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Carta de embajadora venezolana a un fulano director
Por: Argenpress.info
Fecha de publicación: 10/12/04
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Este 6 de diciembre, la Embajadora venezolana en Costa Rica, Nora Uribe, le envió una carta al Director del diario costarricense 'La Prensa Libre', Andrés Borrasé Sanou. En ella, la diplomática lo acusa de asuntos muy serios. No es una inculpación menor. Se trata del director de un medio de prensa, que se supone debe respetar el derecho social a la información de los hechos según ocurrieron, sin borrasca ni ocultamiento.

Uribe es periodista de dilatada trayectoria en medios venezolanos y pasión por la verdad. Yo disfruté de la lectura de sus notas sociales y políticas desde los años setenta. Fue Ministra de Información del gobierno de Chávez, además de activa promotora del proceso de transformaciones que vive el país.

Ella se vio obligada a recordarle al director de este medio costarricense, hechos que deliberadamente olvida con el objetivo de defender a sus medios colegas venezolanos, dirigidos por empresarios golpistas. Ambos, el director de La Prensa Libre, como los medios opositores de Venezuela, son defendidos por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el mismo organismo que el 12 de abril de 2002, culminado el golpe de Estado contra Chávez, saludó a la brevísima dictadura 'por rescatar la libertad de prensa y la democracia'.

La molestia de Sanou y la categórica contestación de la Embajadora Uribe, se debe a que la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la Ley de Contenidos. Con ella, los empresarios de medios tendrán por lo menos tres problemas: a) No podrán instalar artificialmente otro golpe de Estado como hicieron en abril de 2002; b) tampoco podrán sostener otra dictadura, así sea fugaz y ridícula como la de Carmona, con las travesuras de Tom y Jerry; c) Se les va a dificultar el desarrollo del lucrativo mercado de sexo, droga y la cadena de chirimbolos necesarios, cada uno a precio de mercado. Son tres buenas razones para que una embajadora le ponga los puntos sobre las íes a un Director cuyo manual periodístico se rige por lo que dijo el inefable Winston Churchill en 1924: 'Podríamos vivir sin periodistas, sobre todo cuando preguntan demasiado, pero no sin medios porque sin ellos el poder se haría insostenible'.

Esta es la carta.

'He leído con detenimiento sus editoriales de los días viernes 26 de noviembre, titulado 'Mal Augurio', y el del martes 30 también del mismo mes, titulado 'Pasmosa desfachatez', en los cuales el periódico que dirige hace varios cuestionamientos a la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Ley Resorte), aprobada recientemente en segunda discusión por la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela.

En primer lugar, no me resulta extraño que de nuevo las baterías de sus críticas las enfile contra este novedoso instrumento, pues ha sido una constante que su diario arremeta contra cada acontecimiento positivo, importante, que ocurre en mi país.

Lo que sí parece un hecho insólito, dada la naturaleza de la empresa que representa, cuyo objetivo, al menos teóricamente hablando, es informar de manera veraz, de acuerdo a los preceptos constitucionales de Costa Rica, sin leer, al menos, el texto aprobado de la Ley Resorte, fundamente sus críticas únicamente en los cuestionamientos de la oposición venezolana, entre ellos algunos medios de información.

¿Extraña coincidencia?. En segundo término, hace una serie de aseveraciones falsas, inexactas y visiblemente tendenciosas sobre la actual realidad sociopolítica de Venezuela.

En el primer editorial, --le recuerda la Embajadora Uribe al director de Prensa Libre-- usted señala que Venezuela vive una 'relativa calma 'más identificada con sentimientos de frustración que de resignación..., después del famoso y sufrido Referendo Revocatorio, del cual salió vencedor el Presidente Hugo Chávez...'.

Como supongo estará informado, el pasado 18 de noviembre, un acto terrorista acabó con la vida de un fiscal de la República Dr. Danilo Anderson- que llevaba los casos asociados al golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez Frías, ocurrido el 11 de abril del 2002.

Este hecho, sin duda, revela la 'relativa calma', de un sector de la oposición 'identificada con profundos sentimientos de frustración', que han optado siempre por la violencia y el terrorismo como método, atentando contra el sistema democrático venezolano que cuenta con suficientes mecanismos para librar la lucha política en el marco constitucional.

Podemos mencionar el propio golpe de Estado, la masacre en Puente Llaguno donde perdieron la vida 19 venezolanos; el sabotaje petrolero promovido por la cúpula golpista entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, que hizo perder a la nación más de 7 mil millones de dólares; los atentados contra instalaciones de nuestra industria petrolera (PDVSA) durante ese mismo paro, las agresiones y atentados contra embajadas de Brasil, Argelia, Colombia y Cuba, algunos con artefactos explosivos, y un sin número de hechos violentos que han causado destrozos de los bienes públicos y privados, heridos y más muertos. ¿Es a esta 'relativa calma' a la que usted se refiere?, que nos ha sometido y pretende continuar sometiéndonos la oposición terrorista venezolana.

Ciertamente el Referendo Revocatorio en Venezuela ha sido extraordinariamente 'famoso y sufrido'. Famoso, porque es la primera vez que un presidente en ejercicio se somete a una evaluación de su gestión a mitad de período, gracias a la Constitución política que los venezolanos nos hemos dado, luego del proceso constituyente de 1999 ¿No le parece un mecanismo de la más pura democracia, como para haber merecido una extraordinaria resonancia nacional e internacional?.

Para próximos editoriales es importante no pasar por alto que la figura del Referendo Revocatorio fue propuesta por el propio Presidente Chávez, durante la Constituyente

También califica usted el referendo como 'sufrido', pues tiene razón, sólo que omite, por qué fue tan sufrido, pero no dice a sus lectores cuanto costó al pueblo venezolano hacer ver a la oposición golpista, esa misma oposición que nos tiene en 'relativa calma', que la vía para dirimir los conflictos en democracia era el camino constitucional.

No se imagina usted cómo sufrimos para que esa oposición entrara en el aro de la legalidad y entendiera que sólo a través de los mecanismos constitucionales, como el referendo revocatorio, podían expresar sus diferencias.

Decíamos: 'recojan sus firmas y si lo logran, soliciten referendo. Y cuál fue la respuesta (tenemos que volver a hacer la lista): el golpe, el paro, los atentados terroristas, violencia y recientemente más terrorismo (caso fiscal Danilo Anderson).

Aunque menciona que el Presidente Hugo Chávez salió vencedor del Referendo Revocatorio, no informa a sus lectores que la cifra de su victoria fue de casi el 20% por encima de la opción que pretendió revocarlo, unos 5 millones 800 mil 629 de votos a favor del NO será revocado. Se trata de un triunfo celebrado por la mayoría del pueblo venezolano (porque se demostró 'sin jactancia- que el pueblo bolivariano es mayoría), y reconocido por todos los gobiernos del mundo, incluyendo Estados Unidos, por más de 100 observadores internacionales (fue el proceso refrendario más observado del mundo), entre ellos el Centro Carter y la OEA.

¿Entonces, a qué 'cuestionamientos y documentadas dudas' se refiere?. ¿Acaso, la oposición venezolana, quienes hasta la fecha son los únicos que dicen lo contrario, (los prófugos Carlos Ortega, Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi, los terroristas y golpistas), tienen mayor credibilidad para usted que la OEA y el Centro Carter, por mencionar sólo dos instituciones? 'Mal Augurio', para usted, porque la respuesta lo compromete.

Dice usted además que 'los medios de comunicación y una importante mayoría de los periodistas venezolanos son de los más combativos e independientes de América'.

De nuevo tengo que decirle que en su oficio es vital leer mucho y documentarse. Busque en los medios venezolanos las ruedas de prensa y numerosas declaraciones de los dueños de tales medios, en las cuales se asumían y se asumen públicamente opositores del Gobierno Bolivariano.

Haga una mínima investigación documental durante el manejo de los medios venezolanos entre 2002 y 2003, y verá cómo no saldrá de su asombro al saber que durante el paro petrolero sólo las televisoras (los medios privados) transmitieron miles de cuñas, con uso además de propaganda subliminal, a favor del paro e igual actuación tuvieron cuando, en una suerte de cadena nacional, llamaban a la marcha que terminó con la masacre en Puente Llaguno y el golpe de Estado contra el Presidente Chávez.

¿Qué es para usted un medio independiente?

También descubrirá a través de videos de la fecha cómo 'combativos' periodistas venezolanos confesaron públicamente su participación en el golpe de Estado, cuando el autoproclamado Presidente Pedro Carmona Estanga, líder de la cúpula empresarial Fedecámaras, disolvía todos los poderes públicos y destituía a gobernadores electos.

De seguir investigando, podrá ver en los registros de las televisoras privadas capítulos repetidos de 'Tom y Jerry', y algunos otros comics importados, durante los días 12 y 13 de abril del 2002, mientras el pueblo venezolano salía a las calles de todo el país para protestar el golpe Estado y reclamar la presencia del Presidente depuesto. ¿A ese silencio informativo, en momentos cruciales de la vida del país, le llama usted 'independencia'?.

Estamos de acuerdo en la 'combatividad' de tales medios en la conspiración contra la democracia, pero será que la independencia se entiende como independencia de algunos y dependencia de otros (¿de quiénes?) ¡Válgame Dios de los lectores!, si no se tienen claro estos enunciados, ética ni conceptualmente.

Con relación a la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, debe saber que el intento por una regulación de los medios de información en Venezuela no es nuevo. Ya en los años 70 el otrora Congreso Nacional hizo un intento, pero cedió ante la presión de algunos medios y ante el freno de algunos diputados representantes de los intereses de esos medios.

En Venezuela, los medios audiovisuales de difusión masiva hacen uso del Espectro Radioeléctrico, que es un bien público. El carácter público del Espectro Radioeléctrico obliga a que su uso sea el de servir a la sociedad a través de la práctica de la libertad de expresión e información, entendiendo que la libertad es un acto de responsabilidad, y del derecho a recibir informaciones veraces y oportunas.

En ausencia del valor ético de la responsabilidad, la libertad degrada y se convierte en arbitrariedad y abuso (de nuevo: ¿recuerda lo dicho anteriormente sobre el silencio informativo durante el 12 y 13 de abril de 2002?) De acuerdo a la Constitución Bolivariana, para defender a la ciudadanía, especialmente a los grupos más vulnerables de la sociedad, el Estado está obligado a producir leyes pertinentes, en un marco de corresponsabilidad Estado-sociedad.

Los ciudadanos tenemos el deber y el derecho de ejercer contraloría social de las instituciones públicas y privadas relacionadas con cualquier servicio de carácter público.

Desde esta perspectiva, la Ley Resorte es una necesidad de los ciudadanos venezolanos, especialmente de los niños, niñas y adolescentes, cuyos derechos se hallan contemplados en una Ley Orgánica fundamentada en el principio rector del 'Interés Superior del/ de la Niño/a', enmarcada además en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (ONU), que señala la importante función de los medios de comunicación para la efectividad de la protección integral de los infantes.

La Ley Resorte, entonces, es un clamor del pueblo venezolano ante tanto atropello mediático, ante el silencio informativo, ante la tergiversación y manipulación de la información, ante la violencia y las escenas de sexo explícito en pleno horario familiar, ante el monopolio de la producción audiovisual.

El editorial aludido habla de violaciones a la libertad de expresión, a la Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto de Derechos Civiles y Políticos. Todo lo contrario, estos instrumentos internacionales establecen la obligación por parte de los Estados de legislar en esta materia, en tanto que los derechos humanos suponen derechos y responsabilidades para los actores públicos y privados.

Finalmente acerca de las relaciones de Venezuela con los países del mundo, entre ellos Libia y Cuba, le quiero recordar que a partir del 5 de julio de 1811 nos declaramos República libre y soberana de cualquier dominación imperial, y en tal sentido actuamos en consecuencia: ejercemos nuestra libertad y soberanía, y defendemos la autodeterminación de los pueblos.

(Nora Uribe Trujillo. Embajada de la República Bolivariana de Venezuela. Costa Rica).

http://www.argenpress.info/nota.asp?num=016777



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