Empresas comunitarias

Actualmente en Venezuela, y pudiéramos decir que en el resto del mundo también, están en pugna dos tipos de sistemas, por un lado el capitalismo salvaje y explotador, que representa la barbarie, la cultura de la muerte; y por el otro, el socialismo, que implica la nueva vida y la única garantía de salvación de la humanidad y que todos cabemos en este mundo. En otras palabras no es como dijeron los capitalistas a la caída del muro de Berlín, “fin de la historia”, mientras exista explotación burguesa queda mucha historia que contar.

La lucha Terminal de estos dos sistemas, en donde la barbarie no termina de morir y el socialismo no lo dejan nacer los explotadores; se pelean dos formas de producir directamente; por un lado esta la empresa mercantil o burguesa, sustentada en la propiedad privada individual o de pequeños grupos avariciosos y codiciosos que exprimen no solo al ser humano robándoles el fruto de su trabajo, sino que por su desmedida ambición de tener siempre mas destruyen la naturaleza y contaminan el medio ambiente provocando el calentamiento global.

Por el otro, por la vida, por el futuro que no termina (El militarismo imperialista no lo deja) de nacer, esta la producción colectiva, la empresa comunista que para fines legales la denominare la empresa comunitaria.

La empresa comunitaria, es una forma de producir, en donde todos sus socios son propietarios, trabajadores y gerentes a la vez; pero esta empresa comunitaria, no se quedará en ella misma, cual si fuera una cooperativa, en donde la propiedad se traslada a sus socios, pero siempre bajo un reparto de ganancias o utilidades para sus socios y socias únicamente.

La empresa comunista, aparte de tener una dirección colectiva, en donde todos son trabajadores y “jefes” al mismo tiempo, esta ligada o concatenada con la comunidad o entorno social, en donde esta, participa en la empresa como socio, es decir, que la membresía en la empresa colectiva es abierta y no cerrada; y en donde la empresa participa en el desarrollo de esta, invirtiendo parte de sus ganancias en el desarrollo comunitario, ya sea en inversión social o en desarrollo industrial o comercial, convirtiéndose la empresa comunista, en una empresa de empresa.

En los Municipios del Sur del Estado Bolívar (El Callao, Guasipati, Tumeremo), con el visto bueno del MIBAM y CVG-MINERVEN, CA, estamos proponiendo diversas empresas comunitarias para asumir la explotación del oro en varias minas que se le han venido quitando a empresas transnacionales por medio del sistema soberano de la expropiación; estas empresas comunitarias integradas por vecinos de las comunidades Guayanesas, en donde hay tradición centenaria de explotación del oro, impulsaran no solo la industria aurífera sino que serán pivotes para la empresa agropecuaria y turística, como forma de sustitución a la minería la cual es de tiempo limitado y por lo general, una vez agotado este recurso no renovable quedan pueblos destruidos, hambrientos y desolados.

Es lamentable que el poder judicial y la comunidad jurídica, incluida las de la UBV, quienes hoy están en poder de pumalacas no haya hecho nada por introducir reforma a la forma de organización empresarial burguesa, en donde están las sociedades anónimas y de responsabilidad limitada, las firmas personales, las cooperativas y las asociaciones civiles; y por ello tengamos que hacerlas como cooperativa o asociación civil que es disfraz de burro viejo y resabiado a la empresas comunitarias cuando son finos caballos pura sangre de carrera.

La verdad que el capitalismo es una rémora para el progreso y para el desarrollo de las fuerzas productivas de nuevo tipo como son la producción comunista o colectiva, por ello impera una revolución para dar al traste con el sistema de explotación capitalista, que es la barbarie. La muerte.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 8686 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales


Francisco Sierra Corrales


Visite el perfil de Francisco Sierra Corrales para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.



US Y /actualidad/a102611.htmlCUS