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La respuesta es sencilla: Aplicándoles un instrumento de evaluación de desempeño y asignando un peso al resultado de su valor agregado al proceso revolucionario, en términos cuantitativos y cualitativos.
El primer paso es poner la dirección de personal, íntegramente, en manos de gente afecta al proceso ( donde no sea posible, se creará una nueva unidad estratégica con la responsabilidad de hacer las evaluaciones y tomar las decisiones derivadas de estas), y asignar a esta unidad la actualización de los sistemas de evaluación, de forma que estos instrumentos incorporen a las existentes, las nuevas dimensiones a evaluar. Estas nuevas dimensiones podrían denominarse: a.) Responsabilidad social del cargo o función, y b.) Resultados concretos en la disminución de la lentitud o falla burocrática.
El segundo paso consiste en asignar a cada cargo o funcionario una serie de objetivos tomando como base la APO ( Administración por objetivos ) de Peter Drucker, ampliamente probada y conocida. Estos objetivos se diseñarían tomando en cuenta el plan estratégico de la institución.
El tercer paso consiste en asignar a las nuevas variables un peso sustancial en la evaluación, y acordar con los sindicatos y demás entes reguladores, el basamento legal para poder aplicar los correctivos o tomar las decisiones que correspondan según el desempeño pobre o meritorio del personal objeto de evaluación. Una decisión, ahora objetiva y fundamentada en su desempeño, podría ser por ejemplo, mover al funcionario a otro puesto si su ejecución fue pobre desde el punto de vista del resultado. Y expulsarle, congelarlo, enviar de vacaciones, ó trasladarlo a otra organización donde no pueda hacer mucho daño, en caso de comprobarse un resultado muy por debajo de lo esperado o pactado, darle además un tiempo o entrenamiento para que corrija, pero una vez reducido, y si no aprovecha su oportunidad, expulsarle de la administración pública.
Ya existen en el mercado venezolano, instrumentos de evaluación que podrían aplicarse. Es un modo objetivo, razonable, rápido y sano de poner a trabajar como es debido a quienes se esfuerzan en entorpecer nuestra revolución bonita dentro de las Administración Pública y al mismo tiempo de registrar y reconocer los méritos de quienes, teniéndolos, son con frecuencia objeto de la saña de gente inescrupulosa.
Orlando_venempleos@yahoo.es
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