A propósito de la presentación del Centro de Saberes Africanos

Los estudios africanos y afrodescendientes en Venezuela

Como primer antecedente de estudio de cultura africana y afrodescendiente lo encontramos en Venezuela  en la década de los cuarenta del siglo XX, Para esos tiempos la figura de Juan Pablo Sojo, creador del tema afrovenezolanos, dejo en su novela Noche Buena Negra y sus escritos folklóricos, llamados temas y apuntes Afro-venezolanos sus aportes. Por otro lado  la creación del Servicio de investigaciones folklóricas dependiente del Ministerio de Educación con Juan Liscano en su dirección. Hasta ahora considerado el inicio institucional de este tipo de estudio. Se agrupo un sinnúmero de estudiosos, intelectuales y músicos que se acercaron desde una óptica reductora a recopilar información y datos sobre el acervo musical, danza y literatura oral. La fiesta de celebración del inicio del gobierno de Rómulo Gallegos, sentado sobre una concepción de carácter populista, contó con la participación por primera vez de representantes de zonas rurales con sus danzas y música particular. Los afrodescendientes participaron con los tambores de Curiepe de barlovento, estado Miranda. Se considera esta fecha importante y el reconocimiento de la cultura afrodescendiente. En el año de 1948 se encontró la diversidad cultural de pueblos venezolanos un espacio posteriormente castrado por militares ambiciosos y enterrado por la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, este gobierno basado en un proyecto de corte nacionalista que manipuló los símbolos indígenas y patrióticos para sus intereses ideológicos. La incorporación del Dr. Miguel Acosta Saignes en esa misma época a la Universidad Central, primer antropólogo profesional del país a las actividades académicas y quien crea cátedras donde se incluye el tema de África y su diáspora. Debemos recordar que fue expulsado de país en el año 37 a México, allí realiza estudios de antropología. Su tesis doctoral titulada la Vida de los Esclavos Negros en Venezuela, forma parte de los textos clásicos sobre la temática, publicado en 1967 con prologo de Roger Bastide. Estas dos corrientes de intelectuales recibirían profunda influencia del fundador de los estudios afrocubanos Don Fernando Ortiz. Hasta su muerte el maestro Acosta Saignes dicto conferencias, clases y ponencias en cualquier evento sobre la temática, dejando por sus obras una tradición enmarcada en la línea de trabajo etnohistoria principalmente, aun teniendo producción intelectual en el folklore y otros temas. Destacamos sus aportes como de obligatoria revisión para la compresión de la historia de esos estudios, para comprender la ruptura del autor con los esquemas folklóricos anteriores. El maestro Acosta Saignes nunca abandono su compromiso político y militancia intelectual.

Posteriormente encontraremos en los años sesenta, la década siguiente, en la Universidad Central de Venezuela, el trabajo de investigación del recién graduado antropólogo Alfredo Chacón sobre la comunidad de Curiepe, presentado como tesis doctoral décadas después con el mismo nombre. Entendemos que fue la primera investigación sistemática sobre una comunidad de afrodescendientes en la llamada era post dictadura, con la peculiaridad de haber incorporado estudiantes como auxiliares de investigación que formaría parte de la planta docente de la Escuela de Antropología. Consideramos que la coyuntura política que se vivió en el país, violencia, torturas, desapariciones etc., Se coloco la mirada en otros temas sociales y la izquierda que tenia fuerte influencia en el mundo académico, no consideraba el tema de afrodescendiente o la diversidad cultural como prioritario. Desde una visión cerrada excluyo todo los temas culturales por darle importancia a lo político como principal línea de investigación social. Abra una pausa de aproximadamente quince años, un vacio propio de la conflictividad política de esa década, debates sentados sobre la guerra fría y agresiva realidad política.

La mitad de los años setenta representa por distintos factores tiempos de tensiones sociales, rectificación de los sectores de la izquierda, crisis en las ciencias sociales, el multiculturalismo, los nuevos escenarios de lucha, defensa de la identidad popular y la renovación universitaria. Una nueva fase, muy positiva para la incorporación del tema en las universidades, se crea la opción de estudios afroamericanos en la Escuela de Sociología y Antropología de la Universidad Central de Venezuela, dirigida por Michaelle Ascencio, oriento y asesoro hasta finales de los ochenta, una veintena de tesis de grado sobre el tema, las producciones de su primera etapa se centraron en tomar las poblaciones de Birongo, Barlovento y el pueblo de Bobures en el sur de lago como espacio para la reflexión y reivindicación de lo afrovenezolano, indiscutible influencia de Bastide y la antropología de la descolonización, una respuesta contracultural desde la academia, sus limitaciones, no genero militancia ni compromisos mas allá de sus tesis, claras denunciantes y novedosas. La opción de Estudios Afroamericanos forma parte de esta historia del pensamiento y conocimiento sobre lo africano en Venezuela. Somos parte de esa herencia académica y opción intelectual.  En la Universidad Católica Andrés Bello la profesora Angelina Pollack-Eltz crea una línea de investigación sobre lo afroamericanos publicando sus investigaciones. Individualmente mantiene su coherencia y trabajo, independientemente de no compartir sus posturas, debemos obligatoriamente revisar sus producciones como consecuencia de una ciencia social cargada de valores europocentricos.

Hasta la actualidad las investigaciones de carácter histórico sobre el tema tenían en la figura de Federico Brito Figueroa un protagonista importante, la producción sobre la historia de la trata de esclavos, desde una perspectiva teórica marxista y deslindando terreno con la historiográfica oficial que excluyó el africano y sus descendientes de la historia, mas adelante concretara algunos proyectos académicos. Vale destacar que creó una escuela de pensamiento en lo histórico, que se valoriza hoy en instituciones y grupos de investigación que sobrevivieron a la crisis del pensamiento crítico. Podemos incluir por otro lado, la importante obra de la historiadora Emilia Troconis de Veracochea, gruesa en su producción intelectual que colinda con su discreción y protagonismo en el mundo académico. Mención especial la publicación de Cuadernos Afroamericanos con los auspicios del Instituto de Antropología e Historia, revista dirigida por Acosta Saignes muestra de la perseverancia y constancia del maestro en su afinidad al tema. Esta década fue acompañada por un movimiento cultural que incorporo distintos grupos e individualidades que realizo el evento popular mas importante en defensa de la identidad cultural, nos referimos al realizado en Barquisimeto en el año 1979, por el movimiento por los poderes creadores del pueblo. Este tiempo es el inicio de los movimientos sociales, que pedían protagonismo ante las inoperantes estructuras de un estado agotado y el desarrollo de la crisis de los partidos, tanto de izquierda como de derecha. La concientización de asumir la defensa de sus derechos ante el atropello de los sectores dominantes. Luchas obreras, gremiales, ecológicas y sobre todo la lucha de los indígenas y el inicio de las primeras células organizadas del movimiento afrodescendiente organizado socialmente. Distanciándose del activismo folklórico y lo meramente entregada a la difusión de la música popular.

Comenzando a la década de los años ochenta Jesús Chucho García, crea el Taller de Investigación y documentación de la cultura afrovenezolana, donde realiza encuentro de las comunidades de La Sabana – Estado Vargas, Barlovento y Bobures. De allí se crea conjuntamente, entre Jesús García y el profesor Arnaldo Este, de la Escuela de Filosofía de la UCV, en 1983, el Taller de Educación Básica y Cultura de Resistencia trabajado el área educativa incorporando a los cultores a las aulas de clase y validando sus conocimientos ancestrales en comunidades de Barlovento, Chuspa y La Sabana. Posteriormente Jesús García crea con los profesores Tomas Ponce y Jesús Blanco Sojo, lamentablemente fallecidos, el Centro de Investigación de la cultura Barloventeña (Hoy CEIBA) desde donde realizan seis encuentros de historia regional y diversidad cultural dirigidos a docentes con resultado de investigaciones para aplicarlas en sus respectivas escuelas. Mención especial le debemos al Centro de Estudios Afroamericanos “Miguel Acosta Saignes” de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela, en la mitad de década de los ochenta, coordinado por Jesús Chucho García, agruparía músicos, intelectuales, docentes universitarios y cultores populares, donde se organizaron tanto eventos nacionales como internacionales que colocaron nuevamente el tema en los escenarios menos esperados. Etapa que impulsaría definitivamente el tema de los afrodescendientes en las universidades y otros espacios. La producción intelectual de Jesús Chucho García empujaría teóricamente y daría un giro a la visión de la cultura afrodescendiente, piso del discurso de los futuros movimientos sociales afrodescendientes. Compartimos personalmente esta experiencia, debemos reconocer que hoy, el intelectual con mayor producción es nuestro amigo Chucho García, veinte libros publicados y el mismo número de artículos en revistas, programas de radio y sobre todo compromiso político. Hoy se encuentra en responsabilidades como Encargado de Negocios en nuestra embajada en la república de Angola, bien merecido tiene que se le reconozca sus meritos y sea llamado a encabezar los entes que orientan las políticas sobre este tema.

En los ochenta tenemos la creación de la maestría de historia de Asia y África en la Universidad Santa María bajo la sombra de Brito Figueroa, coordinada por Evelyng Bravo egresada en Historia del Pedagógico de Caracas con postgrado del conocido Colegio de México, una promoción completa de especialista, culminando con una II cohorte sin egresar su mayoría. Destacamos el trabajo investigativo de José Marcial Ramos Guedez como historiador y compilador de los trabajos sobre esclavizados y la literatura especializada, fue una pieza clave en impulso de la documentación del tema. Esta experiencia de la Universidad Santa María, única en cuarto nivel, se vinculo a la creación del capítulo nacional de la Asociación Latinoamericana de Estudios Afroasiáticos teniendo como sede la ULA- Mérida realizando varios congresos nacionales y uno internacional realizado en la Ciudad de Caracas. Para ese mismo tiempo en la Universidad Central de Venezuela, en la Escuela de Psicología, la Profesora Ligia Montañés, crea una línea de investigación sobre racismo, prejuicio racial y endoracismo en Venezuela, la producción de muchas tesis permitirían nutrir en un futuro los discursos para la aplicación de políticas públicas de esa competencia. Hay que resaltar el esfuerzo individual de un intelectual como Arturo Álvarez en la Universidad Rómulo Gallegos, dedicado al tedioso y riguroso tema de los toponímicos en Venezuela de origen africano, dejando un avance importante y literatura suficiente. Apenas en la Universidad de Oriente con su departamento de folklore, dirigido por Benito Irady recopilaba informaciones etnográficas en las comunidades afrodescendientes de la zona oriental. Igualmente el peso de Juan De Dios Martínez en la Universidad de Zulia no permitió que el olvido impregnara la Universidad del Zulia, su apasionado trabajo en las comunidades del sur del estado ratifican su lugar en esta historia, dejando una obra intelectual y una práctica comprometida con las comunidades afrodescendientes del sur del lago. En la principal casa de estudios del Zulia un grupo de Historiadores encabezados por Antonio Soto y Rutilio Ortega trabajaron la presencia de los esclavizados en su región, aproximando sus producciones al cambio en los programas de estudios sobre el tema, actualmente sus seguidores intelectuales mantiene continuidad del trabajo. La honesta escritura de Juan Ramón Lugo en Sierra de Falcón, no permitió que el olvido cerrara el paso a José Leonardo Chirino. Igualmente los trabajos investigación comprometida realizados en la Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo, coordinados por el Sociólogo Eric Núñez en las Comunidades de San Millán y municipio Veroes del estado Yaracuy, ligado por cierto al postgrado de la Santa María. En ese mismo orden la Fundación Buria dirigida por Reinaldo Rojas en Lara, Docente de la Universidad Centro Occidental y Pedagógico de Barquisimeto, trabajando sobre la historia y etnohistoria de los afrodescendientes en esa zona del País. La iniciativa que ha mantenido en estas dos últimas décadas mayor continuidad en los espacios universitarios lo encontramos en la Universidad de Los Andes, esfuerzo dirigido por el Profesor Hernán Lucena Molero. El Centro de Estudios de Asia y África convertido en una fundación, generando múltiples actividades, se ha convertido en una institución especializada en el tema.  Lo reiteramos, Mérida se convertiría en el único espacio para el debate del tema de África y la experiencia exitosa de su publicación Humania del Sur, hasta la actualidad con permanencia. La experiencia de la década del 80 estuvo marcada por la notable influencia de una excelente figura de los estudios africanos, nos referimos a Armando Entralgo, director del Centro de Estudios de África y el Medio Oriente de Cuba (CEAMO), un erudito del tema, investigador nato y diplomático en el terreno, Hoy su obra todavía por valorarse. Entralgo fue paseado por lo espacios de distintas Universidades por la red de estudiosos del tema de Africa y la diáspora, Su admiradores tiene preparado una selección de sus mejores escritos y ensayos para la espera de su publicación. El CEAMO considerado como una de las instituciones de mayor prestigio en investigaciones sobre África mantenía contacto permanente con los estudiosos en Venezuela. Curiosamente todo se realizaba en tiempos de la IV República, hoy encontramos trabas burocráticas para realizar un proyecto de ese tamaño. Debo mencionar la actividad del CENTROPEP quien junto a la Comisión Sur realizo en agosto del 1990 un Seminario Internacional África: Economía, Política; Cultura y Sociedad ponentes africanos y nacionales, Recordamos este evento principalmente porque Francisco Mieres pertenecía a este Organismo como representante de la UCV y era dirigido por Rebeca Sánchez Bello, cumpliría funciones posteriormente en un pasado reciente como embajadora nuestra en Marruecos y actualmente representante ante la UNESCO. Francisco Mieres, ya fallecido, realizo una brillante ponencia que junto a la muestra de la Casa de África de Cuba traída como exposición itinerante, la presentación de ponencias de intelectuales Africanos y nacionales como el intercambio con grupos artísticos africanos, Nigeria y Gabón, resaltaron este evento solitario pero de referencia importante sobre el tema de áfrica. El logro positivo del evento fue cumplido gracias a la contribución de Evelyng Bravo y la alianza del postgrado que dirigía.

Cabe subrayar el esfuerzo realizado por el Instituto de Estudios Étnicos y tradicionales de Paria desde hace veinte años en el reconocimiento de los aportes históricos y socioculturales de los afrodescendientes en la región oriental, EL Estado Sucre particularmente, a nuestra nación, la labor encomiable de Juan de Dios Díaz y Gregoria Urbano se fortalecen al vincularse posteriormente al movimiento social afrodescendiente. No podemos dejar por fuera la Asociación Venezolana del Caribe orientados por el riguroso y humilde Andrés Bansart que permitió que la temática africana por supuesto en el Caribe, se encontraba permanentemente en la agenda de sus eventos, hoy este espacio por renovarlo en su gestión. La admirable labor del Profesor Ernesto Wong Maestre dictado los seminarios sobre África en la escuela de estudios Internacionales en la UCV, solitario pero consecuentemente solidario con el continente madre, aportando para la mayor compresión de esa compleja realidad. No puedo dejar afuera a Rafael Strauss en la escuela de Historia de la UCV, egresado igual que Acosta Saignes de la Escuela mexicana de Antropología sembrando preocupación por nuestros estudios y la cultura popular. Seria mezquino al no escribir sobre el silencioso trabajo del Dr. Scott, intelectual afronorteamericano que tenía su biblioteca personal a la disposición del público en la Biblioteca Nacional. La sala de África, junto a colecciones de objetos africanos pertenecientes a nuestro patrimonio decoraba la curiosa búsqueda de quienes nos interesaba el tema. Este improvisado bibliotecario formo mucha gente con su colección, hoy día no hay en nuestras bibliotecas una colección publica del tema áfrica, africanos y afrodescendientes. Solo conozco las privadas y la que tiene el centro de estudio de la ULA. Urgente la creación de centros de documentación y bibliotecas especializadas.

Los tiempos de revolución encuentran un movimiento social afrodescendiente organizado y creciendo en sus metas, nace la Red de Organizaciones Afrovenezolanas, fundada por Chucho García, participan en la Alianza de organizaciones afrodescendientes en América Latina y el Caribe, participan en el 2001 en la Conferencia de Durban, un año después de fundada, el papel de los movimientos sociales fue clave en el debate y las contribuciones para su declaración final y su plan de acción. El mayor logro político para su historia. Se crea en el 2005 el Viceministerio Para África  en nuestra cancillería, el internacioalista Reinaldo Bolivar gerencia la experiencia creadora de una nueva política exterior para el continente olvidado por las elites diplomáticas, su concepción humanista, revolucionaria y anti-imperialista marca un nuevo rumbo. Queremos resaltar que paralelo comienza a despertar nuevamente un interés en conocer y difundir sobre la realidad compleja del continente africano. Los festivales de los pueblos de Africa, convocando a encuentros de movimientos sociales y abriendo espacios para encuentros de intelectuales de ambas regiones, Las publicaciones del Instituto Pedro Gual sobre África, la propuesta de la cátedra libre de Africa en muchas universidades de nuestro país, recientemente, noviembre del 2010 se realizo el primer encuentro de coordinadores en Sam Juan de los Morros. Nosotros mismos, al retornar de nuestra misión como diplomático en Guinea Ecuatorial con el apoyo de la Red de Afrodescendientes de Venezuela el 7 de Mayo del 2010, fundamos la Cátedra Libre de Estudios Africanos y Afrodescendientes "Miguel Acosta Saignes". En corto tiempo de vida hemos organizado dos eventos nacionales, uno internacional, participado como invitados en tres eventos en América latina y mantenemos una opinión crítica en los pocos espacios que abarcamos, caminando para el primer año lleno de planes y expectativas.

Cuando recibimos la invitación para la presentación del Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre Africa y su Diáspora o Centro de Saberes Africanos, para celebrar su nacimiento se nos ocurrió remover nuestras notas sobre la historia de los estudios Africanos y Afrodescendientes pensados para mi tesis doctoral. Primeramente porque debemos conocer sus antecedentes, responde a una tradición y luchas en el terreno académico y en lo político. También para subrayar que hay una memoria y lógica de porque surgen las iniciativas, la Revolución Bolivariana como contexto histórico solo permite que surjan estas iniciativas, esperemos que el estado venezolano no le niegue un recurso no titubee en valorar la importancia de una herramienta para conocer y comprender esta difícil y compleja realidad. Aun no conociendo sus planes, levanto mi mano en señal de aprobación, espero que la diversidad de conceptos, los multidisciplinario en sus abordajes y lo abierto sean las características de esta nueva criatura, le deseo lo mejor y cuente con mi humilde colaboración.

(*)Coordinador Cátedra Libre de estudios

Africanos y Afrodescendientes, Miguel Acosta Saignes.

Red Afrodescendientes de Venezuela.

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