|
La revolución bolivariana constituye una conquista del pueblo de Venezuela y, dialécticamente, como en todos los procesos históricos y revoluciones que han impulsado el desarrollo social de la humanidad, las contradicciones emergen como parte del proceso mismo, del nacimiento y consolidación de una nueva sociedad que será, en nuestro caso, la que se encuentra claramente delineada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Por ello, en nuestra condición de revolucionarios, revolucionarias y protagonistas comprometidos (as) con este primer paso, y con los que vaya imponiendo la dinámica transformadora nuestro país, nos sentimos en la obligación de realizar algunos señalamientos sobre lo que esta ocurriendo en la Universidad Bolivariana de Venezuela.
Contra la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) se desplegó una campaña de descrédito desde su fundación en julio de 2003,incluyendo a las personas que dirigieron, en una primera etapa, su construcción y desarrollo como proyecto educativo innovador al servicio de la nueva República A través de varios medios de comunicación se avanzó en el desprestigio de la UBV por parte de sectores de la oposición y por grupos que fingen respaldar la emancipación de nuestro pueblo, cuando en realidad sus concepciones, prácticas y estilos políticos contravienen las disposiciones constitucionales, le sirven a los intereses de la oposición y atentan contra el desafío de impulsar la democracia participativa y protagónica. Muchos de estos factores de descrédito basados en la supuesta falta de relación de proyecto inicial UBV y las comunidades, entre otros, trajo consigo un cambio de autoridades que venían a llenar dicha falta y a “poner orden en la universidad” Sin embargo, vemos con preocupación como no sólo ninguno de estos objetivos se ha cumplido, por el contrario, el proceso de desprestigio y descrédito se ha afianzado. Esta campaña que continúa se evidencia en las opiniones que aparecen en el Nacional (3/2/05) y el Quinto Día (4/2/05).
En este sentido, contra las políticas de la nefasta cuarta república y el funcionamiento que actualmente impera en la Universidad Bolivariana de Venezuela, hemos tomado la decisión de hacer pública nuestra posición al respecto, una vez efectuada la renuncia a nuestra condición de profesores (as) y de haber denunciado internamente las situaciones que seguidamente se describen y de las cuales, no nos vamos a hacer cómplices:
1. Realizado el cambio de autoridades en el mes de octubre de 2004 comenzó la descalificación y el deshonesto desconocimiento del trabajo realizado durante los catorce meses anteriores, tales como creación de sedes, diseño de once programas de formación, creación de dos campos académicos, diseños curriculares, proyectos con comunidades, presencia política, y cátedras abiertas, entre otras; negando así, la historia de la institución, sus debilidades, fortalezas y avances; así como el Documento Rector que le dio origen, cuya aprobación por el Consejo Nacional de Universidades fue el producto final de un abnegado trabajo dirigido por académicos de larga historia revolucionaria.
2. La improvisación en la revisión curricular que impulsa esta nueva gestión, eliminando materias y unificando arbitrariamente otras, sin un criterio establecido, lo que evidencia la falta de directrices y competencias en esta materia, generando un caos a lo interno de los programas de formación de grado, lo que seguramente afectará el inicio real del período académico, violentando así, las disposiciones consagradas en los Artículos 103 y 104 de nuestra Constitución.
3. La paralización de la universidad, bajo el pretexto de la revisión curricular, ha mantenido a los estudiantes fuera del recinto universitario por casi tres meses. Esto a su vez ha afectado la continuidad de los proyectos realizados con las comunidades, las cuales se encuentran a la expectativa de la continuidad de los proyectos iniciados en el 2004.
4. El cierre de los canales de participación con respecto a la construcción del proceso de municipalización –que ya existía y estaba en práctica-, y la reestructuración curricular, –al margen del Documento Rector-, ha ocasionado que tanto los profesores como los estudiantes estemos excluidos de los procesos de toma de decisiones con relación al destino de la universidad.
5. La notable deserción estudiantil de la primera cohorte de los Programas de Formación de Grado (PFG) Gestión Ambiental, Comunicación Social y Gestión Social del Desarrollo Local, evidenciada en el proceso de inscripción llevado a cabo durante las últimas semanas de enero y comienzo de febrero de 2005.
6. La segregación, estigmatización y persecución hacia los profesores y profesoras que han mantenido una actitud crítica con relación a las prácticas antidemocráticas y contrarrevolucionarias.
7. La dilación del inicio de clases previsto en un principio para el 10 de enero de 2005 y luego ajustado, sin contenido académico alguno, para llevar a cabo el mandato presidencial de iniciar las clases el 14 de febrero, y que nuevamente ha sido pospuesto. Cabe destacar, un hecho alarmante: los contenidos de las materias que conforman los programas de formación aún no están listos debido a inadecuada gestión de las actuales autoridades y sus practicas contradictorias e incoherentes, lo que consideramos como una inaceptable muestra de irresponsabilidad académica y política.
Por todas estas razones, y otras de igual gravedad no expuestas por el poco espacio, repudiamos el chantaje que se pretende hacer al calificarnos ridículamente de contrarrevolucionarios por el hecho de, denunciar responsable, abierta y críticamente las actuales irregularidades en la Universidad Bolivariana de Venezuela, una vez agotados los canales internos de comunicación para la solución de éstos graves problemas, como en su momento lo sugirió el actual Ministro de Educación Superior.
Manifestamos públicamente, nuestra preocupación por lo que ocurre en la Universidad Bolivariana de Venezuela, y hacemos un llamado abierto a la comunidad estudiantil y a las comunidades en general para que juntos conformemos la contraloría social de un proceso educativo superior, único en América Latina y El Caribe, que realmente sea incluyente, democrático, participativo y protagónico. Es importante destacar que estamos haciendo historia, y de nosotros y de nosotras depende qué tipo de universidad, qué conocimiento y qué relaciones entre alumnos, profesores y la nueva sociedad dejaremos como legado a las generaciones que nos siguen y velan atentos por sus derechos, tanto en el pueblo de Venezuela como en los demás pueblos del mundo. Así mismo, sostenemos la necesidad y la urgencia de iniciar, de una vez por todas, un proceso constituyente universitario y que sea desde el seno de las comunidades que se de a luz la universidad popular que queremos.
Los abajo firmantes,
Maria Eisa Al cheik CI. 11.819.179
Jessie Blanco CI 11.409.862
Victoria Velasco CI. 13.515.14
Carlos Castejón CI 10.284.466
Yarisma Pérez-Aparicio CI 8.165.405
Erick G utierrez CI. 6.976.990
Aracelis Navarro CI. 5.427.914
Adrián Padilla CI. 4.888.598
Natalia Yejo CI. 8.169.377
Ramón Alirio Contreras CI. 12.376.070
Caracas, a los 18 días del mes de febrero de 2005.
Articulo leido aproximadamente 1477 veces
|