda a 1492.

De nuevo, el problema es el término usado, no la praxis. El problema con la terminología es que está demasiado tergiversada, y las cosas no pueden ahora - gracias a Estados Unidos - llamarse por su verdadero nombre porque la gente entiende otra cosa. Existe mas o menos consenso en que Democracia participativa ( una redundancia, por cierto ) es más adecuada que la "Democracia representativa" ( una tergiversación de democracia que jamás debió llamarse tal cosa ) a los efectos de nuestro proceso revolucionario venezolano.

Si logramos profundizar nuestro modelo político, nuestra democracia, haciéndola más participativa, estamos haciendo revolución ¿Pero cómo llamar eso de modo que la gente lo entienda? ¿Puede la gente entender que una revolución se haga dentro del mismo modelo político? Entonces surge la necesidad - a mi juicio inválida - de dar otro nombre a lo que ya lo tiene. No tengamos miedo en llamar las cosas por su nombre, eso se llama DEMOCRACIA.

Yo deseo desalentar a los revolucionarios extranjeros socialistas y comunistas que sueñan con implementar aquí sus nefastos regímenes totalitarios y fracasados. Ustedes creen que no lo lograron por falta de recursos y que en Venezuela lo harán porque aquí sí hay recursos. Señores: No lo lograron porque la gente no puede ser reducida a la esclavitud ideológica y física sin que se resista. Siempre, de algún modo se sale, se escapa y muestra sus ansias de libertad, y se libera.

Nosotros en Venezuela ya fuimos oprimidos por mucho tiempo, y hoy hemos recuperado nuestra libertad. Nada podrá cambiar eso.

¡Nunca lo lograrán!

orlando_venempleos@yahoo.es


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Orlando Andrade


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