El golpe está en pleno proceso, pero las operaciones no son militares, sino
de sabotaje a los servicios públicos, terrorismo callejero y fundamentalmente
ataques psicológicos a la población.
Los ataques psicológicos se están haciendo a través de mensajes difundidos
por los canales de televisión y estaciones de radio que están apuntando hacia la
producción de reacciones emocionales en la audiencia que faciliten o dificulten
la ejecución de ciertas conductas.
Los objetivos de estos ataques son los siguientes:
Audiencia neutral y favorable al Gobierno: los mensajes donde se muestran los
disparos sobre los manifestantes de la Plaza Altamira, la sangre y el
dolor de sus familiares, están dirigidos a producir culpa en las audiencias
neutrales y favorables al Gobierno. Los organizadores del golpe pretenden que
los sectores de la población que hasta ahora han permanecido neutrales en cuanto
a su participación en las movilizaciones de calle que ha desarrollado la
oposición, se sientan culpables por su comportamiento y responsables por no
haber evitado la muerte de inocentes. Pretenden también generar culpa y
vergüenza en los sectores que apoyan al gobierno y favorecer la inacción y la
paralización del comportamiento al difundir la idea de que los sectores que
apoyan al gobierno son minoritarios y violentos.
Audiencia opositora: en la audiencia opositora al gobierno, estos mensajes
pretenden generar reacciones de frustración ante crímenes impunes cometidos por
el gobierno. Los golpistas pretenden que la frustración, facilite la
ejecución de acciones agresivas en la audiencia opositora que ya está
movilizada, que se generen los impulsos a la ejecución de acciones violentas en
la calle: ataques contra vecinos chavistas, saqueos de comercios y cualquier
expresión violenta.
El objetivo estratégico es la producción de un ambiente generalizado de caos
y violencia que al ser reseñado a su vez por los mismos medios que lo producen,
difunda la idea en el ámbito internacional de que Venezuela requiere una
intervención de fuerzas multinacionales que restablezcan el orden.
Ante estos ataques psicológicos la única defensa es también psicológica.
Acciones urgentes ante los ataques psicológicos:
1. No permita que ningún niño vea los canales de televisión. En la medida de
sus posibilidades reúna a varios niños y organice juegos en los que todos puedan
participar. La presencia del juego infantil, además de favorecer la salud
psicológica de los mas pequeños, le dará a usted como adulto fortaleza para
resistir los ataques y favorece un clima de sosiego.
2. Reúnase con sus familiares y amigos para compartir
opiniones, esto fortalecerá su identidad de grupo y permitirá
identificar las mentiras evidentes que transmiten los canales de televisión.
Desarrollen actividades de cohesión, como por ejemplo: comer juntos.
3. Infórmese por vías alternas: llamadas telefónicas a sus
amigos y familiares en diversas zonas de la ciudad o del país, intercambie
mensajes de correo electrónico dentro y fuera del país, consulte sitios web
alternativos, escuche y vea los medios oficiales para obtener información
diferente.
4. No responda a la agresión verbal de sus familiares y amigos que se
oponen al gobierno. Emita alguna respuesta como por ejemplo: "Esa es tu
opinión y yo la respeto". No trate por ningún medio de cambiar la opinión de su
interlocutor, esto solo incrementaría a su vez su necesidad de convencerlo a
usted. Tome conciencia de las cosas que hasta ahora los han acercado y trate de
compartirlas con ellos. No olvide que son personas importantes para usted, no
son sus enemigos.
3. Desconéctese progresivamente de la visión de los canales
para combatir la compulsión natural a permanecer pegados a la pantalla, tome
conciencia de que si deja de verlos no estará desinformado, se sentirá mejor.
Pruebe lo siguiente:
4. Sintonice cualquier canal comercial. No intente
identificar contradicciones, trucos de cámara, hechos falsos o cualquier otra
manipulacion informativa. Esto solo logrará que usted se involucre y quede
atrapado emocionalmente en un forcejeo subjetivo con el mensaje. Usted dice:
"Esto es falso". El mensaje dice: "Este hecho es cierto"; repitiéndose esta
dinámica en un agotador ciclo infinito. Baje el volumen. Observe por cinco
minutos los gestos de los locutores, entrevistadores y entrevistados. Tome
conciencia de lo que dicen esos gestos: Si la persona baja la mirada o no mira
de frente a la cámara está mintiendo o evadiendo el contenido de lo que está
diciendo. Si al contrario la persona hace un contacto visual exagerado hacia el
televidente (como por ejemplo la forma en que lo hacen Antonio Ledezma o
Leopoldo López, que incluso casi no pestañean), están fingiendo veracidad,
seguramente asesorados por psicólogos mercenarios. Si la persona tiene una
postura encorvada de hombros, refleja desanimo y baja autoestima. Si la persona
mantiene una media sonrisa (como lo hace Carlos Fernández - Televen o Napoleón
Bravo - Venevisión), están fingiendo superioridad y seguridad en si mismos. Si
la persona hace gestos exagerados con los brazos y las manos y saca el pecho,
esta fingiendo agresión y control de la situación. Si la persona se mantiene en
una exagerada postura rígida (como la postura de Juan Fernández - PDVSA) está
controlando sus gestos para que el televidente no pueda leer lo que dice su
cuerpo. Deje de observar la pantalla, no suba el volumen, no apague el
televisor, levántese y llame a cualquier allegado importante para usted y
converse un rato. Regrese al televisor, sin subir el volumen, revise los demás
canales comerciales y si lo desea a haga el mismo ejercicio. Luego apague le
televisor y dedíquese a cualquier otra actividad placentera preferiblemente en
grupo. Recuerde que el objetivo de el ataque psicológico, es involucrarlo a
usted en la dinámica agresión-agresión. No lo permita.
Sres. de Aporrea, estamos conformando un grupo de venezolanos cuyo objetivo
es organizar acciones legales que limiten o eliminen totalmente las operaciones
de guerra psicológica que están llevando a cabo los canales de televisión
venezolanos. Este trabajo implica la recolección de evidencias audiovisuales y
la elaboración del soporte psicológico profesional que demuestre tales
operaciones, así como la elaboración del soporte jurídico que identifique las
violaciones a la Constitución Nacional, la Ley Organica de Protección al Niño y
al Adolescente y la Ley de Telecomunicaciones. Mucho les agradecería ponerme en
contacto en la medida de sus posibilidades con cualquier grupo o profesional que
pueda participar en estos puntos específicos. Ya existe una clara conciencia en
toda la población de esta situación, en este momento es urgente hacer el trabajo
técnico que sea necesario para emprender las acciones a que haya lugar. El
resultado de este trabajo puede incluso desembocar en la recolección de firmas a
nivel nacional para solicitar la convocatoria de un referéndum consultivo para
que la población se pronuncie sobre la revocatoria de las concesiones a los
canales de televisión y la apertura a una licitación internacional para nuevas
concesiones bajo un nuevo marco regulatorio.
Mucho agradecería su colaboración.
Hebert Tovar
Psicologo
harvar@cantv.net