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Señor Presidente,
Esta es una carta pública para usted el gobierno y para todos los que apoyan el proceso.
Lo que voy a narrar es auténtico, apegado a la verdad, no daré nombres ni indicios que puedan perjudicar a gente inocente, lamentablemente, Señor Presidente, en la Venezuela de hoy, en la Venezuela del proceso de cambio en paz y democracia, la gente sencilla que apoya al proceso es perseguida; sí, perseguida como en la Alemania nazi de la preguerra se perseguían a los judios. Mucha gente que lo apoya a usted y al proceso se encuentra desmoralizada y abandonada. Nadie entiende porque estando en el poder sufrimos persecución y amenazas con impunidad. Qué clase de proceso es este que abandona a su suerte a sus partidarios. Es increible, es muy difícil de digerir semejante situación y mucho menos explicársela a quienes son objeto de amenazas y sanciones por apoyar el proceso. Usted dice que en Venezuela bajo su mandato no hay perseguidos por delito de opinión, que todos somos libres de ejercer, dentro de la constitución y las leyes, nuestros derechos civiles, que nadie por sus ideas o posiciones políticas o religiosas es perseguido. No es cierto. Eso será por parte del estado, pero no de la sociedad. Sólo le voy a dar tres ejermplos, sólo tres de los miles que suceden a lo largo y ancho del país.
Ejemplo 1.
En el edificio Buenavista, situado en Chulavista (allí viven gente tan conocida como Gilberto Correa), residencia de clase media alta, donde abundan los apellidos impronunciables y el color blanco es el denominador común, una señora que trabaja en el servicio doméstico, de una de las familias del conjunto residencial, cometió el pecado horrendo de hablar bien de usted Señor Presidente con otros compañeros(as) de trabajo. Las "buenas familias" que habitan el edificio, enteradas de semejante insulto para la tranquilidad de las familias del Buenavista, con la sana buena intención de protegerse de posible contaminación y evitar la propagación entre otros trabajadores del hogar de "ideas subversivas", decidieron hacer una reunión de condominio para "solicitar" a la familia que le da trabajo a esa mestiza desagradecida y peligrosa chavista, que por el bien de la comunidad prescinda de sus servicios.
Ejemplo 2.
Es mi caso. Me botaron a mi y a otro compañero de trabajo por decir que Carmona era un dictador y que en Venezuela hubo un golpe de estado. Lo triste del caso es que mi compañero simplemente estaba escuchándome, no había pronunciado palabra. No puedo dar más detalles porque hay otros compañeros y compañeras que están con el proceso y corren peligro. Son pobres y necesitan trabajar.
Señor Presidente, una revolución que deja a sus partidarios a su suerte, no tiene futuro.
No permita, por favor, que se repita Chile en Venezuela. El fascismo está alzado porque actúa con impunidad y cree que tiene al gobierno y sus partidarios acorralados, eso puede darles malas ideas y atraverse a cualquier aventura.
Ejemplo 3.
Encienda la televisón o la radio, poga un canal privado. Vea la principal prensa nacional. Desde el Presidente hasta el último de su gobierno y de sus simpatizantes, somo insultados y vejados sin piedad. ¿Cree usted que semejante campaña mediática golpista y terrorista e impune no tedrá un costo altísimo para el proceso?
Si el proceso se pierde, será nuestra culpa por no saber que hacer con el poder que nos dio el pueblo.
Quizá ellos tengan razón, quizá solo servimos para vivir en la oposición, puede ser que nos suceda lo que le pasó a algunos esclavos, que una vez libres no sabían que hacer con sus vidas y muchos volvieron a las fincas de sus antiguos amos. La libertad no se merece, se conquista.
¡Ya basta! El poder es para ejercerlo.
Saludos
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