Todos a la calle contra la ofensiva golpista. A partir de este 9 de diciembre
de 2002 movilización popular y unidad cívico-militar para la defensa del
derecho al trabajo, contra el paro de los empresarios y dueños de grandes
capitales, en defensa de la soberanía amenazada por intereses de los sectores
internacionales más ricos y poderosos.
Unidad y Movilización popular cívico-militar contra los oligarcas
fascistas-carmonistas. ¡Ganémosle la calle al golpismo! A concentrarnos en los
sitios estratégicos de cada ciudad y en la gran Caracas en: La Campiña, Plazas
Bolívar, del Valle y Sucre.
Recuperemos la soberanía popular cívico-militar sobre las
instituciones de interés colectivo. Soberanía expresada en el control y
resguardo de PDVSA y todas las instalaciones petroleras, de los medios
de comunicación y el derecho a la información veraz (periódicos, televisoras
y radios), de los servicios básicos (agua, luz, teléfonos), del
suministro de gasolina y gas, de las cadenas de seguridad
agroalimentaria (grandes fincas y centros de acopio, supermercados,
grandes almacenes, lecheras, mataderos, etc), del sistema de salud
(laboratorios médicos, farmacias y cadenas de prestación de servicios de salud,
clínicas, hospitales, ambulatorios, IPAS, medicaturas); de la educación
(escuelas, liceos, colegios privados, universidades), del sistema
bancario y de protección a los ahorros (apertura total de los bancos sin
restricciones para movilizaciones de dinero del pueblo), de las vías de
comunicación y circulación (urbanas y rurales).
La movilización popular cívico-militar deberá proteger a los medianos y
pequeños comerciantes, quienes no se han plegado al paro (bodegas, abastos,
tiendas de vestido y calzado, jugueterías y electrodomésticos, mueblerías), el
transporte público urbano e interurbano (camionetas, taxis, metro, buses,
busetas), transporte de carga (gandolas, cavas) y a todos aquellos
sectores productivos solidarios con los intereses del pueblo. Apoyo a la
policía metropolitana no golpista, a los órganos de seguridad
ciudadana, nacionales, regionales y locales comprometidas con los
intereses de las mayorías.
Con el desarrollo de los acontecimientos y la concentración de fuerzas
populares se plantea también la movilización hasta las sedes de las cúpulas de
la CTV y FEDECAMARAS como responsables de la convocatoria al paro y arquitectos
de la conspiración. Los trabajadores deben aprovechar esta preciosa ocasión para
recuperar la máxima central obrera del país cuya dirección ha sido usurpada con
fraudes y componendas con los patronos para convertirla en instrumento del
fascismo.
Por encima de todo, dejemos claro que las conquistas de la Constitución
Bolivariana y la revolución no se negocian. Acabemos de una vez con el
golpismo y demos paso ya a la realización y disfrute definitivo de las
conquistas de este proceso revolucionario, a la instrumentación de un plan
económico y social de emergencia para las grandes mayorías que saque al país de
la tenaza de la deuda externa fraudulenta y permita el pago de la deuda social,
así como la justa distribución de la riqueza y la democracia de los trabajadores
y el pueblo por la que estamos luchando. Para ello, proponemos
como acción inmediata:
Asambleas populares cívico-militares por cada
ciudad o centro poblado para garantizar el efectivo control
territorial y operativo de los puntos estratégicos que se
definan.
¡ Unidos Pueblo y Militares por el control de
los medios de producción, distribución y consumo !
Movimiento 13 de abril.