principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad

Reflexiones sobre la situación en la PM
Por: Julián Cedeño
Fecha de publicación: 16/11/02
imprímelo mándaselo a
tus panas
Sobre lo que está sucediendo en la PM, aporto mis reflexiones, que no son de ahora, sino que constituyen las conclusiones que sacamos un grupo de revolucionarios luego de analizar los sucesos del 11 de abril.

Particularmente siempre nos ha llamado la atención la cadena de errores y absurdos que se han cometido en lo que se denomina "seguridad de estado". Es difícil para nosotros justificar esos errores por causa de la incompetencia de quienes han dirigido esa política de seguridad, pues habría que reconocer una especie de retraso mental en esos individuos, y obviamente ese tipo de explicaciones no satisfacen un razonamiento lógico. Uno de esos protagonistas del cual siempre hemos desconfiado es Diosdado Cabello (además de otros como Rodríguez Chacín, el que dirigía la Disip cuando el golpe, etc).

En un análisis comparativo, podemos ver cómo personajes que no demuestran ser muy brillantes intelectualmente, como Peña, Capriles, Mendoza, Manuel Rosales, etc., desarrollan estrategias políticas y de seguridad muy astutas e interesantes. En cambio, por parte de la Disip y otras actuaciones gubernamentales en materia de seguridad, se refleja una constante imbecilidad, que no puede ser producto de la incapacidad.

Hoy tenemos una nueva metida de pata del gobierno, al caer mansamente en la trampa que los conspiradores le montaron usando para ello al señor Delgado. En cualquier caso, lo sucedido ameritaría la renuncia o destitución inmediata de Cabello. Un gobierno que aspira a seguir gobernando no puede darse el lujo, y menos en la situación actual, de hacer el ridículo como acaba de hacerlo hoy sábado.

Creemos que cualquier grupo que gobierna genera, aunque sea por mecanismos espontáneos, una política de autoprotección. Ese no es el caso de este gobierno, sorprendentemente.

No avalamos al régimen cubano, al que consideramos que en términos políticos es una dictadura de partido, pero respetamos profundamente su política de seguridad interna, que ha impedido por cuatro décadas su derrocamiento por el imperio yanqui. Muy distinto es el caso venezolano.

La hacienda que allanaron en Carabobo y donde encontraron centenares de armas de fuego y más de cien mil municiones, fue denunciada por internet hace algunas semanas por el informante que usa como seudónimo "Tomás". El hablaba específicamente de dos fincas ubicadas a orillas de la autopista regional del centro. El allanamiento confirma que lo que informa Tomás es verdad, no solamente eso, sino sobre la presencia de paramilitares extranjeros, de numerosas casas y haciendas donde se almacenan armas y explosivos. Después del 11 de abril, cualquier individuo medianamente inteligente sabe que en algún lugar de Caracas y sus alrededores permanecen los paramilitares y las armas que actuaron junto a Carmona y Molina Tamayo. Todos sabemos eso, menos los funcionarios del gobierno encargados de la seguridad de estado.

¿Hasta cuándo vamos a calarnos que este gobierno, que hace llamados al pueblo a que lo defienda en la calle, con el resultado de más de cien heridos de bala y cuatro muertos hasta ahora, mantenga al frente del Ministerio del Interior y de los organismos de seguridad de estado a individuos que más que incapaces son profundamente sospechosos, desde su conducta el 11 de abril, de estar trabajando encubiertamente para el enemigo?

Hago un llamado, y lo hago a nombre de varias decenas de militantes de la causa revolucionaria que desde distintos puestos acompañamos a este proceso de cambios, para que se exija al presidente Chávez y al consejo de ministros para que destituya de manera inmediata a Diosdado Cabello, al director de la Disip, y que se coloque allí a individuos que garanticen una verdadera política de seguridad para la defensa intransigente de este proceso.

Hasta la victoria siempre.
Articulo leido aproximadamente 801 veces

Julián Cedeño


Copyleft 2002, Aporrea.org