A raíz de un artículo publicado en El Nacional ayer y que nosotros decidimos reproducir en Aporrea, una amiga nos escribió contándonos la versión más aceptada sobre el asesinato del fotógrafo de 2001, Jorge Tortoza (versión que también comparten ONGs como MuverJust), y las motivaciones que pudieron tener quienes escribieron la "versión alterna" sobre la muerte del reportero gráfico, publicada ayer en el diario de Miguel Henrique Otero.
Lei el articulo muy preocupada sobre la muerte de Jorge Ibrahim Tortoza
Cruz. El director de 2001, Israel Marquez Guerra, a punta de realazo limpio
y por órdenes de Andres Onofre De Armas Silva, saboteó la investigacion para
exculpar a los hermanos Marquez Mejias. Quien escribe la nota en el pasquín
de El Nazional es la licenciada Sandra Guerrero, "amiga íntima" de Israel
Marquez cuando trabajo en 2001 en los años 80. No se han preguntado ¿por qué
ningún otro periódico no publicó una nota similar? ¿Cual es el interes de
Sandra? La tarde que apresaron a los hermanos Marquez Mejias, por cierto, uno de
ellos es piloto 3 del CICPC, quien metió la mano y presionó a Henry Vivas
fue la licenciada Guerrero. Salieron airosos a los 3 dias.
Israel Marquez, de "profesion" piloto y no periodista, fue Comisario General
de la Disip, cuando la dirigia Ramon Antonio Rivas Ostos (RARO). Esta acusado
de ganarse sumas millonarias por la venta de los dos helicopteros que actualmente
tiene ese organismo. Ademas tiene ante el Colegio de Periodistas varias
denuncias por acoso sexual. Revisen cuentas amigos de Aporrea y no se dejen
embaucar con noticias que buscan desviar el caso a otras manos. Su hijo,
Nelson Marquez Mejias uno de los acusados de la muerte de Tortoza, trabajó
también como piloto en la Disip.
A CONTINUACION ANEXO NOTA DEL DIARIO TAL CUAL DEL 11 DE JUNIO.
TAL CUAL MARTES 11 DE JUNIO DE 2002
POLITICA
Caso Tortoza: no coinciden el parte y el acta procesal
Los tres detenidos inicialmente el 11 de abril fueron dejados en libertad
plena por el Juzgado 24 de Primera Instancia de Control
La investigación que sigue el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales
y Criminalísticas (Cicpc) al caso del reportero gráfico Jorge Tortoza,
muestra su primera debilidad. Y es que el Acta Procesal elaborada por la
Policía Metropolitana omite información de la novedad 23 del parte número
101 del 11 de abril, primer documento que se realizó después de la muerte
del reportero gráfico.
El primer documento (el parte policial) expone que el subinspector Miguel
Landaeta -quien, junto a otros metropolitanos hacía un recorrido motorizado
el día de los sucesos en la avenida Baralt- halló a las 5:00 pm en la
esquina La Gorda el cuerpo "sin vida" de Jorge Tortoza.
El funcionario reportó que en el lugar fueron detenidos tres hombres
señalados por la multitud como los autores de la muerte del fotógrafo. El
primero de ellos es Carlos Aristimuño, a quien se le incautó una pistola
Glock, modelo 40 mm (cargada y con 14 proyectiles en la cacerina o el
cargador de balas).
El segundo detenido fue Nelson Márquez Mejías, quien presentó credencial de
oficial del Cicpc. Portaba una pistola Beretta 9 mm, también cargada y a la
que le quedaban 6 balas en el cargador. En la pretina del pantalón tenía
otra carga de 15 cartuchos y también tenía en su poder la cámara de Tortoza.
El tercer detenido en el procedimiento fue Israel Márquez Mejías, a quien se
le incautó una pistola Walter PKK y tenía carga de 8 proyectiles.
La fuente que suministró la información presume que estas personas
accionaron sus armas, puesto que las cacerinas de sus automáticas
presentaron cargas incompletas.
El acta chucuta
Horas después de elaborado el parte policial se redactó el Acta Procesal que
se presentaría ante la Fiscalía. Este es el documento sobre el que se basan
las investigaciones del Ministerio Público.
Los nombres de los funcionarios involucrados en el procedimiento y la hora
corresponden con el parte. Hasta allí todo va bien; las omisiones comienzan
cuando se trata el caso de los detenidos: "Al primero (Carlos Aristimuño,
quien aparece como indocumentado) se le consigue un arma de fuego, tipo
pistola calibre 40 mm, marca Glock, con un cartucho en la recámara y en su
cacerina 14 proyectiles". Este es el único caso en que los datos coinciden
con el parte policial.
"El segundo sujeto detenido (Nelson Márquez Mejías), quien presentó
credenciales de la policía judicial, enfocaba al ciudadano herido con una
cámara fotográfica, se le incautó de la pretina derecha del pantalón un arma
de fuego tipo pistola, calibre 9 mm, marca Beretta, modelo 98FS, contenía en
su cargador 16 cartuchos sin percutir, y en el bolsillo del pantalón había
otra cacerina con 14 proyectiles", según narra Landaeta.
Mientras este documento establece que la cacerina de Márquez está completa,
el primer parte dio cuenta de que sólo quedaban 6 balas dentro de su
automática. Entonces, ¿qué pasó con los otros 10 proyectiles que completan
la carga?
Según reza el Acta Procesal, al tercer detenido, Israel Márquez Mejías, "se
le incautó un arma de fuego, tipo pistola, calibre 7.65, marca Walter PKK,
con una carga de 8 proyectiles dentro de la cacerina, también se le sustrajo
del bolsillo del pantalón otra cacerina con una carga completa y un arma
blanca". En el primer parte no aparece reflejada esta segunda cacerina ni la
navaja.
El acta en cuestión tampoco menciona que estas personas fueron señaladas por
la multitud como los posibles responsables de la muerte del fotógrafo. No
obstante cabría preguntar, ¿por qué no se detuvo a algunas personas como
testigos?
La Fiscalía no acusó
Esa fue el Acta Procesal que adjudicó la PM a la Fiscalía para que
continuara el caso, a cargo de la fiscal 54°, Norma Amundarain, quien no
halló ningún delito imputable a los tres hombres y pasó el caso al Juzgado
24 de Primera Instancia de Control, a cargo de la juez Norma Hernández de
Arteaga. La juez acordó decretar "libertad plena" al trío de detenidos,
puesto que no hubo acusación y no encontraron nada sospechoso en el acta
procesal presentada por la PM.
En los tribunales de Cruz Verde se constató extraoficialmente que a los tres
imputados se les realizó el examen de ATD (prueba para detectar rastros de
pólvora en el cuerpo) y salieron negativos, es decir que según esa prueba,
ellos no dispararon armas de fuego. Sin embargo, se conoció que Alfredo
Márquez Mejías quedó libre bajo una medida cautelar, pues su porte de arma
estaba vencido. Al consultar a un directivo de la PM sobre la presunta
"irregularidad en las actas", este aseguró que el error está, básicamente,
en el parte policial: "Lo que vale para la Fiscalía y para el tribunal es el
acta de procedimiento donde se agregan todas las leyes y pormenores; lo otro
es un parte diario, que es de consumo interno de la institución y no
contiene detalles del hecho", acotó.
Cargando fuego
Los tres tipos de armamento involucrados en este caso son pistolas
automáticas, dos de estas emplean balas 9 mm (del calibre que mató a
Tortoza). Según un experto en armamentos, la menor cantidad de balas que
acepta en su cargador una Glock 40 mm es de 15 proyectiles. Por otro lado,
la pistola Beretta usa cacerinas que cargan entre 19 y 32 balas y la pistola
Walter PKK entre 15 y 16 proyectiles, con la única diferencia de que estos
son calibre 3.80
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