Esta mañana me encontré con Eustoquio, mi gran amigo de siempre, somos amigos desde la adolescencia y a pesar de que nos une el más grande sentido de amistad y solidaridad, somos abiertamente “libres pensadores”, o sea, el piensa que lo mejor es la oposición y yo pienso que lo mejor es el actual gobierno revolucionario.
Creo que Eustoquio y yo somos el verdadero ejemplo de la convivencia entre seres de la misma especie. Porque mientras saboreábamos un cafecito humeante y endulzado con papelón, no podíamos eludir los temas políticos de la actualidad, de nuestro país y del mundo. Y cada uno exponía su punto de vista, sin ofender ni lastimar a la contraparte.
Está claro que con esto quiero destacar que en ambas tendencias hay personas razonables aun siendo radicales, que pueden compartir sus opiniones sin perder el atildamiento.
Y a todo esto viene la pregunta que está en el aire como esperando por la flecha que ha de dispararla en ambas direcciones: Y tú el 26 de Septiembre por quien vas a votar? Yo que pregunté primero, de antemano sabía la respuesta, así que sin esperar que terminara la respuesta, enseguida repregunté: Y porqué?
Eustoquio tomó un sorbo de café y empezó a esgrimir las razones de su muy importante decisión. Y empezó con los muertos del golpe de estado del 2002, con la cárcel de la jueza Afiuni, con los nexos del gobierno Bolivariano con la guerrilla colombiana, con los altos índices de la inseguridad, con los políticos presos (Eustoquio dijo presos políticos), que Venezuela va por el mismo camino de Cuba, que están acabando con la propiedad privada, etc. etc. etc.
Mientras escuchaba a mi amigo, se me apareció en la mente del subconsciente la pantalla de globovisiòn, y alcancé a preguntarle: por Dios Eustoquio, es que no te das cuenta que todos los argumentos por ti esgrimidos, no hay uno solo que pueda ser comprobable por ti mismo? Como es posible que una persona perspicaz como tu creas y avales ciegamente todo lo que ves por la televisión?
Eustoquio un poco desbalanceado no esperó a que yo le diera mis razones por la que creía que no debía prestar mucha atención a la televisión, y enseguida suelta su parte de la flecha: Y tu porque vas a seguir a poyando a este régimen?
Después de emularlo con el sorbo del café, le digo sin dilación: Empieza a contar, el funicular de San Agustín, el metro de Los Teques, el tren para los Valles del Tuy, el trolebús de Mérida, creación de la universidad Bolivariana, Misión barrio Adentro (I-II-III), misión milagro, misión Ribas, misión Sucre, casas de la alimentación, Mercal, Pedeval, construcción del Cardiológico Infantil (único en su clase en latino America), Reducción de la pobreza critica de un 80% a 30%, aumento del salario mínimo, aumento de las pensiones y de los pensionados, Autopista Acarigua-Barquisimeto, viaducto Caracas-la Guaira, puesta en orbita del satélite Simon Bolívar, ahora llego a higuerote en una hora(por la autopista que en 30 años nunca terminaron los de la cuarta), cedulación a toda la población (ahora para tener cedula no hay que amanecer en la plaza Miranda y después andar con un comprobante por tres o cuatro años). Pausé por un momento mientras los dos tomábamos otro sorbo de café (ya terminándose) y le recalqué; no te estoy nombrando nada que no sea comprobable por nosotros, como los acuerdos internacionales, como la mejora de los precios del petróleo, como la independencia del BM y del FMI, como el ingreso a UNASUR, etc. etc.
Entonces tú vas a votar por una asamblea “ROJA” porque ahora hay casa de alimentación? No me jodas chico!
Mira Eustoquio, te lo voy a poner de una forma que si no lo entiendes renuncio: Antes iba al automercados Cada o al hipermercado Éxito y me gastaba 1.800 BsF. Ahora voy a los mismos sitios pero nacionalizados y gasto 1.200 BsF, tengo 5 años que no me suben luz, agua, gas, gasolina, teléfono (es más el teléfono lo redujeron en un 20%), me movilizo de gratis por metro y por tren por ser de la tercera edad, este año me dieron la pensión (después de pagar una diferencia, gracias a un decreto que lo permite), si esas no son suficientes razones, entonces dime tu?
Bueno y como ya el café se había terminado y mis argumentos fueron “IRREFUTABLES”, a Eustaquio no le quedó mas remedio que pagar la cuenta, darnos el fraternal abrazo de siempre e irnos. Pero creo que Eustoquio como que ya no estaba tan seguro de votar el 26 de Septiembre por los que el había pensado.
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