
The Washington Post publicó el viernes en Portada declaraciones del comandante Isaiah Wilson, historiador, académico y estratega del Pentágono, afirmando que la invasión de Irak se llevó a cabo sin un plan formal para la posguerra.
Esto, según su juicio, a causado lasimprovisaciones que han producido lo que hasta la fecha es una "mediocre" actuación del Ejército de Estados Unidos en el país ocupado.
Wilson señala que que aunque algunos discutieron como llevar a cabo la invasión nadie se molestó en poner por escrito un plan con la necesaria estrategia para aplicar después de concluidas las grandes operaciones de combate.
De acuerdo al análisis del especialista -hasta ahora inédito- como resultado de esta flagrante carencia de planificación, las fuerzas militares de Estados Unidos perdieron su posición dominante en Irak durante el verano del 2003 y desde entonces no han podido recuperarla.
"En los dos o tres meses de ambigua transición, las fuerzas de Estados Unidos perdieron poco a poco el impulso y la iniciativa ganadas sobre un enemigo fuera de balance. Desde entonces, Estados Unidos, su Ejército y la coalición de países dispuestos no han intentado más que ponerse a la altura", afirma Wilson.
El estratega califica la actuación del Pentágono en Irak como "mediocre", lo que conlleva el peligro de "perder la guerra a pesar de supuestamente haberla ganado".
En la visión de Wilson hubo que esperar siete meses después de la caída de Bagdad hasta que las autoridades de ocupación formularan un plan de post-combate.
La demoledora crítica afirma que junto a la carencia de un número suficiente de tropas de ocupación, esta guerra ha sido concebida "con miras demasiado estrechas". Las autoridades militares -sigue Wilson- tendieron a pensar que las operaciones después de la invasión eran "misión de otros", considerando que lo decisivo fue derrocar al régimen de Saddam Hussein.
El comandante Wilson -que el próximo año tiene previsto incorporarse al claustro de profesores de la Academia de West Point- reserva sus más duras críticas a los responsables militares que fallaron a la hora de anticipar la situación estratégica de Irak y prepararse para ello.
Según el experto, el equipo militar encabezado por el general Tommy Franks (planificador junto a Rumsfeld de la invasión militar) ha demostrado un "aprendizaje atrofiado y reluctancia a adaptarse" a las circunstancias de la post-invasión.
Las críticas de Wilson, cuyos análisis tienen predicamento en una amplia franja de la oficialidad del Pentágono, siguen la misma línea de las emitidas la semana pasada por un editorial de The New York Times que acentúa su crítica en las "falta de planes" de la administración Bush en Irak.
Las declaraciones del prestigioso estratega se producen en un contexto marcado por numerosas críticas y pedidos de renuncia al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, quién empezó la navidad visitando a las tropas de EEUU en Irak, luego del ataque a una base militar estadounidense en Mosul que dejara 19 soldados muertos.
En un intento por neutralizar las opiniones contrarias a su gestión, Donald Rumsfeld ha pasado las festividades de Nochebuena en Irak en una de sus típicas vistas "sorpresa" a las guarniciones militares estacionadas en ese país.
Rumsfeld criticó desde Mosul las visiones pesimistas sobre la situación en Irak, vaticinando una victoria histórica, asegurando el reto en Irak es fundamentalmente un problema de perseverancia.
El presidente George W Bush, que tuvo que reconfirmarlo a Rumsfeld en su cargo, envió una carta de salutación "personal" a cada soldado felicitándoles por las fiestas navideñas.